
La Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) cumplió este lunes 15 años desde su fundación, una trayectoria marcada por las protestas pacíficas, la asistencia a personas vulnerables y la persecución sistemática de sus integrantes por parte del régimen cubano.
Fundada el 24 de agosto de 2011 bajo el liderazgo de José Daniel Ferrer García, la organización nació pocos meses después de que el opositor fuera excarcelado tras pasar ocho años en prisión por su participación en el Proyecto Varela y su posterior condena durante la Primavera Negra de 2003.
Ferrer, uno de los presos políticos del Grupo de los 75, rechazó abandonar Cuba tras su excarcelación y decidió continuar su actividad opositora desde Santiago de Cuba. Poco después impulsó la creación de UNPACU, que comenzó con una pequeña estructura en el oriente del país y posteriormente extendió su presencia a otras provincias.
Este lunes, con motivo del aniversario, el líder opositor hizo balance de aquella trayectoria en un artículo publicado por CiberCuba y recordó tanto las acciones cívicas y humanitarias desarrolladas por la organización como el elevado costo humano de enfrentarse durante tres lustros al régimen.
De un pequeño grupo a llevar la protesta a las calles
Una de las características que distinguió a UNPACU desde sus primeros años fue su apuesta por trasladar la oposición política al espacio público.
Sus activistas organizaron marchas relámpago y manifestaciones, realizaron grafitis, repartieron octavillas y materiales impresos y distribuyeron miles de discos DVD con contenidos sobre democracia, derechos humanos y la realidad cubana, en una época en la que el acceso a internet en la isla era todavía extremadamente limitado.
La respuesta de las autoridades fue prácticamente inmediata.
Según recordó Ferrer en su artículo por el aniversario, apenas cuatro días después del nacimiento de UNPACU, el 28 de agosto de 2011, fuerzas del ministerio del Interior (MININT) irrumpieron violentamente en una vivienda de la calle Paquito Borrero, en Palma Soriano, donde se encontraban decenas de opositores.
Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y sacaron por la fuerza a los activistas. De acuerdo con el relato de Ferrer, 27 personas fueron detenidas y alrededor de una decena permanecieron encarceladas, convirtiéndose en los primeros presos políticos vinculados a la naciente organización.
Lejos de quedar circunscrita a Santiago de Cuba, Palma Soriano y Palmarito de Cauto, UNPACU fue ampliando posteriormente sus estructuras hacia el centro y el occidente del país.
Alianzas dentro de la oposición cubana
Otro elemento de su trayectoria ha sido la búsqueda de cooperación con otros grupos opositores y organizaciones del exilio.
UNPACU mantuvo una estrecha relación con las Damas de Blanco y sus activistas participaron durante años en acciones conjuntas y campañas como Todos Marchamos.
En 2017, la organización se incorporó además a Cuba Decide, la iniciativa encabezada por Rosa María Payá que promueve la celebración de un proceso vinculante para que los cubanos puedan decidir democráticamente el futuro político del país.
Ferrer también participó en 2021 en la creación del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, concebido como una plataforma plural para reunir a organizaciones y actores de la sociedad civil alrededor de una transición pacífica hacia la democracia.
Esa búsqueda de coordinación ha continuado desde el destierro y exilio de su líder, José Daniel Ferrer.
En marzo de 2026, Ferrer y UNPACU se sumaron al Acuerdo de Liberación, iniciativa impulsada por la Asamblea de la Resistencia Cubana y Pasos de Cambio que reúne a organizaciones y líderes opositores de dentro y fuera de la isla alrededor de una hoja de ruta para impulsar el cambio político y una transición democrática en Cuba.
Ferrer ha convertido la promoción de esta iniciativa en uno de los ejes de su actividad internacional durante 2026, buscando respaldo político para una transición y para las demandas de libertad de los presos políticos y respeto de los derechos fundamentales.
La adhesión a ese acuerdo reforzó una línea que UNPACU ha mantenido durante su trayectoria: buscar puntos de encuentro entre organizaciones opositoras con estrategias y sensibilidades diferentes alrededor de objetivos comunes para una transición democrática.
Actualmente, UNPACU mantiene vínculos de cooperación con organizaciones de la oposición y el exilio como la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), las Damas de Blanco, Cuba Decide, el Directorio Democrático Cubano y otras agrupaciones.
La otra cara de UNPACU: alimentos, medicinas y ayuda a los más vulnerables
La actividad de UNPACU no se limitó a la protesta política. Particularmente en el oriente cubano, la organización desarrolló durante años iniciativas para proporcionar alimentos, medicinas y asistencia a ancianos, enfermos, personas con discapacidad y familias en situación de extrema pobreza.
Tras el devastador paso del huracán Sandy por el oriente de Cuba en 2012, UNPACU desarrolló una cooperación humanitaria con la Fundación Nacional Cubano Americana para auxiliar a damnificados y personas necesitadas.
Según Ferrer, los activistas también han reparado viviendas, limpiado casas de ancianos abandonados, parques, calles y zonas costeras y prestado ayuda a familias golpeadas por huracanes y otros desastres.
Esa dimensión humanitaria terminó convirtiéndose también en un foco de confrontación con la Seguridad del Estado.
Las imágenes de numerosos cubanos acudiendo a la sede de UNPACU en el reparto Altamira, en Santiago de Cuba, para recibir alimentos o asistencia adquirieron especial notoriedad entre 2020 y 2021.
Las autoridades establecieron entonces un fuerte dispositivo alrededor de la sede que dificultaba o impedía el acceso de activistas y ciudadanos.
En marzo de 2021, Ferrer y otros miembros de UNPACU iniciaron una huelga de hambre para exigir el fin del cerco. La protesta llegó a sumar a decenas de participantes y obtuvo repercusión internacional.
El 11J cambió la historia de Ferrer y de UNPACU
Las históricas protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 marcaron otro punto de inflexión para la organización.
Ese día, mientras miles de cubanos salían a las calles en decenas de localidades del país, Ferrer abandonó su vivienda en Santiago de Cuba junto a uno de sus hijos con la intención de incorporarse a las manifestaciones.
Fue detenido antes de conseguirlo.
Las autoridades revocaron posteriormente una sanción anterior y lo enviaron a la prisión de Mar Verde, en Santiago de Cuba, donde permaneció durante años.
Su encarcelamiento estuvo acompañado de reiteradas denuncias de familiares y organizaciones defensoras de los derechos humanos sobre aislamiento, restricciones de comunicaciones y visitas, malos tratos y deterioro de su salud.
Ferrer protagonizó además varias huelgas de hambre durante sus períodos en prisión.
Fue excarcelado en enero de 2025, aunque volvió a ser detenido meses después. Finalmente, en octubre de ese año salió de Cuba rumbo a Estados Unidos junto a parte de su familia, iniciando desde el exilio una nueva etapa de su actividad política.
Más de 200 activistas han pasado por prisión, según Ferrer
El costo de estos 15 años ha sido particularmente elevado para los integrantes de UNPACU.
Ferrer asegura que más de 200 miembros y activistas vinculados a la organización han pasado por las cárceles del régimen desde 2011 y que UNPACU continúa teniendo integrantes encarcelados.
En su balance por el aniversario, el fundador recordó especialmente a cuatro miembros vinculados a la organización que murieron tras sufrir prisión: Wilman Villar Mendoza, Hamell Santiago Más Hernández, Pablo Moya Delá y Manuel de Jesús Guillén Esplugas.
Villar Mendoza murió en enero de 2012 después de una prolongada huelga de hambre mientras se encontraba encarcelado. Más Hernández falleció en 2017 mientras estaba recluido en el Combinado del Este. Moya Delá murió en 2021 después de ser excarcelado en un delicado estado de salud, y Guillén Esplugas falleció en prisión en 2024.
UNPACU y organizaciones de derechos humanos han denunciado durante estos años arrestos, allanamientos de viviendas, confiscaciones, vigilancia, interrogatorios, agresiones y condenas de prisión contra miembros de la organización.
Sobrevivir a la cárcel y al exilio de su fundador
La salida de Ferrer hacia Estados Unidos abrió una etapa inédita para UNPACU. Por primera vez desde su creación, su fundador y principal referente desarrolla su actividad política fuera de Cuba.
Sin embargo, la organización mantiene activistas dentro de la isla mientras Ferrer intenta desde el exilio reforzar la cooperación entre diferentes sectores de la oposición, mantener la atención sobre los presos políticos e impulsar acciones encaminadas a un cambio democrático en Cuba.
Quince años después de aquel 24 de agosto de 2011, la historia de UNPACU refleja también buena parte de la evolución de la oposición cubana durante este período: pequeños grupos de activistas enfrentados a un poderoso aparato represivo, protestas en las calles, intentos de construir estructuras nacionales, períodos de crecimiento y debilitamiento, alianzas, cárcel y destierro.
Pero la organización ha conseguido sobrevivir.
Lo que comenzó hace 15 años con un pequeño núcleo de opositores en el oriente de Cuba continúa activo pese al encarcelamiento de numerosos miembros, la persecución de sus estructuras y el exilio de su principal líder.
UNPACU llega a este aniversario con unas circunstancias muy diferentes a las de 2011, pero manteniendo las demandas que dieron origen a la organización: libertad, democracia, respeto a los derechos humanos y una transición política en Cuba.
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