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El sistema eléctrico cubano atraviesa este lunes un nuevo episodio de colapso generalizado, con apagones prolongados en todo el país y reportes de afectaciones que superan los 1,900 megawatts (MW) durante el horario pico, según el parte oficial de la Unión Eléctrica (UNE).
La Empresa Eléctrica de La Habana confirmó que la capital quedó prácticamente a oscuras desde las 6:39 p.m. del domingo, con una máxima afectación de 359 MW a las 6:20 p.m., lo que paralizó cinco de los seis bloques de distribución.
El restablecimiento completo del servicio se logró pasadas las 12:06 de la madrugada del domingo, tras más de seis horas de interrupción continua.
En sus redes sociales, la empresa admitió que “no fue posible cumplir con la programación informada” debido a la baja disponibilidad de generación base, y que se afectaron 100 MW adicionales de emergencia.
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Aunque al cierre de su nota no existían cortes activos, alertó que, si no mejora la disponibilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), podrían repetirse apagones fuera del plan, con bloques y circuitos afectados “por emergencia”.
De acuerdo con el informe nacional de este lunes, el SEN tuvo una disponibilidad de 1,360 MW frente a una demanda de 2,150 MW, un déficit inicial de 750 MW que aumentó progresivamente.
Para el horario pico se prevé una afectación de 1,905 MW, producto de averías en las termoeléctricas de Mariel, Felton, Antonio Maceo y Carlos Manuel de Céspedes, así como de la falta de combustible que mantiene fuera de servicio más de 100 centrales distribuidas.
Por su parte, la programación de la Empresa Eléctrica habanera prevé cortes escalonados desde las 11:00 a.m. hasta las 7:00 a.m. del lunes, abarcando todos los bloques de la capital, aunque la propia empresa advierte que los horarios podrían variar por nuevas averías.
Mientras los 38 parques solares fotovoltaicos del país aportaron 473 MW en su punto máximo, su contribución no compensa la caída de la generación térmica ni la escasez de diésel.
El colapso del SEN confirma el agravamiento de la crisis energética que golpea a Cuba desde la captura de Nicolás Maduro y el fin del suministro venezolano. Con plantas obsoletas, falta de combustible y una demanda en aumento, Cuba enfrenta una situación eléctrica crítica sin precedentes desde el “Período Especial”.
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