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El director de televisión Armando Arencibia Valhuerdi falleció este martes, según una nota publicada por el ICRT, que lo describe como creador de una obra “sostenida y diversa” dentro del audiovisual cubano, marcada por la sensibilidad artística, el rigor profesional y una vocación constante por contar historias desde la pantalla.
Natural de Matanzas, Arencibia enfrentó desde niño desafíos personales: a los 12 años le detectaron una condición congénita —había nacido con un solo riñón— que le impuso limitaciones físicas, sin frenar su impulso creativo.
La nota del ICRT resalta además su entorno familiar: fue hijo de una madre que crió sola a cinco varones tras la temprana muerte del padre, y a quien el realizador reconocía como una fuente esencial de fortaleza y carácter.
Su camino hacia el cine y la televisión no fue lineal. Graduado de Filología, se vinculó al medio desde el trabajo aficionado y una pasantía en el ICAIC.
El punto de giro, según el texto, llegó cuando se incorporó a los Estudios Fílmicos de las FAR, experiencia que lo llevó a ser uno de los siete cubanos seleccionados en 1978 para integrar la primera matrícula de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV).
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Desde entonces, sumó a su formación como filólogo la de director de medios audiovisuales.
Tras egresar de la EICTV, continuó en la Fílmica de las FAR, donde realizó principalmente documentales. Con el tiempo, su interés por explorar la ficción lo llevó al ICRT.
En el ICRT desarrolló una parte esencial de su carrera. Comenzó como asistente de dirección en el teleplay Falsa Moneda y luego dirigió títulos como La mujer que me tocó, Entre la espada y la pared, No parqueo y el cuento El almacén de los mundos, protagonizado por Aramís Delgado, de acuerdo con la nota.
El texto subraya que en buena parte de su trabajo se aprecia una línea humorística, que le permitió trabajar de manera recurrente con actores como Rigoberto Ferrera, Otto Ortiz y Sheila Roche, sin dejar —señala— de reconocer el aporte creativo de intérpretes relevantes dentro del panorama actoral cubano.
También se le recuerda por programas televisivos como Un, dos (1989), Desde ahora (1990), A contratiempo (1998), el humorístico Sala O (2014) y, más recientemente, Te invito al cine, espacio del Canal Educativo transmitido los viernes en la noche, dedicado a la divulgación y el análisis del séptimo arte.
Como espectador y creador, Arencibia fue —según la nota— un observador crítico del audiovisual cubano: defendió la renovación generacional y valoró la democratización que trajo la era digital, destacando obras y realizadores que, a su juicio, marcaron un punto de inflexión en la producción cinematográfica nacional desde la primera década del siglo XXI.
Con su fallecimiento, concluye el texto, la televisión cubana pierde a un director formado en la constancia, el aprendizaje permanente y la pasión por el oficio.
Preguntas frecuentes sobre Armando Arencibia Valhuerdi y su legado en la televisión cubana
¿Quién fue Armando Arencibia Valhuerdi?
Armando Arencibia Valhuerdi fue un destacado director de televisión cubano conocido por su creatividad, sensibilidad artística y la diversidad de su obra. Nació en Matanzas y enfrentó limitaciones físicas desde niño, pero eso no detuvo su impulso creativo. Se formó en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños y trabajó en el ICRT, donde dirigió numerosos programas y teleplays.
¿Cuáles fueron las contribuciones de Arencibia a la televisión cubana?
Arencibia contribuyó significativamente al desarrollo de la televisión cubana a través de su trabajo en documentales y teleplays, así como en programas televisivos como Un, dos (1989) y Te invito al cine. Su estilo se caracteriza por una línea humorística y la colaboración con actores reconocidos, lo que dejó una huella en el panorama audiovisual cubano.
¿Cómo influyó la formación en la EICTV en la carrera de Arencibia?
La formación en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) fue un punto de inflexión en su carrera. Arencibia fue uno de los primeros cubanos en ser parte de esta institución, lo que le permitió combinar su formación en filología con la dirección de medios audiovisuales. Esto enriqueció su enfoque creativo y su capacidad para contar historias en la pantalla.
¿Qué legado dejó Armando Arencibia en el audiovisual cubano?
El legado de Armando Arencibia en el audiovisual cubano es su enfoque innovador y su defensa de la renovación generacional. Fue un observador crítico del medio, valoró la democratización que trajo la era digital y destacó obras y realizadores que influyeron en la producción cinematográfica nacional desde el siglo XXI. Su fallecimiento representa una gran pérdida para la televisión cubana.
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