En el Cementerio del Santo Cristo del Buen Viaje de Camagüey reposa, según la leyenda, Dolores Rondón, una mujer del siglo XIX cuya vida de ambición y caída en la miseria inspiró uno de los epitafios más célebres de Cuba, una décima que sigue atrayendo visitantes más de un siglo después de haber sido grabada en mármol.
La leyenda cuenta que Dolores nació hacia 1812 en la calle Hospital, entre Cristo y 20 de Mayo, en lo que entonces se llamaba Puerto Príncipe, hoy Camagüey.
Era hija ilegítima de una mulata criolla y un acaudalado catalán llamado Vicente Ramas, quien vivía con su familia legítima en la zona más próspera de la ciudad, pero sostenía económicamente a su hija natural.
Dolores creció sin el apellido ni la fortuna paterna, aunque dotada de gran belleza. Rechazó a pretendientes humildes en espera de un hombre que le garantizara opulencia y poder.
Entre los enamorados que sufrieron sus desplantes estaba Agustín de Moya, un poeta barbero, apasionado de las tertulias literarias. El mayor desaire que Dolores le propinó fue aparecer casada con un militar español, con quien se instaló en una casa de la Plaza de San Francisco, muy cerca de la vivienda de su padre catalán.
Los años pasaron y el esposo de Dolores fue destinado a una misión fuera de la ciudad. La pareja desapareció del círculo social camagüeyano y no se supo más de ellos.
Durante las epidemias que azotaron Camagüey en la segunda mitad del siglo XIX, Agustín de Moya trabajaba como enfermero voluntario en el hospital para mujeres de la iglesia del Carmen, que atendía a personas de escasos recursos.
Una noche reconoció entre las pacientes en estado crítico el rostro de su amada Dolores. Seguía conservando una magia embriagadora, pero opacada por la enfermedad, vejez y la pobreza. No la pudo salvar.
Dolores Rondón murió de viruela en 1863, en la pobreza extrema. Tras su muerte, Agustín de Moya compuso el epitafio que la haría inmortal.
El texto, una décima de profundo contenido moral, reza: "Aquí Dolores Rondón finalizó su carrera. Ven mortal y considera las grandezas cuáles son. El orgullo y presunción, la opulencia y el poder, todo llega a fenecer, pues solo se inmortaliza el mal que se economiza y el bien que se puede hacer."
El epitafio habría aparecido originalmente en 1883, veinte años después de la muerte de Dolores, grabado en una tabla de cedro blanca con letras negras sobre una fosa común.
Décadas más tarde, por iniciativa del alcalde Pedro García Agrenot, fue trasladado y grabado en mármol en la década de 1930 y reubicado paradójicamente en la sección norte del cementerio, la zona aristocrática, donde hoy sigue recibiendo visitantes.
El investigador Abel Marrero Companioni es citado por diversas fuentes como quien confirmó a Agustín de Moya como autor definitivo de los versos.
El Cementerio del Santo Cristo del Buen Viaje, inaugurado el 3 de mayo de 1814, es el más antiguo en uso en Cuba. Fue creado tras el Real Decreto de Carlos III de 1787 que prohibía los entierros en iglesias, y fue bendecido por el sacerdote Juan Nepomuceno Arango y Cisneros. Hoy enfrenta problemas de abandono pese a su valor histórico y turístico.
La figura de Dolores Rondón ocupa un lugar destacado en el Parque de las Leyendas de Camagüey, en la calle República, donde el artista Joel Jover inmortalizó su historia en murales cerámicos.
Más que un relato sobrenatural, su leyenda funciona como una fábula moral sobre la vanidad, la ambición y la fugacidad del poder, valores que, grabados en mármol, siguen interpelando a quienes visitan su tumba en la ciudad más laberíntica de Cuba.
Preguntas frecuentes sobre Dolores Rondón y el contexto actual en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Quién fue Dolores Rondón y por qué es recordada en Cuba?
Dolores Rondón fue una mujer del siglo XIX cuya vida inspiró uno de los epitafios más célebres de Cuba. Nacida en 1812 en Puerto Príncipe, hoy Camagüey, su historia es una lección sobre la vanidad y la fugacidad del poder. Su epitafio, compuesto por el poeta Agustín de Moya, sigue atrayendo visitantes por su mensaje moral y profundo.
¿Qué dice el epitafio de Dolores Rondón?
El epitafio de Dolores Rondón es una décima que enfatiza la fugacidad de la opulencia y el poder. Dice: "Aquí Dolores Rondón finalizó su carrera. Ven mortal y considera las grandezas cuáles son. El orgullo y presunción, la opulencia y el poder, todo llega a fenecer, pues solo se inmortaliza el mal que se economiza y el bien que se puede hacer."
¿Cuál es la situación actual de los cementerios en Cuba, especialmente en Camagüey?
Los cementerios en Cuba, incluyendo el de Camagüey, enfrentan un grave estado de abandono y profanación. El Cementerio del Santo Cristo del Buen Viaje, pese a su valor histórico, está muy deteriorado. Se reportan problemas como tumbas abiertas, profanaciones, y una falta general de mantenimiento, reflejando el colapso más amplio de los servicios funerarios en la isla.
¿Cómo afecta la crisis sanitaria y funeraria en Cuba a sus ciudadanos?
La crisis sanitaria y funeraria en Cuba ha llevado a condiciones indignas para los ciudadanos en momentos de duelo. Falta de ataúdes, transporte fúnebre inadecuado y condiciones insalubres en hospitales y cementerios son algunas de las dificultades que enfrentan las familias cubanas. Esta situación se ha agravado por la escasez de recursos y la ineficiencia administrativa.
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