Miguel Díaz-Canel afirmó este sábado que la reforma salarial aprobada para el sector presupuestado y el aumento de pensiones, vigentes desde julio con cobro en agosto, demuestran que el paquete de transformaciones económicas del régimen «protege a las personas que están en situación más difícil».
Las declaraciones las hizo durante una visita al Consejo de Defensa Municipal de La Habana del Este, en el marco del Día Nacional de la Defensa, según difundió Canal Caribe.
En el acto le acompañaron el presidente de la Asamblea Nacional Esteban Lazo Hernández, el ministro de las FAR Álvaro López Miera, el ministro del Interior Lázaro Alberto Álvarez Casas y el secretario del Consejo de Ministros José Amado Ricardo Guerra, todos miembros del Buró Político.
«Eso demuestra que el programa de transformación es un programa de transformaciones económico, social y que protege a las personas que estén en situación más difícil. Y empieza precisamente por eso, por una reforma salarial en el sector presupuestado donde lo primero que se hizo fue subir el salario mínimo y la pensión mínima para los jubilados», declaró Díaz-Canel.
El régimen oficializó el aumento salarial elevando el salario mínimo en el sector presupuestado de 2,100 a 3,210 pesos mensuales, un incremento del 53% que beneficia a más de un millón de trabajadores en Salud, Educación, Cultura y Administración Pública, con un costo estimado de 42,500 millones de pesos al presupuesto estatal.
La retórica de protección social choca de frente con la realidad económica de la Isla. Con el dólar cotizando entre 660 y 695 pesos en el mercado informal en julio de 2026, ese nuevo salario mínimo equivale a apenas 4.65 a cinco dólares mensuales, una cifra que no alcanza ni de lejos para cubrir las necesidades básicas.
El contraste es brutal: un hogar promedio de dos personas en Cuba necesita alrededor de 61,710 pesos al mes para subsistir, según estimaciones basadas en los precios actuales del mercado informal. La libra de arroz cuesta 360 pesos, el frijol negro 450 pesos y un litro de aceite vegetal supera los 2,000 pesos.
No es la primera vez que el régimen repite este patrón. En septiembre de 2025 entró en vigor un aumento de pensiones que elevó la pensión mínima de 1,528 a 3,056 pesos, beneficiando a más de 1.3 millones de jubilados. Para octubre de ese mismo año, esa pensión equivalía a menos de nueve dólares por la devaluación acelerada del peso.
La inflación oficial interanual se sitúa en 18.27% en junio de 2026, pero economistas independientes estiman que la inflación real ronda el 70% anual. El economista Pedro Monreal alertó sobre las «nebulosas» del paquete de reformas y advirtió que, sin una focalización clara en los más vulnerables, las medidas pueden agravar la desigualdad.
El aumento salarial forma parte del paquete de 176 medidas aprobado por la Asamblea Nacional el 18 y 19 de junio de 2026, presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz como el mayor intento de reforma estructural desde el Período Especial.
El paquete incluye autorización de banca privada, eliminación del subsidio universal de la libreta de racionamiento —vigente desde 1962— y la transformación de empresas estatales en sociedades mercantiles por acciones, elementos que analistas describen como un giro neoliberal encubierto bajo retórica socialista.
Los cubanos expresaron escepticismo masivo ante el anuncio de las reformas, mientras que el gobierno de Estados Unidos calificó las medidas de «señales de humo superficiales», una valoración que coincide con la de quienes ven en el paquete no un programa de justicia social, sino un intento desesperado del régimen por mantenerse en pie ante la presión económica y política que enfrenta.
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