Un cubano residente en Miami grabó esta semana una carreta repleta de panes frescos siendo desechados como desperdicio —destinados a alimentar animales— y lo contrastó con la realidad de la Isla, donde miles de niños llevan meses sin poder comer pan en las mañanas.
El video, publicado en Facebook por la cuenta «Pesca en Miami», acumuló más de 238,000 reproducciones y generó una oleada de reacciones entre la comunidad cubana en el exilio.
«Hola señores, estas son las cosas que a mí me parten el alma. Están viendo aquí y en Cuba no hay pan. Miren esto, esto es para los pollos, para los animales. Todo esto es lo que se bota diario en este país», dice el autor mientras muestra los panes con la mano.
El contraste que plantea el video es brutal: una carreta entera de pan fresco tirado a la basura en Estados Unidos, mientras en Cuba los niños no tienen acceso a ese alimento básico.
«Una carreta completa de panes que te aseguro que están mejores que el pan de la bodega en Cuba», afirma. «Y los niños en Cuba no ven pan, tú sabes desde cuándo. Yo estoy seguro que ahora mismo en Cuba hay montones de niños que no se pueden comer un pancito en la mañana».
La escasez de pan en la Isla no es una percepción: es una crisis documentada y en agravamiento. En Villa Clara, el pan normado quedó restringido desde febrero de 2026 únicamente a menores de 13 años y mayores de 65, por falta de harina, combustible y electricidad.
En Guantánamo, la distribución se limita a niños, hospitales y servicios sociales priorizados. En varios territorios, el gramaje del pan subsidiado se redujo de 80 gramos a apenas 40, y algunas familias pasaron más de tres semanas sin recibirlo.
El propio ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, reconoció en junio de 2026 que los molinos de trigo estaban inactivos o funcionando a capacidad mínima, y que solo una de seis embarcaciones de trigo contratadas para ese año había llegado al país.
Cuba necesita aproximadamente 20,000 toneladas de harina de trigo al mes para producir el pan normado; en Ciego de Ávila, la provincia recibió apenas 32 toneladas a finales de mayo, suficientes para dos días de distribución para más de 430,000 habitantes.
El mismo funcionario admitió que más de 100,000 niños no recibían su ración diaria de leche.
Una madre de Santiago de Cuba declaró este miércoles que cuatro de sus ocho hijos están desnutridos, que a veces se acuestan sin comer y que ella lleva dos días sin alimentarse para cederles la poca comida disponible.
El Food Monitor Program estimó que el 96.91% de la población cubana no tenía acceso adecuado a alimentos en abril de 2026, y el Programa Mundial de Alimentos señaló que el 48.5% de los escolares de seis a 11 años no recibía comida ni merienda en los centros educativos.
El video de «Pesca en Miami» termina con una pregunta que resume el sentimiento de toda una diáspora: «Dios santo y querido, ¿cuándo mi Cuba va a ser libre?». De fondo suena «Patria y Vida», el himno del movimiento de protesta cubano surgido tras las manifestaciones del 11 de julio de 2021.
La situación alimentaria de los niños cubanos no ha hecho más que deteriorarse: según UNICEF, aproximadamente el 9% de los menores de cinco años sufría privación alimentaria grave en noviembre de 2025, cifra que los propios organismos internacionales advierten que podría haber empeorado desde entonces.
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