La presidenta de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), Tania Velázquez, aseguró este jueves que el polémico aumento de tarifas telefónicas ya muestra resultados financieros positivos, al incrementar “rápidamente” los ingresos, mientras aumenta el rechazo de la ciudadanía y la comunidad universitaria.
Durante una reciente intervención en el podcast oficial Desde la Presidencia, conducido por el gobernante Miguel Díaz-Canel, Velázquez declaró que “las modelaciones que hicimos se han cumplido” y que ETECSA ha logrado “incrementar los flujos de ingresos muy rápidamente”, en alusión directa a las nuevas tarifas impuestas a los servicios de telefonía e internet en la isla.
A pesar del creciente rechazo social, que ha generado protestas, paros estudiantiles y críticas desde sectores académicos como la Universidad de La Habana, la empresa estatal continúa defendiendo su decisión.
Velázquez añadió que aún “hay un grupo de pasos que tenemos que dar en la medida posible”, sin precisar si estos implicarán nuevos aumentos o ajustes en los servicios.
Las declaraciones reafirman que el gobierno apuesta por la rentabilidad del sector de telecomunicaciones como fuente de ingresos, incluso en un contexto de crisis económica profunda, conectividad limitada y desigual acceso digital entre zonas rurales y urbanas.
De igual manera, Velázquez anticipó un posible “fallo generalizado” del sistema nacional de telecomunicaciones. “Se han ido presentando determinados fallos en esta infraestructura que van abocando a un camino [...] en el cual hemos avizorado que puede existir en algún momento un fallo generalizado”, dijo.
Según la funcionaria, las consecuencias de este supuesto fallo serían “que no podamos hacer llamadas telefónicas, que no podamos enviar mensajerías, que no podamos llegar a nuestros centros de estudios o de trabajo […]”, añadió, describiendo un escenario de colapso casi total del sistema de telecomunicaciones en la isla.
El podcast de este jueves 5 de junio fue promovido en medio de un paro académico indefinido protagonizado por estudiantes universitarios, especialmente de la Universidad de La Habana.
El movimiento exige no solo conectividad equitativa para los estudiantes, sino acceso real para todos los cubanos.
La respuesta oficial ha sido un llamado a “cerrar filas” contra lo que el régimen califica como una “guerra mediática” impulsada por “enemigos del sistema”.
Los estudiantes, incluso, ahora piden la renuncia del presidente nacional de la FEU, Ricardo Rodríguez González, acusándolo de no representar los intereses estudiantiles.
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