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El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, solicitó a su homólogo estadounidense, Donald Trump, el suministro de misiles de crucero Tomahawk durante una reunión privada celebrada en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Según reveló el diario británico The Telegraph, el líder ucraniano aseguró que disponer de esta arma de alta tecnología podría obligar a Vladimir Putin a sentarse a negociar un acuerdo de paz tras más de tres años y medio de guerra.
Zelenski afirmó después del encuentro que Trump se mostró receptivo a la petición y dispuesto a “trabajar en ello”, lo que abre la puerta a una decisión que marcaría un cambio sustancial en la política militar de Washington hacia Kiev.
Los misiles Tomahawk tienen un alcance de hasta 1,500 millas y una ojiva de 450 kilos, lo que los convierte en un recurso muy superior a cualquier sistema de largo alcance entregado hasta ahora por los aliados occidentales.
De acuerdo con fuentes diplomáticas citadas por The Telegraph, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, comunicó a sus homólogos europeos que el giro de Trump respecto a Ucrania debe interpretarse “de la manera más positiva posible”.
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Rubio habría transmitido además que el mandatario estadounidense está “realmente enfadado” con Putin por ignorar sus intentos de poner fin al conflicto.
El expresidente Joe Biden ya había rechazado una petición similar durante su mandato, al considerar que la entrega de misiles Tomahawk sería “demasiado arriesgada” porque podrían alcanzar Moscú y evadir sistemas avanzados de defensa aérea rusos, con el riesgo de escalar el conflicto.
En la actualidad, varios gobiernos europeos han comenzado a flexibilizar sus posturas sobre el suministro de armas de largo alcance a Kiev; Alemania incluso ha anunciado la producción conjunta de sistemas en territorio ucraniano.
Zelenski, por su parte, recalcó que cuenta con el apoyo tácito de Trump para responder con ataques de largo alcance si Moscú intensifica sus ofensivas contra infraestructuras críticas ucranianas.
“Si ellos atacan nuestra energía, el presidente Trump apoya que podamos responder contra su energía”, declaró Zelenski a medios estadounidenses.
Expertos militares ucranianos, como Serhii Kuzan, presidente del Centro de Seguridad y Cooperación de Ucrania y exasesor del Ministerio de Defensa, calificaron la solicitud como el paso lógico tras la llegada de sistemas como el Storm Shadow británico.
“Si Rusia dispone de misiles de largo alcance, Ucrania debe contar con capacidades similares para golpear a la misma profundidad”, señaló.
Aunque en su momento la entrega de Tomahawks se consideró demasiado arriesgada porque podría alcanzar objetivos en Moscú y sería capaz de evadir los sistemas de defensa antiaérea más avanzados de Rusia, el acercamiento entre Trump y Zelenski sugiere un cambio de rumbo que podría alterar el equilibrio de la guerra en el este de Europa.
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