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Un informe forense publicado este miércoles por la Oficina del Médico Forense del Condado de El Paso concluyó que la muerte del inmigrante cubano Geraldo Lunas Campos, fallecido a inicios de enero mientras se encontraba bajo custodia de ICE, en Texas, fue un homicidio.
El informe fue obtenido y divulgado por la agencia Associated Press (AP). El cubano de 55 años murió por “asfixia por compresión del cuello y el torso”.
La determinación contradice frontalmente la versión oficial, que desde el principio apuntaba a un intento de suicidio frustrado.
Lunas Campos falleció el pasado 3 de enero en el centro de detención Camp East Montana, una extensa instalación gestionada por contratistas privados en terrenos del Ejército de Estados Unidos, en Fort Bliss.
Durante semanas, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) defendió que los guardias intentaron salvarle la vida tras un intento autoinfligido.
Sin embargo, la autopsia revela que su cuerpo presentaba múltiples signos de forcejeo, lesiones en cuello, torso y extremidades, y hemorragias asociadas a una sujeción violenta.
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Las circunstancias de la muerte: testimonios vs versión oficial
Según ICE, Lunas Campos fue colocado en régimen de aislamiento por “comportamiento disruptivo” y allí intentó quitarse la vida.
En un comunicado emitido el 9 de enero, la agencia aseguró que “el personal observó en peligro” al detenido y “contactó al personal médico”, que intentó reanimarlo sin éxito.
Pero un testigo, citado por previamente por la agencia AP, relató que Lunas Campos estaba esposado mientras al menos cinco guardias lo sujetaban, y que uno de ellos le puso un brazo alrededor del cuello hasta que quedó inconsciente.
Este testimonio coincide con los hallazgos del informe forense, que documenta abrasiones en el pecho y rodillas, hemorragias en el cuello y lesiones compatibles con una sujeción física violenta.
El Dr. Adam González, médico forense adjunto del condado, confirmó que “los testigos vieron a Lunas Campos perder la consciencia mientras era sujetado físicamente por las fuerzas del orden”.
Cambios en la versión gubernamental
Tras semanas de mantener una explicación basada en un intento de suicidio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) modificó parcialmente su versión luego de que la familia de Lunas Campos fuera notificada de que el caso sería declarado homicidio.
La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, alegó entonces que el cubano “se resistió violentamente” mientras intentaba suicidarse, y que “durante el forcejeo, dejó de respirar y perdió el conocimiento”.
Con el informe forense ya publicado, McLaughlin enfatizó el historial penal del fallecido, calificándolo de “depredador sexual infantil convicto”.
Los registros judiciales indican que Lunas Campos fue condenado en Nueva York en 2003 por contacto sexual con una menor de 11 años y en 2009 por intento de venta de drogas, lo que llevó a ICE a detenerlo en julio de 2025 con fines de deportación.
Opacidad en la gestión y falta de supervisión
Camp East Montana se ha convertido en símbolo de una gestión opaca y peligrosa de los centros de detención para migrantes.
Con un contrato de 1,200 millones de dólares adjudicado a Acquisition Logistics LLC -una empresa sin experiencia previa en administración penitenciaria- el campamento ha delegado operaciones en subcontratistas, cuyo desempeño ha sido duramente cuestionado.
No se ha confirmado aún si los guardias implicados en la muerte de Lunas Campos eran empleados federales o privados.
Esta ambigüedad es relevante porque la responsabilidad penal o civil derivada del homicidio puede variar según el estatus de los custodios.
Además, el hecho de que el centro esté ubicado en una base militar como Fort Bliss podría limitar la jurisdicción de autoridades civiles locales para investigar los hechos.
Un patrón alarmante: tres muertes en un mes
La muerte de Geraldo Lunas Campos no fue un caso aislado. ICE informó de otras dos muertes recientes en Camp East Montana:
El 3 de diciembre de 2025, falleció Francisco Gaspar Andrés, migrante guatemalteco de 48 años, presuntamente por fallos hepáticos y renales.
El 14 de enero de 2026, murió Víctor Manuel Díaz, nicaragüense de 36 años, en un aparente suicidio.
A diferencia de los otros casos, su cuerpo no fue enviado al médico forense local sino a un centro médico militar, lo que genera más dudas sobre la transparencia del proceso.
La representante demócrata Verónica Escobar, cuyo distrito incluye El Paso, exigió explicaciones al DHS y al director interino del ICE, y pidió detener las deportaciones de testigos.
“Reitero mi llamado para que se cierre el Campamento East Montana y se rescinda el contrato con la corporación que lo gestiona”, declaró Escobar este miércoles.
Un historial penal y un país que lo expulsaba
Lunas Campos llegó legalmente a Estados Unidos en 1996, como parte de una oleada de migrantes cubanos que intentaban llegar en embarcaciones a Florida.
Establecido en Rochester, Nueva York, fue arrestado en 2003 por contacto sexual con una menor de 11 años, y en 2009 por intento de venta de drogas.
También fue procesado por posesión de armas, robo y conducción bajo los efectos del alcohol.
Estos antecedentes motivaron que se le emitiera una orden final de deportación en 2005, aunque no pudo ser ejecutada por dificultades para obtener documentación de viaje con el Gobierno cubano.
Sin embargo, su familia ha defendido su memoria. Kary Lunas, su hija mayor, de 25 años, afirmó que la acusación de abuso sexual fue producto de una disputa por custodia:
“Mi padre no era un pederasta”, declaró. “Era un buen padre. Era un ser humano”.
Su expareja y madre de dos de sus hijos menores, Jeanette Pagán-López, confirmó que, pese a sus antecedentes, Lunas Campos siempre se mantuvo en contacto con sus hijos y que trabajaba en una tienda de muebles con salario mínimo, el único empleo que podía conseguir por su historial.
En su última llamada familiar, poco después de Navidad, les contó que esperaba su inminente deportación a Cuba y pidió a sus hijos que lo visitaran en la isla para no perder el vínculo.
“No era un mal tipo. Solo quiero justicia y que traigan su cuerpo aquí. Eso es todo lo que quiero”, dijo Pagán-López.
Preguntas frecuentes sobre la muerte de Geraldo Lunas Campos en un centro de detención de ICE
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¿Cuál fue la causa de la muerte de Geraldo Lunas Campos?
La autopsia reveló que Geraldo Lunas Campos murió por asfixia por compresión del cuello y el torso, lo que fue clasificado como homicidio por la Oficina del Médico Forense del Condado de El Paso. Este hallazgo contradice la versión oficial inicial que apuntaba a un intento de suicidio.
¿Qué contradicciones existen entre la versión oficial y los testimonios sobre la muerte de Lunas Campos?
La versión oficial de ICE indicó que Lunas Campos intentó suicidarse mientras estaba en aislamiento, pero testigos afirman que fue sujetado violentamente por guardias, uno de los cuales le aplicó una llave al cuello. Este relato coincide con las conclusiones del informe forense que documentan lesiones compatibles con una sujeción física.
¿Cuál es la situación del centro de detención Camp East Montana donde ocurrió la muerte?
Camp East Montana ha sido criticado por su gestión opaca y por priorizar ganancias sobre la seguridad de los detenidos. Operado por la empresa Acquisition Logistics LLC, el centro ha delegado sus operaciones en subcontratistas, y ya se han registrado otras muertes en circunstancias cuestionables, lo que ha generado llamados a su cierre.
¿Qué acciones se están tomando tras la muerte de Geraldo Lunas Campos?
La representante demócrata Verónica Escobar ha exigido explicaciones al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y al director interino del ICE, además de pedir detener las deportaciones de testigos. Se ha solicitado una investigación completa y transparente sobre las muertes en el centro de detención Camp East Montana.
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