Joven cubano con epilepsia enfrenta el dilema de comer o medicarse

Cubano con epilepsia sufre el déficit de medicamentos Foto © X / Observatorio Cubano de Derechos Humanos

Un joven cubano que padece epilepsia ha denunciado públicamente el dramático dilema al que se enfrenta cada mes: elegir entre alimentarse o comprar los medicamentos que necesita para controlar su enfermedad.

Yo padezco de epilepsia, tomo carbamazepina. Me es muy difícil lo de las pastillas. Hoy entra, se pasa cuatro meses sin entrar”, expresó en un video difundido por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).

Ante la escasez crónica en las farmacias estatales, debe recurrir al mercado informal, donde el precio de un pomo de 90 pastillas puede oscilar entre 4 000 y hasta 12 000 pesos cubanos. “Las pastillas las compré en 9 000 pesos, pero no sé si comer o si comprarme las pastillas, porque ya es demasiado caro”, lamentó. En ocasiones anteriores, ha visto el mismo frasco a 12 000 pesos, una suma inalcanzable para su situación.

El joven asegura que las secuelas de su enfermedad y el estrés le impiden trabajar con regularidad: “No puedo trabajar en casi nada. Lo poco que trabajo no me da para comer, es nada más para las pastillas, para que no me dé tanto”. La combinación de pobreza y enfermedad lo ha llevado al límite: “Llevo varios días comiendo arroz con mango... ya yo no sé qué digerir”, confesó.

Según el VIII Informe del OCDH, solo el 3 % de la población cubana logra acceder a medicamentos a través de la red estatal de farmacias. El resto debe acudir a mercados paralelos o depender de donaciones, una situación que se ha vuelto insostenible para muchos.

Casos similares se han repetido en distintas provincias. En Holguín, una madre pidió ayuda para conseguir valproato de sodio y lamotrigina para su hijo epiléptico, quien llegaba a golpearse durante las crisis al quedarse sin tratamiento. En La Habana, un niño con epilepsia, esquizofrenia y síndrome de Cornelia de Lange pasó más de diez días sin medicamentos como clonazepán y risperidona, imprescindibles para estabilizar su estado.

La escasez se agravó a finales de 2024, cuando las autoridades reconocieron que más de 460 medicamentos esenciales estaban en falta, es decir, más del 70 % del cuadro básico. Equipos médicos, jeringuillas y otros insumos también escasean, lo que ha deteriorado gravemente la calidad de los servicios sanitarios.

En julio de 2025, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, admitió ante la Asamblea Nacional que solo se garantiza el 30 % del cuadro básico de medicamentos. Reconoció que la recuperación del sistema dependerá del financiamiento externo y no ofreció fechas para una posible mejora. Mientras tanto, el gobierno mantiene como prioridad el desarrollo del turismo.

El caso de este joven refleja el drama que viven miles de personas en Cuba, donde la salud ha dejado de ser un derecho garantizado y se ha convertido en un lujo condicionado por la capacidad de pago.

VER COMENTARIOS (1)

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Sigue leyendo 👇

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada