El escritor cubano Carlos A. Aguilera, residente en Praga, afirmó en una entrevista con Tania Costa que la única vía real para lograr una transición en Cuba es una intervención militar norteamericana, y señaló objetivos concretos donde debería concentrarse esa acción.
El autor de "Teoría del alma china" fue categórico al describir el tipo de acción que considera necesaria en Cuba. «La única manera real de sacar a los fascistas del poder cubano es precisamente eso, es sencillamente una intervención. Es decir, una cirugía, una microcirugía para hablar en términos médicos, una microcirugía muy bien colocada a donde hay que colocarla y punto, se acabó».
Cuando la entrevistadora le pidió que precisara dónde debería aplicarse esa «microcirugía», Aguilera respondió sin rodeos: «En el Grupo de Administración Empresarial (GAESA) y en el Estado cubano, que está muy bien localizado en dos o tres lugares dentro de Cuba: el Consejo de Estado, la casa de Raúl Castro y la casa de Alejandro Castro».
«Para que exista una transición real dentro de Cuba sí tiene que haber una intervención norteamericana, yo sí lo pienso», declaró Aguilera, cuyas palabras se producen en el contexto del debate generado por la defensa pública de GAESA que el diario oficial Granma publicó este martes por primera vez.
Aguilera argumentó que tras siete décadas de régimen, las vías pacíficas resultan insuficientes. «Después de 70 años el pueblo ya no tiene más armas que gritar o sencillamente acostarse a dormir sin comer, que es también una manera de protesta», dijo el autor de la novela "El imperio Oblómov".
Sobre la estructura real del poder en la isla, Aguilera sostuvo que el GAE —como el régimen rebautizó a GAESA tras las sanciones de la administración Trump— no tiene una sede física definida, sino que opera a través de sus figuras clave. «Donde quiera que esté Raúl Castro, ahí está GAESA porque Raúl Castro está trabajando para el GAE».
El escritor identificó también a Ania Guillermina Lastres como la actual directora de GAESA, quien heredó el cargo tras la muerte del general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, en julio de 2022.
Lastres fue sancionada por el secretario de Estado Marco Rubio el 7 de mayo de 2026, junto con el propio conglomerado, en el marco de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por la Administración Trump el 1 de mayo.
Aguilera describió a GAESA como «casi la verdadera Seguridad del Estado dentro del espacio empresarial o dentro del espacio económico cubano», y señaló que el artículo de Granma, al intentar defender al conglomerado, termina por revelar su naturaleza: el texto reconoce que el GAE funciona paralelo al Estado cubano y solo le informa de algunas de sus acciones, lo que el escritor equipara al comportamiento de un grupo paramilitar.
«Lo que están diciendo es que este país funciona, pero no funciona por el Estado cubano. Funciona por otros elementos, otros grupos, que son los que hacen que la cosa aquí, entre comillas, se mueva», afirmó.
Respecto al escenario posterior a una eventual intervención militar, Aguilera imaginó que actores cubanos internos podrían jugar un papel relevante en la transición, hasta alcanzar un referéndum o elecciones libres.
La entrevistadora Tania Costa, por su parte, comparó las cifras de construcción de GAESA —más de 10,000 viviendas en 30 años según Granma— con las de la región española de Murcia, que en el año 2000 construyó 11,888 viviendas: «Lo que Murcia consiguió en un año, GAESA lo hizo en 30. Yo no sé a quién le piensan tomar el pelo».
Voces cercanas a Rubio y Trump apostaban en mayo de 2026 por una estrategia de presión total sobre Cuba sin planes militares inmediatos confirmados, mientras el régimen enfrenta el mayor escrutinio internacional sobre su conglomerado empresarial en décadas.
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