Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, publicó este martes un video en Facebook sobre el caso del peleador Javier «Spiderman» Martín Gutiérrez, detenido por la Seguridad del Estado, y expresó que «Ojalá no le pase nada malo».
En el primer video de su nueva iniciativa «NotiSandro», un segmento personal de noticias en sus redes sociales donde, bajo su alter ego «el vampiro», aborda temas de actualidad cubana, el influencer afirmó que Spiderman es un conocido suyo porque trabajó en sus bares de La Habana durante algún tiempo.
«Lo calificó de una persona respetuosa, sana, un buen chamaco», sin embargo justificó la detención afirmando que «se manifestó, de la forma que lo hizo a lo mejor su intención no es negativa; pero hoy en día estamos en un contexto tan complicado que se puede ver de diferentes maneras».
«También lo oí hablando un poco alocadamente, pero bueno, le deseo salud y bendiciones donde esté, y espero que no le suceda nada malo», concluyó, sin mencionar que el joven luchador se encuentra detenido en Villa Marista, el cuartel de la Seguridad el Estado, el brazo represivo del régimen.
Sandro había anunciado la apertura de su canal: «Esta semana abordaré varios temas y responderé a las inquietudes de mis seguidores. Mañana, martes, tocaré el caso de Javier Spiderman, luego el de Jonathan David, y finalmente la situación del combustible».
El pronunciamiento de Sandro adquiere un peso simbólico particular: es nieto del dictador que instauró el sistema que Spiderman denunció desde su balcón en Marianao durante más de ocho días de protestas pacíficas solitarias del campeón cubano.
Javier Ernesto Martín Gutiérrez, campeón de la Cuban Fighting League en la categoría de 135 libras, comenzó sus protestas desde el balcón de su casa en la Avenida 31 de Marianao, La Habana, alrededor del 15 de abril.
Desde allí denunció la crisis social, el hambre, la violencia callejera, el consumo de «el kímico» —droga sintética— y declaró que «el sistema comunista está muerto».
El 24 de abril, agentes vestidos de civil detuvieron brutalmente a Spiderman en la calle 90 entre 41 y 43, lo golpearon y lo trasladaron en un vehículo negro sin placas visibles hasta Villa Marista, sede de la policía política cubana.
Su madre, Lourdes Gutiérrez, y su esposa, Lisandra Cuza, denunciaron la detención y la negativa policial a revelar su paradero en las horas siguientes al arresto.
El traslado a Villa Marista confirmó las motivaciones políticas detrás de la detención de Spiderman, mientras el medio progubernamental Razones de Cuba intentó deslegitimarlo calificándolo de «inestable» y justificando su arresto como una «evaluación clínica», en lo que analistas identificaron como el uso de la enfermedad mental como arma política, táctica histórica de los sistemas comunistas para silenciar disidentes.
Este martes 28 de abril, Spiderman se reunió por primera vez con su abogado en Villa Marista, donde rindió declaraciones.
Sandro Castro, quien en marzo declaró en una entrevista con CNN que «la mayoría de los cubanos quieren capitalismo, no comunismo», mantiene una postura cada vez más crítica al sistema, aunque su comentario sobre Spiderman —ambiguo y contenido— deja en evidencia los límites de esa crítica cuando se trata de un preso político en manos de la Seguridad del Estado.
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