La hija de Fidel Castro, Alina Fernández, ha vuelto a pronunciarse con dureza sobre la realidad cubana, esta vez en una entrevista concedida a ABC News, en la que calificó el modelo económico de la isla como un fracaso debido a lo que calificó de "locura ideológica", que ha caracterizado al régimen.
“Creo que la economía cubana nunca funcionó. Es un experimento social que nunca funcionó”, afirmó Fernández, quien durante más de 30 años ha denunciado desde el exilio el régimen instaurado por su padre.
La también productora y directora insistió en que la situación actual no es nueva, sino la consecuencia de un modelo fallido desde sus inicios.
“Diría que esto no es algo nuevo. Llevamos muchos, muchos años así”, subrayó.
Fernández fue más allá al describir la causa y el impacto del sistema en la población: “Llevamos décadas viviendo en la miseria por una locura ideológica”.
A su juicio, el régimen ha priorizado una confrontación política estéril en detrimento del bienestar de los ciudadanos, lo que acabó lastrando cualquier posibilidad de éxito.
“Un gobernante debe atender las necesidades de su gente”, añadió.
En ese sentido, consideró que el poder en Cuba ha perdido su justificación histórica: “Creo que el régimen perdió la guerra contra el imperialismo, que es la guerra contra Estados Unidos. Y creo que es sentido común rendirse y hacer lo mejor para el pueblo”.
Un país marcado por décadas de trauma
Fernández describió la experiencia cubana como un proceso prolongado de sufrimiento colectivo que ha afectado a generaciones enteras.
“Los cubanos hemos sido objeto de un experimento social muy extraño”, afirmó.
“Ha sido una experiencia muy traumática para cinco generaciones de cubanos”, dijo, al referirse a la permanencia del sistema durante más de seis décadas.
Desde su perspectiva, la población se encuentra atrapada en una estructura de poder que limita cualquier posibilidad real de cambio interno.
“Es imposible derrocar un régimen como este simplemente protestando”, sostuvo; y añadió: “La gente tiene miedo, está reprimida. Es una situación muy dura. La gente está sufriendo, y lleva años sufriendo”.
La dualidad de ser hija del poder
El testimonio de Fernández cobra especial relevancia por su historia personal. Criada en La Habana sin saber inicialmente que Fidel Castro era su padre, su vida estuvo marcada por una relación distante y condicionada por el poder.
“No me sorprendió demasiado… él solía ser un visitante nocturno muy tardío en la casa”, recordó sobre el momento en que conoció la identidad de su padre.
La relación nunca fue cercana.
“Creo que dependía de él. Nunca estuvo determinada por mis necesidades o mis emociones”, afirmó, e insistió en que "era una persona ocupada y aparecía cada dos o tres años, de repente”.
También confesó haber vivido bajo el temor constante.
En entrevistas anteriores ha reconocido que temía la ira de Castro, lo que marcó profundamente su vida.
La huida y el exilio
Su salida de Cuba en 1993 fue un punto de quiebre. Fernández escapó utilizando un pasaporte falsificado, en lo que describió como un intento desesperado por romper con el sistema.
“No tuve el valor de lanzarme al mar en una balsa con mi hija, pero hice todo lo posible y logré escapar”, explicó.
Su decisión estuvo influida por el deterioro de las condiciones de vida en la isla, especialmente durante el Período Especial, que ha descrito como años de “total miseria”.
Un mensaje desde el documental
Tras años alejada de los medios, Fernández reaparece ahora en el documental Revolution’s Daughter, que se estrena en el Festival de Cine de Miami y aborda tanto su historia como la de otros cubanoamericanos.
El filme, según explicó, busca mantener la atención internacional sobre la situación en la isla.
“Queremos mantener el tema de Cuba vivo”, dijo.
“Estamos esperando que algo ocurra… es una situación muy confusa, esperanzadora y al mismo tiempo amarga”, añadió. “Hemos esperado tanto tiempo para ver a Cuba libre”.
Llamado a un cambio de régimen
Las declaraciones de Fernández coinciden con otras entrevistas recientes en las que ha insistido en la necesidad urgente de un cambio político en Cuba.
“Para mí, ha llegado el momento de un cambio de régimen desde finales de los años 80”, afirmó en una conversación con The Epoch Times. “Cuando Fidel Castro murió, todos pensábamos que su régimen había llegado a su fin… pero sobrevivió”.
Desde su experiencia personal, también ha señalado el impacto humano del sistema en la sociedad cubana.
“Una de las mayores tragedias cubanas es que esta locura dividió a las familias de la manera más dramática”, afirmó.
Un país en espera
En medio de la actual crisis, Fernández considera que el cambio desde dentro sigue siendo improbable a corto plazo, debido al control del poder y la represión.
Sin embargo, subraya que la atención internacional puede jugar un papel importante.
“Es bueno que en este momento el mundo esté mirando lo que ha estado ocurriendo en Cuba durante años”, concluyó.
Preguntas Frecuentes sobre la Ineficacia del Modelo Económico Cubano
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Alina Fernández considera que la economía cubana ha sido un fracaso?
Alina Fernández califica el modelo económico cubano como un fracaso debido a una "locura ideológica" que caracteriza al régimen. Según ella, este sistema ha priorizado la confrontación política sobre el bienestar de los ciudadanos, resultando en décadas de miseria y un experimento social que nunca funcionó.
¿Cuál es la visión de Alina Fernández sobre el cambio de régimen en Cuba?
Fernández insiste en la necesidad urgente de un cambio político en Cuba. Ella argumenta que el régimen perdió su justificación histórica y que es un sentido común rendirse y hacer lo mejor para el pueblo. Sin embargo, considera que el cambio significativo desde dentro es poco probable debido al control del poder y la represión.
¿Cómo ha afectado el sistema político a la población cubana, según Alina Fernández?
Fernández describe la experiencia cubana como un proceso prolongado de sufrimiento colectivo que ha afectado a generaciones enteras. Señala que la población está atrapada en una estructura de poder que limita cualquier posibilidad de cambio interno real y que el miedo y la represión son constantes en la vida cotidiana de los cubanos.
¿Qué papel juega la atención internacional en la situación de Cuba, según Alina Fernández?
Fernández subraya que la atención internacional puede jugar un papel importante en la situación de Cuba. Ella considera que es crucial mantener el tema de Cuba vivo en el escenario global, ya que la presión externa podría ser un catalizador para el cambio, dado que el cambio interno es improbable a corto plazo.
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