
El economista cubano Pedro Monreal publicó este martes un análisis en su cuenta de X en el que compara el reciente Informe del Grupo de Trabajo de Harvard sobre el Futuro de Cuba con la propuesta económica Cuba Transformación, que él mismo colidera, y concluye que ambas iniciativas son complementarias, no rivales.
Monreal sostiene que la diferencia entre los dos documentos es «de objeto y de alcance». Cuba Transformación —una hoja de ruta de 120 páginas elaborada por cinco economistas cubanos independientes— se define como una propuesta de política económica que toma el Estado democrático de derecho como horizonte normativo, pero no traza ninguna ruta de transición política: no establece modalidad política, secuencia de actores, amnistía, gobierno transitorio ni asamblea constituyente.
El informe de Harvard, en cambio, sí formula pasos políticos concretos. Según Monreal, el documento plantea «cambios inmediatos —incluida una amnistía general y la derogación de normas restrictivas—, un papel de facilitación para las autoridades actuales, un gobierno de transición percibido como legítimo y, a mediano y largo plazo, una asamblea constituyente orientada a un sistema democrático y plural».
El informe de Harvard fue publicado el 10 de septiembre por el Centro David Rockefeller para Estudios Latinoamericanos (DRCLAS) y el Cuba Studies Program de esa universidad, tras seis meses de trabajo de 14 académicos y expertos cubanos e internacionales. Sus coordinadores son Alejandro de la Fuente y Steven Levitsky, y fue presentado como un «documento vivo, en construcción», sujeto a consultas y revisiones.
Una de las propuestas más debatidas del informe es precisamente el rol de «facilitadoras» que asigna a las autoridades cubanas actuales en el proceso de transición. El activista Ariel Ruiz Urquiola cuestionó ese punto el día anterior a la publicación de Monreal, advirtiendo contra una «ficción de igualdad entre represor y reprimido».
Monreal no entra en esa polémica. Su lectura es conciliadora: «Son piezas distintas y complementarias. Una aporta un marco económico con condiciones institucionales; la otra propone pasos concretos de transición política».
Cuba Transformación fue anunciada en junio de 2026 y su versión íntegra se divulgó en julio. La propuesta, elaborada con apoyo del Cuba Study Group y el Observatorio sobre la Economía Cubana, plantea sustituir el modelo económico cubano por una economía social de mercado en tres fases: estabilización de emergencia, recuperación productiva e institucional, y desarrollo a mediano y largo plazo.
Sus autores —Monreal, Mauricio de Miranda Parrondo, Omar Everleny Pérez Villanueva, Ricardo Torres Pérez y Pavel Vidal Alejandro— aclararon desde el inicio que la propuesta no está dirigida al gobierno cubano actual.
Ambas iniciativas se inscriben en un ecosistema más amplio de planes para el «día después» de la dictadura que ha florecido durante 2026.
El Acuerdo de Liberación, firmado en marzo en Miami por la Asamblea de la Resistencia Cubana y la coalición Pasos de Cambio con el respaldo de más de 30 organizaciones del exilio, plantea la liberación de más de 1,000 presos políticos, un gobierno provisional y elecciones libres.
Por su parte, uno de los coautores de Cuba Transformación, Mauricio de Miranda, propuso en septiembre un «Plan Marshall» para reconstruir la isla vinculado a financiamiento de organismos internacionales. Carlos Saladrigas estimó que solo la primera fase de estabilización económica requeriría entre 6,000 y 10,000 millones de dólares.
«Esa pluralidad de propuestas académicas sobre Cuba es una buena noticia: enriquece el debate y recuerda que la transformación económica y política del país exige pensamiento riguroso, plural y sostenido», concluyó Monreal.
Vídeos relacionados:
Archivado en: