Médicos cubanos le salieron al paso al vocero oficialista Humberto López tras sus amenazas a quienes denuncian irregularidades en la atención sanitaria en el país.
Esa ha sido la postura del régimen tras el escándalo del caso de Damir Ortiz, un niño que, después de recibir un diagnóstico erróneo y tratamiento inadecuado, fue trasladado a Estados Unidos, donde ahora recibe atención especializada.
En respuesta, trabajadores de la salud han expresado su desacuerdo y desmentido los argumentos del gobierno, muestra del descontento y la preocupación ante las condiciones del sistema de salud en la Isla.
"¿Y por qué hay que inventar para resolver el problema? Estudiamos, tenemos el conocimiento, la empatía y el deseo de servir, pero es responsabilidad del gobierno el suministro de lo mínimo, son seres humanos no un proyecto para inventar, es una manera de exponernos a los médicos todo el tiempo a situaciones que lo alejan de dedicarse a lo que sabemos hacer curar...", afirmó una doctora de un hospital de La Habana.
Una trabajadora de un policlínico agregó:
"De qué les sirve ser buenos doctores si cuando tienen el paciente delante diciéndoles su dolencia ellos no pueden mandarle ni un simple complementario para poder saber la causa de su malestar, ellos no son adivinos, ellos son médicos que para dar diagnóstico tienen que mandar a hacer pruebas para poder diagnosticar y no empezar a tirar piedras a ver a quién le da. Y a eso súmale la mala atención que los médicos reciben en las guardias".
Una médico residente en Obstetricia y Ginecología subrayó con ironía: "Recordar que ese niño está allí por todo lo que nos falta y por todo lo que nos sobra. Y que está ciego por todo lo que nos falta y por todo lo que nos sobra. Y que tendrá una enucleación ocular a causa de todo lo que nos falta y de todo lo que nos sobra. ¡Sólo por recordar!"
Por su parte, el doctor Miguel Ángel Ruano Sánchez, quien participó activamente en la campaña por el niño Damir y por ello el gobierno lo está difamando y acusando de falsificar su currículum, expresó:
"¿Esto es lo que iban o decían que harían hoy en tv nacional para lincharme? Difamarme, ummmm, entonces ¿En qué quedó todo?(...) Soy el médico 'practicante' y tengo nombre propio. Soy el Dr. Ruano. ¿Y las pruebas de mis presuntos delitos? ¡'Delincuente' no probado! ¡Mucha muela y ninguna prueba!".
Días atrás, durante una emisión del Noticiero de la televisión, Humberto López encabezó un segmento titulado "Cuba rechaza campaña de difamación contra la medicina cubana", en el que lanzó una advertencia directa a quienes ponen al descubierto las deficiencias del sistema de salud pública en la Isla.
López enfatizó que la Constitución protege a las personas e instituciones frente a cuestionamientos en redes sociales y otros medios, insinuando que quienes expongan críticas podrían enfrentar consecuencias legales.
"El que juegue con algo tan sagrado como la salud debe llevarse su merecido", señaló en tono desafiante, pero sin dar detalles sobre el marco legal que permitiría tal represalia.
En el Noticiero, admitió las carencias que sufre el sistema de salud pública cubano, pero en redes sociales, intentó humanizar su postura con un mensaje cargado de silencios y ambigüedades. "Faltando todo lo que nos falta y sobrando todo lo que nos sobra", dijo.

El comentario fue interpretado por muchos como un intento de desviar la atención del verdadero escándalo, que en realidad son las denuncias de abandono, negligencia médica y manipulación en el caso de Damir, quien estuvo años enfermo en Cuba sin recibir un diagnóstico certero.
Su madre afirma que el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) violó su privacidad y la de su hijo al tratar el tema en televisión sin consentimiento.
"Lo estaban dejando morir", aseguró Eliannis Ramírez, quien explicó que, una vez en Estados Unidos, Damir empezó a mejorar gracias a un tratamiento adecuado.
Durante una rueda de prensa el lunes en Miami, Eliannis detalló negligencias médicas sufridas en Cuba, como biopsias mal realizadas, diagnósticos erróneos y escasez de medicamentos que tuvo que conseguir por su cuenta.
Además, denunció que desde que comenzó a alzar su voz en redes sociales, el régimen la desatendió y emprendió una campaña para desacreditarla.
El MINSAP insistió en que las decisiones médicas sobre Damir fueron tomadas en consenso y culpó a la madre por no autorizar ciertos procedimientos. Sin embargo, Ramírez sostiene que el sistema falló en todos los niveles y que su hijo sobrevive gracias a que logró salir del país.
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