
Un ciudadano cubano con antecedentes criminales fue detenido en Louisville, Kentucky, mientras acudía a una cita para solicitar la residencia permanente en Estados Unidos.
La información fue confirmada este lunes por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) a través de su cuenta oficial en X, donde precisó que el solicitante tenía un caso pendiente ante un tribunal migratorio y un historial que incluye arrestos por robo y estrangulamiento.
“Un extranjero delincuente de Cuba solicitaba una tarjeta verde en nuestra oficina de Louisville, Kentucky, cuando los oficiales identificaron que ya tenía un caso pendiente ante el tribunal de inmigración con antecedentes penales incluyendo arrestos por robo y estrangulamiento”, publicó la agencia.
Junto al anuncio, USCIS divulgó un mensaje gráfico en el que reafirmó su postura: “Las Green Cards son para quienes cumplen la ley, no para quienes la violan”.
La detención estuvo a cargo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que ahora asumirá la custodia del hombre mientras avanza su proceso judicial.
USCIS no reveló el nombre del cubano detenido.
El episodio ocurre en medio de un endurecimiento de la política migratoria bajo la administración de Donald Trump, que ha dado prioridad a la identificación y expulsión de migrantes con antecedentes penales en Estados Unidos.
En junio, USCIS lanzó una clara advertencia a los migrantes: si tienen una orden de arresto pendiente y se presentan en una de sus oficinas para gestionar beneficios migratorios, serán detenidos.
La declaración fue difundida a través de la cuenta oficial de USCIS en la red social X, donde la agencia informó sobre el arresto reciente de una mujer en su oficina de campo en Miami.
“Una orden de arresto es un asunto serio, sin importar el motivo. Si te presentas en una oficina de USCIS buscando un beneficio migratorio y detectamos que no estás cumpliendo con nuestras leyes, enfrentarás consecuencias”, advirtió el mensaje oficial.
Un mes antes, USCIS lanzó otra advertencia dirigida a inmigrantes con procesos abiertos o con historial migratorio cuestionable, al afirmar: “No duden de nuestra capacidad investigativa”.
En tal sentido, el ICE arrestó el viernes último en Filadelfia al cubano Orlando Sánchez Sarría, de 63 años, quien tenía una condena previa por narcotráfico y tenencia de arma de fuego.
Sánchez Sarría fue sentenciado a 386 meses (32 años y dos meses) de prisión en el condado de Cumberland, Pensilvania, por los cargos de conspiración para distribuir cocaína, posesión de arma de fuego y uso o porte de arma de fuego durante un delito de narcotráfico, según información publicada en el sitio web oficial del ICE.
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