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Fincimex anunció este martes que las remesas enviadas desde el exterior podrán cobrarse en efectivo en dólares directamente en las oficinas de la Casa de Cambio (Cadeca), en lo que el régimen presenta como una ampliación de opciones para los cubanos que reciben dinero del extranjero.
La medida, sin embargo, no es un gesto de apertura. Es la última reconfiguración de un monopolio estatal que lleva décadas capturando las divisas que la diáspora envía a sus familias en la isla.
Fincimex es una subsidiaria de GAESA, el conglomerado militar que controla entre el 40% y el 60% de los ingresos en divisas de Cuba.
Documentos internos filtrados en 2025 revelaron que sus ingresos totales son 3,2 veces mayores que el Presupuesto del Estado y que las reservas internacionales del país se encuentran en cuentas de GAESA, no en el Banco Central.
Junto al cobro en efectivo, Fincimex ofrece a los beneficiarios depositar total o parcialmente los fondos en la tarjeta Clásica, instrumento diseñado para canalizar el dinero hacia la red comercial estatal: tiendas CIMEX, Tiendas Caribe y servicentros de combustible, donde GAESA opera con márgenes de ganancia del 240% y precios hasta cuatro veces superiores a los de establecimientos estadounidenses.
El anuncio llega tras el colapso sistemático de los canales formales de remesas. En junio de 2020, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a Fincimex, lo que llevó a Western Union a suspender operaciones en Cuba en noviembre de ese año.
El régimen respondió creando Orbit S.A., empresa fachada bajo control de CIMEX/GAESA, para reabsorber esos flujos.
En enero de 2025, la administración Trump incluyó a Orbit S.A. en la Lista Restringida de Cuba, bloqueando nuevamente a Western Union y forzando a Cubamax a suspender sus envíos.
El Departamento de Estado justificó la sanción con precisión: "busca evitar que recursos fluyan a sectores que oprimen y vigilan al pueblo cubano y controlan grandes sectores de la economía de la isla".
El resultado de ese ciclo de sanciones y maniobras ha sido devastador para el canal formal. En 2024, GAESA recaudó apenas 81,6 millones de dólares vía remesas formales, el 4,13% del total, frente a 1,972 millones en 2023.
Más del 95% del flujo migró hacia unos 150 "bancos informales" que ofrecen entrega rápida en moneda dura y tasas favorables, según análisis de Cuba Siglo 21 publicados en diciembre de 2024.
Las remesas formales acumulan una caída del 70% respecto a 2019, cuando alcanzaron aproximadamente 3,700 millones de dólares.
La nueva medida de Cadeca es, en ese contexto, un intento del Estado de recuperar el flujo que se le ha escapado hacia el mercado informal.
A este escenario se suma el impuesto federal del 1% que Estados Unidos aplica desde el primero de enero de 2026 a las remesas enviadas al exterior mediante efectivo, giro postal o cheque de caja.
La medida encarece el envío formal y le ofrece al régimen un argumento narrativo adicional para culpar a Washington, mientras consolida su posición como único intermediario disponible en el canal oficial.
Esta dinámica no es nueva. Desde que el régimen legalizó la posesión de dólares en septiembre de 1993, el Estado ha diseñado sucesivos mecanismos para capturar las divisas que entran por remesas: las diplotiendas, el peso convertible (CUC) y ahora la tarjeta Clásica.
Las sanciones estadounidenses, lejos de desmantelar ese monopolio, han servido históricamente para eliminar competidores privados y justificar el control estatal sobre las divisas.
Las remesas representan el 8,3% del PIB cubano y casi el 70% de la población las recibe por alguna vía, lo que convierte este flujo en una arteria vital tanto para las familias como para el aparato que las intercepta.
Preguntas frecuentes sobre el control estatal de remesas en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo afecta el control estatal de las remesas a las familias cubanas?
El control estatal de las remesas limita las opciones de las familias cubanas, obligándolas a utilizar canales oficiales bajo el control de GAESA, lo que resulta en un alto costo y menor disponibilidad de efectivo. Esto aumenta la dependencia del Estado y reduce la autonomía familiar.
¿Por qué las remesas son vitales para la economía cubana?
Las remesas representan el 8,3% del PIB cubano y casi el 70% de la población las recibe, convirtiéndolas en una fuente crucial de divisas para muchas familias que dependen de ellas para satisfacer necesidades básicas ante el colapso económico del país.
¿Qué papel juega GAESA en el sistema económico cubano?
GAESA es el conglomerado militar que controla sectores estratégicos de la economía cubana, incluyendo las remesas, el turismo y el comercio. Acumula gran parte de las divisas del país y opera con poca transparencia, actuando como un “banco central paralelo”.
¿Cuáles son las críticas hacia el sistema de remesas impuesto por el régimen cubano?
El sistema de remesas del régimen cubano es criticado por capturar la mayoría de las divisas enviadas por la diáspora, imponiendo comisiones altas y limitando el acceso a efectivo. Esto se percibe como una forma de mantener el control económico y financiar la represión en la isla.
¿Cómo afecta la política de Estados Unidos a las remesas hacia Cuba?
La política de Estados Unidos, como las sanciones a empresas cubanas, limita los canales formales de remesas, afectando la capacidad de envío desde el exterior. Estas medidas buscan evitar que los fondos financien al régimen, pero también impactan en las familias cubanas que dependen de este ingreso.
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