Un video publicado en Facebook por el activista cubano Silverio Portal expone sin filtros la escena que se repite cada día frente al Banco Metropolitano de O'Reilly y Compostela, en plena Habana Vieja: una fila interminable de personas bajo el sol inclemente, con adultos mayores visiblemente agotados, esperando para acceder a su propio dinero.
En las imágenes, Portal recorre con la cámara la cola frente al banco y apunta hacia un hotel inaugurado hace dos años justo al lado, totalmente vacío por la ausencia de turistas.
«El hotel está ahí y lo hicieron, pero no funciona, pues no hay turismo», dice el activista, resumiendo en una sola imagen el doble fracaso del régimen: inversiones millonarias sin retorno y ciudadanos que no pueden retirar su pensión.
«Para que vean ustedes cómo está el banco. Miren, personas mayores de la más edad, mira cómo está esto aquí», agrega Portal.
El video permite ver una multitud frente al inmueble, otros apostados en la acera de enfrente huyéndole al sol, y otros sentados en quicios, todos esperando con preocupación y malestar que les llegue el momento de entrar.
Silverio concluye con una afirmación que lo resumen todo: «Como está Cuba. Como está el sistema. En el piso no, metido dentro de un tanque de mierda».
Ese mismo banco ha sido epicentro de múltiples crisis en las últimas semanas: en junio, su personal desactivó intencionalmente los cajeros automáticos para evitar aglomeraciones, lo que desató una bronca generalizada, y a finales de ese mes suspendió indefinidamente las reservas de turnos en las plataformas MiTurno y Ticket alegando apagones.
El 14 de julio, otro video viral mostró a cubanos peleándose desde la madrugada frente a esa misma sucursal para retirar efectivo, en una escena que retrató el caos de las colas bancarias en La Habana.
Lo que muestra el video no es una excepción sino la norma.
La crisis se extiende por toda la Isla. El 17 y 18 de julio, el Banco Popular de Ahorro de Holguín cerró sus puertas a las 3:00 pm dejando a decenas de jubilados sin cobrar, pese a contar con electricidad, efectivo y conexión a internet.
«Si el miércoles estaba malo para cobrar la jubilación en la ciudad de Holguín… hoy viernes estaba peor. ¿Qué ha cambiado? NADA», denunció en Facebook el usuario Pedro Lorenzo Hechavarría Pupo.
En La Habana, la periodista jubilada del diario Granma Iraida Calzadilla relató haber pasado ocho horas sentada en el borde de la acera de un banco habanero para cobrar su pensión. «Ocho divinas, calurosas, agobiantes y frustrantes horas haciendo la cola del banco», escribió. «Jornadas de terror sin que existan soluciones reales».
El fotorreportero del Granma Ricardo López Hevia describió lo que presenció en el Banco del Mónaco, en Diez de Octubre: «Vi gritar, llorar de impotencia, vi bastonazos y acusaciones a toda voz y el atropello de todos los colores. Nadie para controlar, ni para llevar por buen término la infinita cola alocada. El rostro de la miseria no tiene nada digno.»
Detrás de estas escenas hay una crisis estructural devastadora.
Más de 1,7 millones de jubilados cubanos dependen de un sistema bancario colapsado donde la pensión máxima es de 4,000 pesos mensuales -menos de siete dólares al cambio informal-, mientras la canasta alimentaria básica supera los 30,000 pesos.
Más del 50 % de los cajeros automáticos del país están inoperantes o vacíos, y apenas el 3,77 % de las transacciones en Cuba son digitales, pese a tres años de bancarización forzosa.
El propio periódico oficialista Venceremos, de Guantánamo, reconoció el 3 de julio que la crisis bancaria «ha dejado de ser una dificultad bancaria para convertirse en un problema social».
El Banco Central anunció la extensión nacional del pago de pensiones a través de negocios privados, un reconocimiento implícito de que el Estado ya no puede sostener su propio sistema de seguridad social. En Holguín, un plan piloto similar solo alcanzó a 5,000 de los más de 52,000 jubilados del municipio, menos del 10 %.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Bancaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué hay largas colas en los bancos de Cuba?
Las largas colas en los bancos de Cuba se deben a la escasez de efectivo y la desorganización en el sistema bancario. El colapso de los cajeros automáticos, las limitaciones en los retiros y la falta de soluciones reales han provocado que los ciudadanos, especialmente jubilados, pasen horas esperando para acceder a su dinero.
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¿Cuál es el impacto de la crisis bancaria en los jubilados cubanos?
La crisis bancaria afecta gravemente a los jubilados cubanos, quienes dependen del sistema bancario para cobrar sus pensiones. Con pensiones que apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas, los jubilados enfrentan largas esperas bajo condiciones adversas, como el calor y la falta de servicios básicos, para acceder a su dinero.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis bancaria?
El gobierno cubano ha implementado medidas como la bancarización obligatoria y la apertura a la banca privada. Sin embargo, estas medidas no han resuelto la escasez de efectivo ni los problemas estructurales del sistema. La situación se ha agravado por apagones y la falta de acceso a transacciones digitales.
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¿Cómo afecta la crisis bancaria a las transacciones digitales en Cuba?
La crisis bancaria ha limitado significativamente las transacciones digitales en Cuba. Solo el 3,77 % de las transacciones se realizan de forma digital, a pesar de la bancarización forzada. La falta de efectivo y los apagones frecuentes dificultan aún más el uso de plataformas digitales para pagos.
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¿Qué desafíos enfrentan los cubanos para retirar su dinero de los bancos?
Los cubanos enfrentan desafíos como la falta de efectivo, límites de retiro y largas esperas. Estas dificultades se ven agravadas por la desactivación de cajeros automáticos, horarios reducidos y la necesidad de obtener turnos con anticipación, lo que complica aún más el acceso a su propio dinero.
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