Los habitantes de Holguín se encuentran sumidos en la indignación tras un suceso que dejó al descubierto, una vez más, la precariedad de los servicios funerarios en Cuba.
Lejos de asumir responsabilidades por la demora de más de 15 horas en el traslado de un cadáver, la Dirección Provincial de Servicios Necrológicos optó por culpar a la familia de la fallecida Georgina Coello Pérez, de 66 años, cuyo cuerpo estuvo en condiciones indignas mientras vecinos y allegados exigían explicaciones.
En una publicación en Facebook a través del perfil oficialista Realidades desde Holguín, las autoridades ofrecieron su versión de los hechos.
Según la nota, a las 3:30 am del 29 de septiembre se presentó en el domicilio un carro fúnebre conducido por Víctor Hidalgo Blanco.
Allí, de acuerdo con el comunicado, el chofer pidió apoyo a los familiares para descargar el ataúd y manipular el cuerpo, pero estos se habrían negado a colaborar, argumentando que estaban bajo los efectos del alcohol.
Ante esa negativa, añade la versión oficial, el conductor esperó más de una hora y finalmente se retiró, dejando el cuerpo sin trasladar.
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El comunicado agrega que no fue hasta las 4:00 pm de ese mismo día cuando otra carroza, conducida por un segundo chofer, llegó para realizar la inhumación de Georgina Coello en el cementerio de Mayabe, sin la presencia de familiares ni vecinos.
La Dirección de Servicios Necrológicos reconoció "incidencias" en el proceso, pero cerró su mensaje con un tono justificativo y sin asumir la magnitud de la negligencia.
La reacción de la comunidad, sin embargo, fue muy distinta.
Testigos afirman que el cadáver permaneció durante más de 15 horas en la vivienda, lo que llevó a los dolientes, en medio de la desesperación, a colocar el cuerpo sobre una cama a la intemperie, mientras denunciaban el abandono de las autoridades.
Las imágenes y videos difundidos mostraron escenas de dolor, con la hija de la fallecida abrazada a su madre, vecinos bloqueando la calle y gritos de protesta contra el gobierno por la falta de respuesta.
"Miren la hora que es y aquí no ha venido nadie del gobierno para dar la cara, todo es mentiras y promesas", gritó una mujer en plena calle.
El hecho se convirtió rápidamente en símbolo de la indignación popular. Ciudadanos lo denunciaron en redes sociales como ejemplo del colapso de los servicios básicos en Cuba, donde ni siquiera se garantiza dignidad en la muerte.
"Si no hay dignidad para los vivos, ¿qué podemos esperar para los muertos?", cuestionó el activista Magdiel Jorge Castro.
Este caso no es un hecho aislado, sino parte de una crisis nacional en el sistema funerario, marcada por la escasez de recursos, la desorganización y la falta de sensibilidad institucional.
En julio pasado, la emisora estatal Radio Mayabeque reconoció que despedir a un ser querido en Cuba se ha convertido en una "carrera de obstáculos": funerarias en ruinas, capillas sin condiciones, ataúdes mal ensamblados y demoras de más de 24 horas en los traslados por falta de combustible o de transporte.
Las escenas de familiares cargando féretros en carretillas, camiones o incluso hamacas improvisadas se han repetido en distintas provincias, mientras cementerios enteros muestran un deterioro alarmante, con saqueos de bóvedas, falta de agua y ausencia de materiales básicos para sellar tumbas.
Aunque el gobierno ha anunciado la incorporación de vehículos eléctricos para reforzar los traslados funerarios, los hechos demuestran que las medidas son insuficientes frente al colapso estructural del sistema.
Lo ocurrido en Holguín desnuda no solo la carencia de recursos, sino también la indiferencia y el abandono institucional, que terminan trasladando la responsabilidad a las familias en momentos de máximo dolor.
Para muchos cubanos, la tragedia de Georgina Coello es una metáfora del estado actual del país: un sistema incapaz de garantizar dignidad en vida, y que ni siquiera en la muerte ofrece respeto.
Como resumió un vecino tras el suceso: "En Cuba, ni el descanso final está asegurado".
Preguntas frecuentes sobre la crisis de los servicios funerarios en Cuba
¿Qué ocurrió en el caso de Georgina Coello Pérez en Holguín?
El cuerpo de Georgina Coello Pérez, una mujer de 66 años, permaneció en condiciones indignas por más de 15 horas debido a la demora en el traslado funerario en Holguín. Las autoridades culparon a la familia por no colaborar en el proceso debido a estar bajo los efectos del alcohol, lo que generó indignación y protestas en la comunidad.
¿Cuáles son las principales deficiencias en los servicios funerarios en Cuba?
Las deficiencias incluyen la escasez de recursos, falta de transporte, desorganización institucional y carencia de sensibilidad en los servicios funerarios. Esto ha llevado a situaciones indignas como la demora en la recogida de cadáveres, falta de ataúdes adecuados y condiciones inadecuadas en funerarias y cementerios.
¿Cómo ha respondido el gobierno cubano ante la crisis de los servicios funerarios?
El gobierno ha anunciado medidas como la incorporación de vehículos eléctricos para traslados funerarios, pero estas acciones han sido consideradas insuficientes frente al colapso estructural del sistema. La percepción general es que el gobierno no ha abordado adecuadamente la crisis.
¿Qué impacto ha tenido esta situación en la población cubana?
La situación ha generado una profunda indignación y descontento en la población, evidenciada por protestas y denuncias en redes sociales. Los ciudadanos sienten que ni siquiera en la muerte se garantiza dignidad y respeto, lo que refleja un colapso de los servicios básicos en el país.
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