Caracas vive días de máxima tensión. El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, lanzó este jueves una advertencia directa a Washington: si Estados Unidos decide una agresión militar contra su país, Caracas responderá con una “movilización nacional”.
“Yo digo que no cometan un error de cálculo cuando decidan agredir militarmente al pueblo de Venezuela. No cometan ese error. Piensen bien, investiguen bien y lean el espíritu nacional”, afirmó el alto mando en declaraciones transmitidas por el canal estatal VTV, en las que acusó a EE.UU. de mantener un despliegue provocador de aviones F-35 y buques de guerra en el Caribe.
Según Padrino, la presencia de aeronaves norteamericanas estacionadas en Puerto Rico y que sobrevuelan cerca de las costas venezolanas es “una grosería, una provocación” que “no intimida al pueblo de Venezuela”.
En su balance semanal, transmitido por televisión, subrayó que la nación está lista para convertir “todo el potencial nacional en poder nacional” en caso de una agresión. “Esto pudiese llevar incluso a la movilización nacional, dependiendo de la agresión”, aseguró, en palabras citadas por la agencia EFE.
El contexto: Trump activa un “conflicto armado”
Las advertencias de Padrino se produjeron horas antes de que el presidente Donald Trump notificara al Congreso que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado no internacional” contra los cárteles de la droga, a los que designó como organizaciones terroristas.
La decisión, reportada por Fox News y AP, da a Trump poderes de guerra para desplegar al ejército en operaciones que hasta ahora eran competencia de agencias policiales. Ya se han producido ataques militares en el Caribe contra embarcaciones vinculadas al crimen organizado venezolano, incluido uno el 2 de septiembre en el que murieron 11 personas al ser destruido un bote del Tren de Aragua.
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El nuevo marco legal habilita el uso de destructores, submarinos y drones desde Puerto Rico y se enmarca en la estrategia de la Casa Blanca de frenar el narcotráfico que, según el memorando, “mata a decenas de miles de estadounidenses cada año”.
Maduro y Cabello: “la peor amenaza en 100 años”
En la misma línea de Padrino, el presidente Nicolás Maduro aseguró días atrás que Venezuela enfrenta “la mayor amenaza en cien años”, tras denunciar que ocho barcos militares estadounidenses y un submarino nuclear apuntan hacia su país.
“Eso con Venezuela no va. Nosotros sabremos defender nuestra soberanía, nuestra dignidad y la paz de nuestro pueblo”, advirtió Maduro en rueda de prensa. También pidió a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) una condena al despliegue militar de Washington, aunque admitió que los canales de diálogo con EE.UU. siguen “maltrechos”.
Por su parte, Diosdado Cabello, ministro de Interior y figura clave del chavismo, reconoció públicamente que Caracas “se prepara para lo peor” ante el cerco naval estadounidense. El dirigente destacó la activación de miles de milicianos civiles y un reforzamiento militar en el Caribe bajo la operación “Relámpago del Catatumbo”.
La escalada ocurre después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) designara al denominado Cartel de los Soles, liderado por Maduro, como organización terrorista extranjera. Washington acusa al chavismo de usar las instituciones del Estado como tapadera para traficar toneladas de cocaína hacia EE.UU.
También el Tren de Aragua fue declarado organización terrorista y sus cabecillas incluidos en la lista de “terroristas globales especialmente designados”. La administración Trump ofrece hasta 5 millones de dólares de recompensa por información sobre su líder, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”.
En respuesta, el régimen de Maduro inició jornadas de reclutamiento masivo para la Milicia Bolivariana en 24 estados, con el objetivo de sumar a miles de venezolanos a una estructura que, según cifras oficiales, ya supera los cuatro millones de integrantes.
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