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La epidemia que hoy diezma a la población cubana, donde las personas no preguntan quién está enfermo sino quién no se ha contagiado aún, deja tristes testimonios que atraviesan el alma.
El medio independiente La Hora de Cuba publicó el testimonio de Eloísa García, una madre que narra con crudeza los cuarenta minutos más largos de su vida mientras intenta bajar la fiebre de su hija, en un país donde conseguir medicamentos se ha vuelto una odisea cotidiana y llevar a un familiar a un hospital no se percibe como solución.
“Mi niña tiene fiebre de 40 y no sé si es una ironía del destino, pero faltan 40 minutos para su próxima dosis de paracetamol”, escribió García, que describe la desesperación de ver a su hija temblar sin poder administrarle otro medicamento por temor a que el virus sea dengue, chikungunya o zika.
Los minutos que separan las dosis de un medicamento se vuelven interminables cuando un hijo está enfermo y el miedo a provocar una intoxicación paraliza a los padres. Es una frustración difícilmente descriptible.
En su relato, la madre detalla cómo improvisa remedios caseros, compresas y baños tibios, mientras el reloj parece detenerse.
“Mi espera ocurre dentro de mi propia casa y huele a alcanfor mezclado con alcohol y café, con las compresas empapadas sobre la frente de mi hija”, cuenta en su texto.
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La historia muestra una realidad que viven miles de familias cubanas: la angustia de cuidar a un hijo enfermo sin acceso a medicinas básicas ni condiciones adecuadas en los hospitales, y con el asecho constante de no tener la certeza de tomar las mejores decisiones cuando, literalmente, la vida de un ser humano, el que más llegas a amar, depende de ti.
Es en esos momentos en que la respiración se dificulta y recuerdas viejos dichos que dicen que por un hijo lloras lo mismo de alegría que de tristeza. Nunca mejor dicho.
“Cuando yo era niña y enfermaba, mi abuela ponía en mis plantas borra de café tibia envuelta en papel cartucho… ahora no tengo ni gallina, ni abuela, ni patio”, escribió la autora, evocando la pérdida de los recursos más simples en un país donde el ingenio se impone ante la falta de todo.
García resume en un párrafo la impotencia de muchos padres: “Faltan diez minutos y mi mente se llena de imágenes de lo que tenemos: casas que se derrumban, cocinas de carbón, vertederos, hospitales colapsados y medicamentos vendidos fuera de las farmacias al precio que disponga el vendedor”.
Su testimonio es un reflejo del colapso sanitario y de la crisis humanitaria que atraviesa Cuba, donde el dengue, el chikungunya y otras arbovirosis se propagan con rapidez, mientras las familias sobreviven entre apagones, escasez y miedo a enfermar.
Justo en ese instante, se apodera de uno las ganas de gritar, de estallar, uno lamenta la mala suerte de vivir en Cuba, un país donde comprar un blíster de dipirona es un lujo, y maldice a las personas que, incapaces de hacer otra cosa que no sea enriquecerse, son los culpables de los malestares de tu bebé.
Así viven miles de familias. Esa es la Cuba actual, entre epidemias y escasez.
Preguntas frecuentes sobre la crisis sanitaria en Cuba
¿Cuál es la principal causa de la desesperación de las madres cubanas durante la epidemia?
La desesperación de las madres cubanas se debe a la falta de acceso a medicamentos básicos y condiciones adecuadas en los hospitales para tratar a sus hijos enfermos, especialmente en el contexto de la actual epidemia de dengue, chikungunya y otras enfermedades virales. Las madres recurren a métodos caseros para intentar aliviar los síntomas de sus hijos, pero la escasez de recursos complica su situación.
¿Cómo está afectando la crisis sanitaria a los hospitales en Cuba?
Los hospitales en Cuba están desbordados y carecen de medicamentos y personal adecuado, lo que ha llevado a largas esperas para recibir atención médica. Los hospitales pediátricos, en particular, enfrentan una saturación de ingresos por enfermedades febriles y gastrointestinales, y en algunos casos, solo hay un médico especialista disponible para atender a muchos pacientes.
¿Qué medidas está tomando el gobierno cubano ante la crisis de salud actual?
El gobierno cubano ha comenzado a trasladar médicos y enfermeros de otras provincias hacia las áreas más afectadas por la epidemia, como Matanzas, para intentar contener la situación. Sin embargo, la respuesta ha sido criticada por su lentitud e ineficiencia, y la falta de transparencia en la comunicación oficial ha generado desconfianza entre la población.
¿Qué enfermedades están circulando actualmente en Cuba y cómo afectan a la población?
En Cuba están circulando simultáneamente el dengue, el chikungunya y la fiebre de Oropouche, entre otras enfermedades virales transmitidas por mosquitos. Esto ha llevado a un aumento en los contagios y muertes, afectando gravemente a la población, que carece de acceso a medicamentos y tratamiento adecuado debido al colapso del sistema de salud.
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