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Autoridades sanitarias reforzaron la vigilancia epidemiológica ante la presencia de brotes de hepatitis en varios municipios, con la situación más crítica concentrada en la barriada de Versalles, en la ciudad de Matanzas, donde se contabilizan 18 casos activos.
La información fue divulgada este viernes por el telecentro provincial TV Yumurí a través de su perfil en Facebook, y citó al doctor Andrés Lamas Acevedo, director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, quien precisó que los casos en Versalles se distribuyen en zonas comprendidas "desde la farmacia de Plácido hasta el río Yumurí, el reparto Americano por la Cumbre y áreas cercanas a la escuela Ernest Thaelman".
El especialista reconoció la gravedad relativa de la situación, aunque intentó restarle alarma: "Aunque no se trata de un brote de gran magnitud, las acciones conjuntas entre el sector de la salud y otros organismos permitirán cortar la transmisión".
Además de Versalles, el barrio de La Marina, en el municipio de Cárdenas, registra siete casos activos, mientras que los brotes detectados en los poblados de Pálpite y Cidra están próximos a cerrarse al no reportar nuevos casos desde hace aproximadamente un mes.
Las autoridades también alertaron sobre la presencia de casos aislados de hepatitis en la mayoría de los municipios de la provincia.
La enfermedad se transmite por vía fecal-oral, principalmente a través del consumo de agua o alimentos contaminados, y su período de contagio abarca desde siete días antes de la aparición de los síntomas hasta 15 días después de iniciados.
Ante el escenario, las autoridades insisten en extremar las medidas higiénico-sanitarias, entre ellas, hervir y clorar el agua de consumo, garantizar una adecuada recogida de desechos sólidos, proteger los alimentos y aislar a los pacientes en sus viviendas con utensilios de uso exclusivo.
La crisis actual no es nueva ni sorpresiva. El 7 de marzo, el Gobierno Provincial ya había pedido a la población hervir y clorar el agua ante el reporte de casos aislados de hepatitis, en medio de apagones que llegaron a 70 horas y que paralizaron las bombas de agua en múltiples localidades.
Alrededor del 20 de marzo, Radio 26 alertó sobre un brote en Cidra, municipio de Unión de Reyes, con 11 casos confirmados, vinculado directamente a problemas de calidad del agua.
La situación de Matanzas se enmarca en una crisis hídrica estructural que afecta a todos sus municipios, con roturas de meses en los sistemas de bombeo, pozos abiertos en aceras y patios, y pipas privadas que llegan a costar entre 6,000 y 8,000 pesos.
Esta precariedad, agravada por la crisis energética, es el caldo de cultivo que favorece la propagación de enfermedades de transmisión fecal-oral como la hepatitis A, que en 2024 infectó a más de 5,000 residentes en un solo brote en el reparto Reina, en Cienfuegos, por contaminación del agua potable.
En enero pasado, el periodista independiente informó sobre la propagación de un brote de hepatitis A en distintas zonas del oriente como Santiago de Cuba, en un contexto marcado por severos problemas de insalubridad, acumulación de basura, colapso del alcantarillado y deterioro del sistema de agua potable, según alertas recibidas desde esos territorios.
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