
El gobierno de Estados Unidos desplegó 10 aviones de combate F-35, considerados los más avanzados de su arsenal, para reforzar las operaciones contra los cárteles de la droga en el Caribe.
La medida, confirmada por Fox News, busca intensificar la lucha contra el narcotráfico que alimenta la crisis de drogas en territorio estadounidense.
Los F-35 fueron trasladados a Puerto Rico, donde servirán de apoyo estratégico en misiones antinarcóticos, brindando capacidades de inteligencia, reconocimiento y disuasión frente a organizaciones criminales transnacionales.
El F-35 es un caza "furtivo" o de "baja observabilidad" diseñado para ser difícil de detectar por los radares enemigos. Su diseño emplea ángulos específicos, recubrimientos que absorben el radar, y la integración interna de sensores y armamento para minimizar su señal electromagnética y térmica.
Esta tecnología, conocida como stealth, complica enormemente la capacidad de un adversario para encontrarlo e interceptarlo.
Este despliegue constituye una de las mayores apuestas de Washington en el plano militar para contener las rutas de tráfico ilícito que atraviesan la región.
La decisión forma parte de un plan más amplio de seguridad nacional que vincula la lucha contra los cárteles con la estabilidad interna de Estados Unidos.
Con esta acción, Estados Unidos envía un mensaje de fuerza a los grupos criminales que operan en el Caribe y reafirma su compromiso de frenar el flujo de drogas hacia su territorio.
Tensiones ente EE.UU. y Venezuela
Este viernes, cazas venezolanos sobrevolaron el destructor USS Jason Dunham como una acción provocadora, según el Pentágono, con el fin de interferir en las operaciones antinarcóticos y antiterroristas llevadas a cabo por la Marina de Estados Unidos en el Caribe.
Este tipo de maniobras aumentan las tensiones entre ambos países, en un contexto de acusaciones mutuas relacionadas con el narcotráfico y la seguridad en la región.
Maduro, durante una inusual conferencia de prensa en Caracas, acusó a Estados Unidos de "buscar un cambio de régimen mediante amenazas militares".
El USS Jason Dunham forma parte de una flotilla de al menos siete buques de guerra estadounidenses desplegados en el Caribe, con más de 4,500 marines y marineros a bordo.
En paralelo, tropas de la 22.ª Unidad Expedicionaria de Marines han estado realizando entrenamientos anfibios y operaciones de vuelo en el sur de Puerto Rico.
El martes, un ataque militar estadounidense en el Caribe provocó la muerte de 11 personas y el hundimiento de una embarcación venezolana, supuestamente involucrada en el transporte de drogas.
El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, defendió la operación y afirmó que "la intoxicación del pueblo estadounidense se acabó".
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