La petrolera ExxonMobil recordó este viernes al presidente estadounidense, Donald Trump, que ha sido expropiada dos veces en Venezuela, y consideró que ese país sigue siendo inviable para invertir.
Estas declaraciones trascendieron durante una reunión en la Casa Blanca con directivos de las principales compañías petroleras estadounidenses, entre ellas ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips, para discutir el futuro del sector energético en Venezuela y los planes de inversión tras la caída de Nicolás Maduro.
El presidente ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, fue uno de los oradores principales del encuentro y recordó la historia conflictiva de la empresa con el chavismo, señalando que la compañía fue expropiada en dos ocasiones por el régimen venezolano.
“Tenemos una larga historia en Venezuela. Hemos tenido nuestros activos confiscados allí dos veces. Es comprensible que para regresar una tercera vez se requieran cambios muy significativos”, afirmó Woods.
El ejecutivo añadió que Venezuela es actualmente un país “no invertible”, aunque se mostró optimista con el liderazgo de Trump y los esfuerzos del nuevo gobierno interino venezolano.
“Nuestra filosofía es que se pueda tener una inversión estable a largo plazo. Tiene que beneficiar a la gente. Con respecto a Venezuela, nos han expropiado dos veces. Si miras el estado legal actual en Venezuela, es imposible invertir. Cambios significativos se tienen que hacer para que sea una inversión duradera”, subrayó.
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No obstante, se mostró positivo con la gestión de la Casa Blanca: “Con esta administración y el presidente Trump trabajando mano a mano con el gobierno venezolano, confiamos en que puedan implementarse cambios positivos”, añadió.
El encuentro en La Casa Blanca se centró en los proyectos de reconstrucción de la industria petrolera venezolana, que atraviesa una profunda crisis tras años de corrupción, expropiaciones y deterioro de su infraestructura.
Trump pidió a las empresas “apostar por el renacimiento energético de Venezuela”, asegurando que Estados Unidos garantizará la seguridad física y financiera de las inversiones en el país suramericano.
“Las compañías estadounidenses tendrán la oportunidad de reconstruir la podrida infraestructura energética de Venezuela y aumentar la producción de petróleo a niveles nunca antes vistos”, declaró el mandatario al inicio del encuentro, acompañado por el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Interior Doug Burgum.
Durante la reunión, el presidente Trump anunció que Estados Unidos recibirá 50 millones de barriles de crudo venezolano como parte de un acuerdo con las nuevas autoridades en Caracas, y que espera que las entregas continúen “de forma indefinida”.
“Uno de los beneficios para Estados Unidos será tener precios de energía aún más bajos”, aseguró el mandatario, quien también instó a las petroleras a invertir “100 mil millones de dólares” en la reconstrucción de la infraestructura venezolana.
Fuentes de Reuters confirmaron que la Casa Blanca evalúa usar el Banco de Exportaciones e Importaciones (Ex-Im Bank) para financiar grandes proyectos de inversión en Venezuela, reduciendo los riesgos financieros de las compañías que decidan operar allí.
Mientras que Chevron, la única petrolera estadounidense que aún mantiene operaciones limitadas en Venezuela, expresó su disposición a ampliar inversiones bajo el nuevo escenario político, otras compañías como ConocoPhillips y ExxonMobil mantienen reservas debido a los altos costos y la inestabilidad institucional.
“Las empresas son escépticas respecto a la estabilidad política y a los costos de operar en Venezuela”, señaló Reuters, citando fuentes del sector.
La reunión marca un paso clave en la estrategia de Trump para controlar y reactivar la producción petrolera venezolana, en coordinación con las nuevas autoridades en Caracas.
Desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, la administración Trump ha convertido al petróleo en el eje central de su política hacia Venezuela, buscando garantizar transparencia, estabilidad y el retorno de la inversión extranjera.
Trump aseguró que su objetivo es claro: “Tenemos que lograr que inviertan, recuperar su dinero lo antes posible y luego repartir los beneficios entre Venezuela, Estados Unidos y las empresas. Es simple”, concluyó.
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