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El gobierno cubano reconoció este domingo que las provincias de Granma y Santiago de Cuba enfrentan una situación “muy compleja” ante la inminente llegada del huracán Melissa, un poderoso sistema que avanza hacia el oriente de la isla con vientos superiores a los 200 km/h y fuertes lluvias que amenazan con inundaciones costeras y desbordamiento de ríos y embalses.
Durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional, encabezada por Miguel Díaz-Canel, las autoridades advirtieron que el fenómeno representa un “peligro inminente” para el país.
El director del Instituto de Meteorología (Insmet), Celso Pazos, precisó que Melissa tocará tierra en la noche del martes por la región oriental, donde permanecerá al menos 12 horas antes de salir al norte.
La vice primera ministra Inés María Chapman alertó sobre el riesgo de severas inundaciones en Granma y Santiago, dos territorios donde confluyen ríos crecidos, embalses al límite y zonas costeras bajas, lo que podría agravar el impacto del meteoro.
“La situación es muy compleja debido a la confluencia de varios factores”, admitió Chapman, mencionando además el vertimiento de embalses y el desbordamiento nocturno del Golfo de Guacanayabo, que impide el drenaje natural del agua.
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En medio de esa tensión, medios locales informaron que la presa Cauto El Paso, la de mayor capacidad en Granma, comenzó a desembalsar más de 900 metros cúbicos de agua por segundo como medida preventiva para asimilar las lluvias del huracán.
El embalse, que se encuentra al 44% de su capacidad, drena el exceso de agua hacia zonas bajas que abarcan parte de Holguín y Santiago de Cuba, una operación supervisada por ingenieros y autoridades provinciales, dijeron.
Las autoridades locales confirmaron evacuaciones masivas. En Granma, la presidenta del Consejo de Defensa Provincial, Yudelquis Ortiz Barceló, informó que se prevé proteger a más de 110 mil personas, mientras que en Santiago de Cuba, Beatriz Johnson Urrutia reportó la movilización de 258 mil habitantes.
En Holguín y Guantánamo, también se activaron planes de evacuación y medidas para garantizar alimentos, servicios médicos y resguardo de animales.
El gobernante Díaz-Canel pidió mantener “una comunicación constante con el pueblo” y “usar todas las vías posibles” para proteger vidas humanas ante lo que calificó como un evento de alto riesgo. Subrayó que el país enfrenta esta emergencia en medio de una crítica situación eléctrica, lo que podría complicar las labores de respuesta.
Un oriente vulnerable
Melissa, que se ha fortalecido hasta alcanzar la categoría 4, pone a prueba a una región históricamente golpeada por ciclones y marcada por infraestructuras frágiles, apagones prolongados y escasez de alimentos.
Las imágenes satelitales muestran un sistema compacto y de gran intensidad, con un amplio campo nuboso que ya afecta al oriente cubano con lluvias intermitentes.
En varias zonas del país, los ciudadanos han expresado preocupación por la falta de suministros, el deterioro de las viviendas y la poca capacidad de respuesta ante un evento de esta magnitud. “Todo lo que no hagamos ahora lo perdemos después”, advirtió Díaz-Canel, insistiendo en que la prioridad absoluta es salvar vidas.
Expectativa y temor
Mientras el huracán se aproxima, el país vive horas de tensa espera. La Defensa Civil ha pedido a la población no confiarse, seguir las orientaciones oficiales y evacuar sin demora las zonas de riesgo.
En redes sociales, muchos cubanos expresan temor por lo que está por venir, recordando el impacto devastador de huracanes anteriores como Sandy, Ian, Matthew u Oscar.
A medida que Melissa avanza hacia la costa sur del oriente cubano, el escenario apunta a una de las mayores emergencias meteorológicas de los últimos años, con un pueblo exhausto que se prepara, una vez más, para resistir entre la incertidumbre y la esperanza.
Preguntas frecuentes sobre el huracán Melissa y su impacto en Cuba
¿Cuál es la situación actual en las provincias de Granma y Santiago de Cuba ante la llegada del huracán Melissa?
Las provincias de Granma y Santiago de Cuba enfrentan una situación "muy compleja" debido al huracán Melissa, el cual avanza con vientos superiores a los 200 km/h y fuertes lluvias, amenazando con inundaciones costeras y desbordamiento de ríos y embalses. Las autoridades han advertido sobre el peligro inminente y se han iniciado evacuaciones masivas para proteger a la población.
¿Qué medidas están tomando las autoridades cubanas para enfrentar el huracán Melissa?
Las autoridades han activado planes de evacuación, protección de personas y bienes, y supervisión de embalses. En Granma y Santiago de Cuba, se prevé proteger a más de 368 mil personas en total. Además, se han intensificado las acciones para garantizar el suministro de alimentos y servicios médicos, aunque las condiciones internas, como los apagones prolongados, complican la preparación y respuesta ante el huracán.
¿Cómo está afectando la crisis eléctrica a la preparación para el huracán Melissa en Cuba?
La crisis eléctrica en Cuba está agravando la preparación para el huracán Melissa, ya que los apagones prolongados dificultan la comunicación y el acceso a información actualizada sobre el avance del fenómeno. En algunas regiones, la falta de electricidad supera las 18 horas diarias, lo que impide a las comunidades seguir las alertas meteorológicas y tomar medidas preventivas efectivas.
¿Qué riesgos específicos representa el huracán Melissa para el oriente de Cuba?
El huracán Melissa representa un riesgo significativo de lluvias torrenciales, vientos huracanados e inundaciones para las provincias orientales de Cuba. Las zonas más vulnerables incluyen Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma y Holguín, donde se prevé que el impacto del huracán sea más severo debido a las infraestructuras frágiles y el terreno ya saturado por lluvias anteriores.
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