La escritora cubana Zoe Valdés abordó en una entrevista con CiberCuba la llegada de un petrolero ruso a Cuba, su rechazo a una transición a la venezolana y su posición inamovible sobre el perdón a los crímenes del castrismo, resumida en una frase que repitió varias veces: "¡Drones, drones, drones! Hay que arrancarle la cabeza a toda esa gente".
La autora de "La nada cotidiana" y "Te di mi vida entera" concedió una entrevista este lunes a CiberCuba para hablar de la transición en la Isla y de la autorización de Trump para que el buque Anatoli Kolodkin, con entre 700,000 y 730,000 barriles de crudo, llegue al puerto de Matanzas.
Cuando CiberCuba le preguntó sobre el perdón, Valdés no dejó lugar a dudas: "Yo no puedo perdonar a los que asesinaron a los niños del remolcador 13 de marzo. Yo no puedo perdonar a los de la masacre del río Canímar".
Al hilo de estas declaraciones relató, visiblemente emocionada, el impacto que le dejó compilar el libro "En fin, el mar: cartas de balseros cubanos" porque durante el trabajo de selección del material se encontró con una carta que no ha podido olvidar: la de una madre balsera a la que su hijo se le resbalo de las manos mientras intentaba subir a una embarcación de rescate: "Eso a mí no se me ha ido nunca de la cabeza. Nunca. Yo no puedo perdonar eso".
Sobre el método para acabar con el régimen, Zoé Valdés lo tiene claro: "Pulverizarlos a todos, que no quede ni la sombra". Sin daño colateral, afirmó, refiriéndose a la cuidadosa selectividad del ataque.
Valdés también reveló haber participado en la extracción y resguardo de documentos del régimen fuera de Cuba para un futuro proceso de justicia: "Podrán quemar lo que quieran quemar. Las actas estarán ahí".
La escritora de "En La Habana nunca hace frío" cerró con una distinción que considera fundamental: "El perdón viene después de la justicia, no antes. Después de la justicia, cada cual decidirá si perdona o no, y eso es un diálogo con Dios a diario".
Respecto al petrolero ruso, Zoé Valdés fue directa: "Esto es poco, incluso esto no le va a llegar al pueblo cubano. Este es un barco que va a llegar y como siempre, ellos van a hacer lo que hacen, van a vender el petróleo, van a cogerse el petróleo para ellos. Al pueblo cubano no le van a dar absolutamente nada".
La escritora mencionó la posibilidad de que la autorización de Trump para que entre un petrolero a Cuba después de amenazar con aranceles a quien venda crudo a la Isla, con una orden ejecutiva emitida el 29 de enero de este año, podría estar vinculada a las negociaciones sobre la guerra en Ucrania: "Yo creo que esto tiene que ver con la guerra de Ucrania porque a Trump no se le quita de la cabeza ni a Marco Rubio la guerra de Ucrania. Lo han dicho por activa y por pasiva y ellos están en negociaciones todavía con Putin".
En este sentido, Valdés identificó a Putin como figura clave en la cadena de mando que opera en Cuba: "Putin es el instructor de Alejandro Castro Espín, que es quien gobierna en Cuba con mano de hierro. Por eso yo siempre digo que hay que arrancarle la cabeza a todos porque ni uno se salva".
Asimismo, rechazó con firmeza una transición negociada al estilo venezolano: "No podemos quedarnos en la idea de una transición y conformarnos. Debemos pensar en la liberación firme, en el cambio radical, exigir e imponer justicia, demandar el Núremberg del comunismo, declarar la prohibición del comunismo, imponer ley y orden".
Sobre el futuro político inmediato, fue escéptica pero no pesimista: "El primer gobierno que se haga se va a escachar de una manera que no tienes una idea. Hay que apostar por el gobierno que venga después".
En la entrevista con CiberCuba también mencionó el Partido Republicano de Cuba, con 23 años de existencia y 17 presos políticos, cuya coordinadora general, la poeta y escritora María Cristina Garrido, permanece encarcelada tras ser condenada a siete años de prisión por participar en las protestas del 11J.
Archivado en:
