
México desplazó a Venezuela en 2025 como el principal proveedor de petróleo de Cuba, tras el colapso del régimen de Nicolás Maduro y la drástica reducción de los envíos venezolanos, informó este miércoles el diario británico Financial Times citando datos de la empresa de inteligencia comercial Kpler.
Según el reporte, México exportó un promedio de 12.284 barriles de crudo por día a Cuba durante el año pasado, lo que representa alrededor del 44% de las importaciones totales de petróleo de la isla y un aumento del 56% respecto a 2024.
En contraste, Venezuela apenas aportó 9.528 barriles diarios, un 63% menos que en 2023.
Los datos coinciden con las cifras del servicio de seguimiento marítimo TankerTrackers.com, que registró un flujo similar.
El medio británico destaca que el incremento de las exportaciones mexicanas ayudó a la isla a “resistir el desplome de los suministros venezolanos” tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero.
La analista de Kpler, Victoria Grabenwöger, explicó al Financial Times que “las importaciones de crudo venezolano a Cuba han caído significativamente y México ha emergido como el principal proveedor de la isla”.
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La estatal mexicana Pemex confirmó que, a través de su filial Gasolinas Bienestar, envió a Cuba un promedio de 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 barriles de productos refinados durante los primeros nueve meses de 2025.
El valor total de los envíos ascendió a unos 400 millones de dólares, según declaraciones ante la Bolsa de Valores de Estados Unidos.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, defendió la operación asegurando que “los envíos de petróleo a Cuba se realizaron dentro del marco legal de un país soberano” y que “todo es legal”.
La mandataria añadió que Pemex ofrecerá un informe público en enero y reiteró que su gobierno ha rechazado “repetidamente” las ofertas de Donald Trump para una intervención militar en territorio mexicano con el pretexto de combatir a los cárteles.
El cambio en el suministro energético a Cuba no ha pasado desapercibido en Estados Unidos.
Analistas citados por Financial Times y comentaristas como el periodista León Krauze advierten que “esto no pasará inadvertido en Washington”, donde el gobierno de Trump evalúa medidas de presión diplomática y económica hacia México por su apoyo al régimen cubano.
El senador republicano Marco Rubio calificó recientemente la cooperación energética entre México y La Habana como “una línea roja que pone en riesgo las relaciones bilaterales” y acusó al gobierno de Sheinbaum de “sostener con petróleo a una dictadura criminal”.
Por su parte, el activista argentino Agustín Antonetti advirtió en X (antes Twitter) que “tras la caída del régimen de Maduro, Cuba busca en México su nueva presa” y calificó la situación de “muy peligrosa” por la dependencia de la isla del crudo mexicano.
El aumento de los envíos desde México llega en un momento de grave crisis energética en Cuba, marcada por apagones, colapso industrial y escasez de combustibles que ha paralizado sectores clave de la economía.
La sustitución de Venezuela por México como principal proveedor representa un alivio temporal para el régimen de La Habana, aunque analistas señalan que podría comprometer la política exterior mexicana ante Washington.
“México está ocupando el lugar de Venezuela en el sostenimiento de la economía cubana”, apuntó un informe de la consultora Eurasia Group.
“La diferencia es que ahora lo hace bajo un gobierno civil y progresista, pero los efectos geopolíticos son similares: Cuba vuelve a depender de un aliado ideológico dispuesto a financiar su supervivencia”, citó.
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