Las fuertes lluvias del huracán Melissa provocaron una crecida sin precedentes del río Guayabal, en el municipio de Contramaestre, Santiago de Cuba, donde decenas de familias vivieron una madrugada de terror.
“Pensamos que nos ahogaríamos”, contó Yamilet Álvarez Hechavarría quien logró escapar con su madre de 80 años cuando el agua ya cubría su casa.
Según reporte de la oficialista Televisión Cubana, el río Guayabal alcanzó más de once metros de altura y destruyó al menos veinte viviendas.
“Cuando abrieron la puerta, el río ya estaba dentro de la casa. Salimos huyendo carretera arriba”, relató Maritza Virgen Fonseca Peña al recordar los momentos de angustia en medio de la oscuridad y el rugido del agua.
Vecinos contaron que los hombres del barrio arriesgaron sus vidas para rescatar a otros.
“Mi hijo Dilson, junto a varios vecinos, se metieron en el agua y empezaron a sacar gente. Yo soy sanitaria y les daba los primeros auxilios según los traían”, dijo Álvarez.
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Fonseca narró cómo su hermana la salvó cuando ya no tenía fuerzas.
“Le pedí que me dejara, que se salvara ella, pero me haló por los brazos y me arrastró por la carretera hasta que un vecino nos llevó a su casa”, recordó afligida.
Las imágenes difundidas muestran las huellas del lodo por doquier, colchones mojados y familias intentando rescatar lo poco que quedó.
A pesar del desastre, algunos conservan la esperanza de recibir ayuda del régimen: “Confío en que el gobierno no nos va a desamparar”, dijo Álvarez que lo perdió todo.
Las autoridades locales anunciaron que trabajan en la reubicación de las familias afectadas y en la recuperación de las vías de acceso a la comunidad.
El huracán Melissa, que azotó el oriente cubano a finales de octubre, dejó graves daños en la provincia de Santiago de Cuba, especialmente en los municipios de Contramaestre y La Gran Piedra, donde los vientos y las lluvias destruyeron viviendas, hoteles y zonas agrícolas.
Este ciclón afectó a más de 3,5 millones de cubanos, según nuevas estimaciones de Naciones Unidas que elevan considerablemente las cifras iniciales publicadas por el gobierno de la isla.
La información fue difundida por la agencia EFE, que citó un reporte oficial de la ONU elaborado tras una visita de evaluación a las zonas más devastadas del oriente cubano, donde el ciclón tocó tierra hace doce días con categoría 3 en la escala Saffir-Simpson.
De acuerdo con el informe, más de 90,000 viviendas sufrieron daños parciales o totales y unas 100,000 hectáreas de cultivo quedaron arrasadas.
Esto representa un aumento del 15 % y 22 %, respectivamente, en comparación con los datos divulgados previamente por las autoridades cubanas.
El organismo internacional calificó los efectos del huracán como “enormes” y advirtió que los daños también alcanzan a 600 instalaciones médicas y más de 2,000 centros educativos, además de puentes, carreteras, presas y antenas de telecomunicaciones.
Ante la magnitud de los daños, la ONU presentó un Plan de Acción para Cuba valorado en 74,2 millones de dólares, destinado a cubrir las necesidades básicas de alrededor de un millón de personas severamente afectadas, incluyendo alimentación, refugio y acceso al agua potable.
Preguntas frecuentes sobre el impacto del huracán Melissa en Santiago de Cuba
¿Cuál fue el impacto del huracán Melissa en Santiago de Cuba?
El huracán Melissa causó una devastación significativa en Santiago de Cuba, especialmente en municipios como Contramaestre y La Gran Piedra. Las lluvias torrenciales provocaron el desbordamiento del río Guayabal, destruyendo viviendas y dejando a muchas familias sin hogar. El ciclón también afectó gravemente las comunicaciones y la infraestructura, dejando a muchas comunidades incomunicadas.
¿Cómo enfrentaron las familias cubanas el paso del huracán Melissa?
Muchas familias cubanas buscaron refugio en cuevas naturales y montañas ante el temor de perder sus pertenencias o ser evacuados a la fuerza. Algunas comunidades optaron por no acudir a albergues oficiales por miedo al robo y el caos. La solidaridad entre vecinos fue crucial para rescatar a personas atrapadas y proporcionar primeros auxilios durante el desastre.
¿Qué respuesta ha dado el gobierno cubano tras el huracán Melissa?
Las autoridades locales han anunciado esfuerzos para reubicar a las familias afectadas y recuperar las vías de acceso. Sin embargo, hay críticas por la falta de respuesta inmediata y efectiva, y muchos residentes denuncian sentirse abandonados por el régimen. La ayuda prometida en eventos pasados aún no ha llegado a muchos de los damnificados.
¿Qué daños causó el huracán Melissa en el oriente cubano?
El huracán Melissa dejó un rastro de destrucción en varias provincias del oriente cubano, incluyendo Santiago de Cuba, Granma, y Holguín. Las lluvias y los vientos derribaron viviendas, destruyeron infraestructuras y cortaron servicios esenciales como electricidad y comunicación. El impacto fue especialmente severo en áreas costeras y montañosas.
¿Cómo ha reaccionado la sociedad civil ante la crisis provocada por el huracán Melissa?
La sociedad civil se ha movilizado para ayudar a los damnificados, con iniciativas de recolección de donaciones tanto dentro de Cuba como desde el exilio. Proyectos sociales y grupos religiosos han organizado campañas para proporcionar alimentos, ropa y medicinas a los afectados. La solidaridad se ha convertido en una respuesta clave ante la falta de apoyo institucional.
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