El secretario de Estado Marco Rubio publicó este lunes un video en la cuenta oficial del Departamento de Estado en el que reflexionó sobre el potencial de Irán si su liderazgo hubiera destinado los recursos del país al bienestar de su pueblo en lugar de financiar terrorismo y armamento.
"Imaginen que en Irán, en vez de gastar su riqueza, miles de millones de dólares apoyando terroristas o armas, hubieran gastado ese dinero ayudando al pueblo iraní. Tendrían un país muy diferente", afirmó Rubio.
El secretario añadió que si hay personas en Irán dispuestas a "moverse en una dirección diferente" para su país, "sería algo positivo", y subrayó que la administración estadounidense siempre tiene la esperanza de que eso exista allá.
Las declaraciones se producen en el marco de la Operación Furia Épica, la campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada el 28 de febrero de 2026, que ha destruido gran parte de la capacidad militar iraní.
El Pentágono reportó que la operación redujo los misiles iraníes en un 90% y los drones en un 95%. El pasado jueves, Rubio informó al G7 reunido en París que la guerra concluirá en cuestión de semanas, no meses.
El argumento de Rubio sobre el gasto iraní en terrorismo tiene respaldo en datos concretos: el Departamento de Estado estimó en 2020 que Irán entregaba $700 millones anuales a Hezbolá y unos $100 millones anuales a Hamás y la Yihad Islámica Palestina.
Mientras tanto, la economía iraní atraviesa una crisis severa. Más de 30 millones de iraníes, un tercio de la población, viven en pobreza según el Banco Mundial, con una inflación superior al 40% general y de entre 60% y 70% en alimentos.
Estimaciones independientes elevan la pobreza al 40% y 50% a nivel nacional, superando el 50% en Teherán. Los salarios mínimos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de la población.
En paralelo a las operaciones militares, las negociaciones indirectas con Irán —mediadas por Pakistán— avanzan con dificultad. Irán rechazó una propuesta estadounidense de 15 puntos y presentó cinco condiciones propias, entre ellas soberanía sobre el Estrecho de Ormuz y el pago de reparaciones.
El domingo, fuerzas iraníes atacaron la base Príncipe Sultán en Arabia Saudita, hiriendo a 12 militares estadounidenses, en una escalada que tensó aún más el escenario diplomático.
Trump extendió una pausa en los ataques a infraestructuras energéticas iraníes hasta el 6 de abril de 2026, citando avances en las conversaciones. Rubio había aclarado previamente ante ministros árabes que Estados Unidos no busca formalmente un cambio de régimen, sino personas diferentes dirigiendo el país.
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