El peso cubano sigue perdiendo valor a un ritmo acelerado, golpeado por la inflación, la escasez y una economía cada vez más dolarizada. Este martes, el mercado informal marcó un nuevo hito: el dólar alcanzó los 400 CUP y el euro los 450 CUP, cifras récord que confirman el deterioro de la moneda nacional.
Mientras tanto, la Moneda Libremente Convertible (MLC) continúa desplomándose, con una cotización de apenas 205 CUP, muy cerca de romper el piso de los 200. La depreciación del MLC se explica, en parte, por la reconversión de cada vez más tiendas estatales a ventas en dólares, dejando esta divisa intermedia con menos utilidad práctica para la población.
La situación refleja una dolarización creciente: el dólar y el euro se consolidan como monedas fuertes para importaciones privadas, viajes, ahorro y compras en un mercado estatal que reduce su oferta en pesos y MLC. Sin acceso a estas divisas, millones de cubanos ven desplomarse su poder adquisitivo; algunos pensionados apenas reciben el equivalente a tres o cuatro euros al mes, mientras los precios de alimentos y servicios esenciales siguen subiendo.
La combinación de inflación, caída productiva y restricciones cambiarias acentúa la desigualdad entre quienes reciben remesas o tienen ingresos en divisas, y quienes dependen exclusivamente de salarios estatales en pesos cubanos. Para muchos, la moneda nacional se ha convertido en un símbolo de pérdida de valor y de confianza, mientras el país avanza, de facto, hacia un esquema económico sostenido en monedas extranjeras.
Archivado en:
