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Un supuesto vocero del régimen cubano, identificado como Salvador Capote, aseguró en redes sociales que en Cuba “no hay sistema judicial corrupto” ni fuerzas represivas, al intentar justificar el proceso contra el ex viceprimer ministro y ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, acusado de corrupción y traición.
En una publicación difundida en Facebook bajo el título “¡La trampa está puesta! ¡No caigamos en ella!”, Capote afirmó que la investigación contra Gil fue “exhaustiva y transparente” y defendió la actuación del Ministerio del Interior (MININT) y de la Fiscalía cubana.
“En Cuba no hay fuerzas represivas ni un sistema judicial corrupto. La integridad de nuestros oficiales está fuera de toda duda”, escribió, advirtiendo a los cubanos sobre “no regalar tribuna al enemigo” ni poner en duda la “transparencia de nuestro sistema judicial”.
El mensaje, que circula entre cuentas y páginas asociadas al oficialismo, llega justo después de que la Fiscalía General de la República confirmara que ejerció acción penal pública contra Gil y otros funcionarios, tras una investigación dirigida por el MININT.
La entidad solicitó penas de prisión y avanzó el caso a sede judicial, amparándose en el artículo 156 de la Constitución y asegurando que se garantizó el “debido proceso”.
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Las acusaciones contra Gil incluyen espionaje, malversación, cohecho, lavado de activos, falsificación de documentos públicos, tráfico de influencias, evasión fiscal y otros delitos considerados de alta traición.
El régimen activó de inmediato la campaña digital #CeroImpunidad, impulsada por dirigentes del Partido Comunista como Susely Morfa, la psicóloga millonaria, y otros cuadros provinciales, para proyectar una imagen de “tolerancia cero a la corrupción” y reforzar el mensaje de unidad política tras el escándalo.
Sin embargo, mientras los voceros del poder intentan blindar el relato oficial, la hija del exministro, Laura María Gil González, rompió el silencio en redes sociales y pidió que el juicio contra su padre sea público y televisado, apelando a los artículos constitucionales que reconocen la libertad de expresión y el derecho a la defensa.
“El pueblo agradecería mucho más una ampliación de la noticia”, escribió la joven, cuestionando las “lagunas” de la versión oficial y defendiendo el derecho de su familia a pronunciarse sin represalias.
Desde Canarias, María Victoria Gil, hermana del exministro y exconductora de la televisión cubana, declaró al medio 14yMedio que la petición fiscal es de cadena perpetua y reconoció sentirse “dolida y avergonzada”.
“Si Alejandro Gil ha sido capaz de traicionar sus principios, deseo que caiga sobre él todo el peso de la ley”, afirmó, al tiempo que admitió desconocer la situación de la familia directa del exministro.
Entre la justicia y la propaganda
El caso de Alejandro Gil, que pasó de ser la cara visible de las reformas económicas del régimen a símbolo de su derrumbe moral y político, se ha convertido en el proceso más delicado que enfrenta la cúpula cubana en años recientes.
La defensa pública del régimen, expresada en mensajes como el de Salvador Capote, repite una estrategia conocida, que es la de blindar la versión oficial, presentar el caso como ejemplo de “pureza revolucionaria”, y deslegitimar cualquier pedido de transparencia como “maniobra enemiga”.
Pero en una Cuba golpeada por la crisis, los apagones, la inflación y la desconfianza popular, la afirmación de que “no hay sistema judicial corrupto” resuena más como un reflejo del miedo institucional que como una verdad.
El juicio a Gil, si llega a ser público, pondrá a prueba no solo la justicia cubana, sino también la capacidad del régimen de sostener su propio relato ante un país que ya no cree en sus tribunales ni en sus promesas.
Preguntas frecuentes sobre el juicio a Alejandro Gil y el sistema judicial cubano
¿Es cierto que en Cuba no hay un sistema judicial corrupto?
El vocero del régimen cubano, Salvador Capote, afirmó que en Cuba “no hay sistema judicial corrupto” ni fuerzas represivas. Sin embargo, esta afirmación es cuestionada por muchos que critican la falta de transparencia y la manipulación de procesos judiciales en el país, especialmente en casos de alto perfil como el de Alejandro Gil.
¿Cuáles son las acusaciones contra Alejandro Gil?
Alejandro Gil, exministro de Economía de Cuba, enfrenta acusaciones de espionaje, malversación, cohecho, lavado de activos, y otros delitos considerados de alta traición. La Fiscalía ha solicitado penas de prisión severas, incluyendo cadena perpetua, como parte de su acción penal pública.
¿Por qué se pide un juicio público para Alejandro Gil?
Laura María Gil, hija de Alejandro Gil, ha solicitado que el juicio contra su padre sea público y televisado, apelando a la transparencia y a los derechos constitucionales de libertad de expresión y defensa. La petición busca asegurar que el proceso sea justo y que el pueblo cubano pueda conocer todos los detalles de las acusaciones y el juicio.
¿Qué es la campaña #CeroImpunidad en Cuba?
La campaña #CeroImpunidad es una iniciativa promovida por el régimen cubano para mostrar una imagen de “tolerancia cero” hacia la corrupción. Forma parte de una estrategia mediática que busca proyectar unidad política y disciplina institucional en medio de escándalos de corrupción como el de Alejandro Gil.
¿Qué impacto tiene el caso de Alejandro Gil en Cuba?
El caso de Alejandro Gil es uno de los procesos más delicados enfrentados por la cúpula cubana en años recientes. Ha puesto en evidencia las tensiones entre la narrativa oficial de "cero impunidad" y el manejo hermético de los procesos judiciales, generando desconfianza entre la población sobre la transparencia del sistema judicial cubano.
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