El director de la Empresa Eléctrica en Santiago de Cuba, Lester Cedeño, confirmó que las afectaciones en el suministro eléctrico alcanzan hasta 18 horas diarias, debido a la combinación del déficit nacional de generación y los daños provocados por la reciente tormenta tropical Imelda.
En una entrevista con el telecentro Tele Turquino, Cedeño explicó que el municipio cabecera es el más golpeado, con 41 cables en el suelo, 25 barrios y 156 viviendas afectadas, mientras 20 brigadas de trabajo intentan restablecer el servicio en los distintos consejos populares.
El funcionario precisó que las tres unidades de la termoeléctrica Renté permanecen fuera de servicio, lo que agrava la situación en toda la provincia oriental.
“Las afectaciones están en el orden de las 14, 15, hasta 18 horas por esta índole”, reconoció, añadiendo que durante el pico nocturno se prevén interrupciones equivalentes a 1,900 MW.
Cedeño también admitió que no existen bloques de afectación definidos, por lo que prácticamente todos los circuitos están incluidos en los cortes, incluso algunos considerados “vitales”.
“Estamos tratando de dar el mayor tiempo de servicio posible con las cargas que nos permite el despacho nacional”, señaló.
La crisis eléctrica en Santiago de Cuba se suma a la ola de apagones prolongados que afectan al país, donde las interrupciones diarias se extienden por más de 12 horas en varias provincias y provocan protestas, pérdidas económicas y un creciente malestar social.
Cuba amaneció este sábado en medio de un escenario energético crítico, tras una jornada marcada por apagones masivos y déficits de generación en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), en torno a los 1,900 megavatios (MW).
El ministerio de Energía y Minas (Minem) informó que junto a la Unión Eléctrica (UNE) y la Unión Cuba-Petróleo (Cupet) se implementan acciones de emergencia para enfrentar la compleja situación que atraviesa el sistema, tras una combinación de fallas técnicas, baja disponibilidad de combustible y averías en varias termoeléctricas.
En una entrevista transmitida por la televisión nacional, el ministro Vicente de la O Levy reconoció que las afectaciones de las últimas horas fueron superiores a lo previsto, debido a una serie de eventos imprevistos que colocaron al SEN “al borde del colapso”.
Explicó que tres plantas de generación salieron del sistema de forma simultánea, lo que provocó la pérdida instantánea de más de 270 MW, cuando ya el país operaba con una baja disponibilidad general.
“Estuvimos a riesgo de que el sistema se cayera nuevamente. Se actuó de forma inmediata y rigurosa para mantener la estabilidad, pero fue una noche muy tensa”, señaló este viernes el titular del Minem, al detallar que la falla ocurrió cerca de las 10:30 de la noche y afectó la recuperación de los bloques programados para recibir servicio eléctrico.
En la propia entrevista, el funcionario admitió que “el combustible no da para todo el mes de octubre” y que Cuba solo dispone de reservas “para unos pocos días”.
Las palabras del ministro reeditan el discurso de 2023, cuando el gobierno admitió una “situación de emergencia” por la falta de combustible.
En septiembre de aquel año, De la O Levy reconoció que el país estaba en “cero combustible” y que las reservas se habían agotado casi por completo, con afectaciones tanto la generación eléctrica como en el transporte.
La víspera, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) Miguel Díaz-Canel presidió una reunión extraordinaria en el Comité Provincial del PCC en La Habana, acompañado por ministros, jefes militares y altos dirigentes del Buró Político, tras las recientes protestas y cacerolazos en la capital.
El gobernante anunció la conformación de equipos de trabajo que se integrarán con autoridades locales y organizaciones de masas para “atender directamente” las demandas vecinales.
Sin embargo, también movilizó medios y fuerzas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior (Minint), reforzando la presencia militar en el manejo de la crisis.
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