El embajador y representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, advirtió en una entrevista emitida en el programa Bloomberg This Weekend que cualquier intento de agresión o invasión contra Cuba encontrará la resistencia de todo el pueblo cubano.
Durante su intervención, el diplomático reiteró la disposición del régimen al diálogo con Estados Unidos basado en respeto mutuo.
La entrevista fue difundida por la cuenta oficial de Cuba ante la ONU con el mensaje: "Cuba ratifica que solo el pueblo tiene el derecho de elegir su destino, sin injerencias externas."
La entrevista, conducida por el periodista David Gura, incluyó declaraciones directas de Soberón Guzmán sobre lo que el régimen califica de presiones de EE.UU.: "Si alguien intenta invadir Cuba o agredirla, encontrará a todo un pueblo, 10 millones de personas, listo para defender nuestra soberanía e independencia".
El diplomático también lanzó una advertencia más amplia: "Cualquier agresor externo encontrará una resistencia noble e indomable", y enarbolando el viejo discurso oficialista afirmó que Cuba "prefiere desaparecer como nación" antes que regresar a la situación previa a 1959.
Al mismo tiempo, Soberón Guzmán insistió en que La Habana está abierta a negociar: "Realmente queremos tener este diálogo. No es una posición nueva del gobierno cubano. Es una posición muy antigua".
Añadió que Cuba está dispuesta a hablar "sobre todo", pero siempre sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia.
Las declaraciones se producen en uno de los momentos de mayor tensión entre La Habana y Washington en décadas. El 16 de marzo, Trump calificó a Cuba de "nación muy debilitada y fallida" y dijo que sería "un gran honor" tomarla "de manera amistosa".
Al día siguiente, junto al secretario de Estado Marco Rubio, prometió "acciones inminentes" y que "haremos algo con Cuba muy pronto".
Rubio, por su parte, ha señalado que "la energía es el punto de estrangulamiento" para acabar con el régimen. Esta estrategia se enmarca en un contexto de crisis energética sin precedentes para la isla.
Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero, Cuba perdió su principal fuente de suministro petrolero venezolano.
El país produce apenas el 40% de su demanda energética. El pasado viernes, el viceministro Argelio Jesús Abad Vigoa admitió el colapso del sistema de generación distribuida, calificándolo como el más complejo en décadas.
El 13 de marzo, Bloomberg reveló que el plan de la administración Trump busca convertir a Cuba en un protectorado económico dependiente de Estados Unidos, con negociaciones con figuras cercanas a Raúl Castro para reemplazar a Díaz-Canel, sin invasión militar directa.
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