El joven cristiano cubano Iván Daniel Calás Navarro, quien recientemente salió de la isla tras haber sufrido amenazas y presiones por su activismo, publicó un video en redes sociales en el que reflexiona sobre su decisión de emigrar y la realidad que deja atrás.
Calás, que llegó a España junto a su esposa tras un proceso que describió como “una vía legal y segura”, había denunciado previamente el hostigamiento que enfrentaba por expresar opiniones críticas sobre la situación en Cuba, combinando mensajes de fe con cuestionamientos al discurso oficial, como relató en su salida del país y llegada a España.
En el video difundido en su perfil de Facebook, publicado días después de su salida del país, el joven acompaña imágenes de su activismo, escenas de la vida cotidiana en la isla y momentos de represión, mientras narra un mensaje personal sobre su partida.
“Me voy de Cuba aunque esa frase no es precisa”, comienza diciendo en la grabación, donde explica que su salida implica también una separación familiar: “Me voy de Cuba a reencontrarme con mi familia mientras que mi esposa se aleja de la suya, porque esa es la historia de los cubanos en las últimas siete décadas, separados por males y mares, con cicatrices para toda la vida”.
El joven subraya que su decisión no estuvo motivada por una renuncia a sus principios. “Me voy de Cuba con la satisfacción de que desde dentro llamé las cosas por su nombre, de que hablé la verdad, de que no renuncié a los principios que me enseñaron mis padres y la iglesia, de que no traicioné mi conciencia, de que no vendí mi voz al sistema”, afirma.
En el mismo mensaje, insiste en la relación entre su fe y su postura cívica: “porque mi teología no puede someterse a mi miedo, el miedo se tiene que someter a la teología, porque yo le sirvo a Jesucristo y no el miedo, porque yo le sirvo a un Dios vivo no a un dios muerto”.
Calás también describe con dureza la situación del país: “Me voy de Cuba, la cárcel a cielo abierto, la finca de una familia, el experimento internacional, la represión en país, la dictadura más longeva de todo el continente”.
A pesar de ello, distingue entre el país y su sistema político: “Yo amo Cuba porque Cuba no es socialismo, Cuba no es comunismo, Cuba no es la revolución de Fidel Castro, Cuba no son los CDR ni la UJC ni el PCC”.
El joven, de 22 años, señala que comenzará una nueva etapa en España: “me voy a España a empezar de nuevo con veintidós años”, y compara su situación con la de otros cubanos que han tenido que emigrar en etapas más avanzadas de la vida.
En otro momento del video, reconoce el impacto humano de la emigración y el papel de su esposa: “Cuando alzaba mi voz contra las injusticias y muchos me aplaudían y me llamaban valiente, la verdadera valiente es mi esposa”.
El mensaje concluye con una afirmación de identidad y pertenencia: “¿Sabes por qué no es precisa esa frase? es que realmente no me voy de Cuba porque yo también soy Cuba”.
El video ha generado reacciones en redes sociales. La usuaria Anna Sofía Benítez Silvente compartió el reel del joven acompañado del mensaje: “Mis respetos para ti, mi hermano”.
La historia de Calás se inscribe en un contexto en el que activistas, comunicadores y ciudadanos que expresan críticas al sistema enfrentan vigilancia, citaciones policiales y amenazas, lo que ha empujado a muchos a emigrar. Su testimonio refleja tanto el impacto personal de esas presiones como el vínculo que mantiene con la isla a pesar de la distancia.
Archivado en:
