La Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) aseguró este miércoles que había iniciado “el proceso de ampliación de los puntos de acceso Wi-Fi” en su campus, justo el mismo día en que arrancó el paro convocado por estudiantes universitarios en rechazo a las restricciones impuestas por ETECSA.
“Desde horas tempranas de la mañana, se acometen labores en distintas zonas del centro para habilitar nuevas áreas con cobertura de red inalámbrica, que permitirán diversificar el acceso a la red universitaria e internet”, informó la institución en su página oficial de Facebook.

Según el comunicado, la acción está liderada por la Dirección General de Tecnología, con el “acompañamiento de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU)”, y prioriza “espacios docentes, zonas de alto tránsito y otras áreas de interés para la comunidad universitaria”.
La UCI afirmó que la medida forma parte de su estrategia para “garantizar conectividad y soporte a los procesos universitarios” y sostuvo que el esfuerzo “ratifica el compromiso de la institución con el aseguramiento de la infraestructura tecnológica para los procesos de formación, investigación y extensión universitaria”.
El anuncio se da en medio de una jornada de movilización nacional del sector estudiantil contra las nuevas tarifas impuestas por la única empresa de telecomunicaciones del país. La misma universidad había calificado de “fake news” un supuesto comunicado crítico atribuido a su alumnado, en el que se denunciaban las restricciones de ETECSA y se exigía internet como derecho, no como lujo.
Intentos de contención frente a un descontento creciente
El llamado “tarifazo digital” anunciado por ETECSA el 30 de mayo —que impone un límite de 360 CUP mensuales para recargas nacionales y obliga a adquirir paquetes adicionales en moneda libremente convertible— ha generado un rechazo sin precedentes en las universidades cubanas.
ETECSA trató de contener la crisis el 3 de junio en la Mesa Redonda, donde anunció que los estudiantes podrán adquirir un segundo paquete de 6 GB por 360 CUP, sumando 12 GB al mes. También declaró el acceso gratuito a más de 40 sitios educativos. Pero el descontento no se detuvo.
En la asamblea celebrada por la Facultad de Matemática y Computación (MATCOM), una estudiante preguntó: “¿Nosotros somos vulnerables o son sus medidas las que nos hacen vulnerables?”, en alusión a los criterios arbitrarios con los que ETECSA pretende determinar el acceso preferencial.
Desde la Universidad de La Habana y otros centros como la CUJAE y la UCLV, facultades enteras han respaldado el paro, mientras egresados del Instituto Superior de Arte (ISA) también se sumaron con una carta pública: “Queremos ser parte. Queremos acompañarles”, escribieron.
Una crisis que rebasa las aulas
Mientras la UCI muestra una imagen de normalidad con mejoras tecnológicas, estudiantes denuncian que estas iniciativas buscan contener la protesta o evitar su expansión en centros históricamente alineados al discurso oficial.
El propio gobierno cubano y el Partido Comunista hicieron un llamado a “cerrar filas” ante lo que califican como una “maniobra desestabilizadora”, y desde las estructuras de la FEU se intentó deslegitimar la protesta con acusaciones de manipulación externa.
Sin embargo, la movilización sigue creciendo. Desde Humanidades, Sociología, Comunicación, Matemática, Psicología y otras facultades, se exige no solo conectividad, sino participación, representación auténtica y el fin del control vertical de las organizaciones estudiantiles.
Lo que comenzó como una protesta contra un paquete de datos se ha convertido en un fenómeno político nacional que pone en entredicho el papel de las universidades como espacios de crítica, participación y transformación social en Cuba.
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