La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum anunció este lunes, durante su conferencia mañanera en Palacio Nacional, que México trabaja para reanudar el envío de petróleo a Cuba mediante empresas particulares con permiso para transportar combustible a la isla, en una operación de carácter comercial y no humanitario.
La mandataria aclaró que el suministro no se ha retomado aún, pero que las gestiones llevan «un tiempo» en marcha. «Estamos trabajando en ello, principalmente a través de... no es que se haya reiniciado, pero el mecanismo sería a través de empresas particulares que tienen el permiso para llevar el combustible a Cuba. Esperamos que se pueda reanudar pronto de manera comercial», afirmó.
El último cargamento de petróleo mexicano llegó a Cuba a finales de enero, cuando Pemex canceló el envío del buque Swift Galaxy sin explicación oficial, en respuesta a la presión de la administración Trump, que firmó la Orden Ejecutiva 14380 imponiendo sanciones secundarias a países que suministraran crudo a la isla.
Desde entonces, el único alivio energético significativo provino de Rusia: 100,000 toneladas métricas de crudo donadas en marzo de 2026, que para junio se estaban agotando. El canciller ruso Serguéi Lavrov había advertido en abril que esa ayuda «probablemente durará un par de meses».
Sheinbaum vinculó la posible reanudación con las 176 medidas económicas aprobadas por la Asamblea Nacional cubana el 19 de junio, que amplían el espacio para empresas privadas, eliminan el límite de trabajadores para pequeñas y medianas empresas, y permiten banca privada y mayor inversión extranjera.
«Con las nuevas características que aprobó el Congreso y el gobierno de Cuba, pues a partir de ahí puede haber mayor relación comercial con empresarios mexicanos en Cuba», señaló la mandataria según Milenio.
El giro hacia empresas particulares como canal de envío responde también a las sanciones que Estados Unidos impuso a mediados de junio a CUPET (Unión Cuba-Petróleo) bajo la Orden Ejecutiva 14404, que bloqueó los bienes de la petrolera estatal cubana bajo jurisdicción estadounidense y advirtió a empresas extranjeras sobre posibles represalias.
Al operar a través de privados cubanos habilitados por las nuevas reformas, México buscaría eludir esas restricciones.
Las sanciones a CUPET ya frenaron un intento previo: Vanguard Energy suspendió un envío de 250,000 barriles de combustible a Cuba alegando «limitaciones operativas», y Miami-Dade le revocó su licencia comercial.
Sheinbaum subrayó que el apoyo humanitario de México a la isla continúa de forma paralela a las gestiones comerciales. Desde febrero, México acumuló más de 4,800 toneladas de ayuda enviadas a Cuba, incluyendo alimentos, medicinas y paneles solares.
Cuba atraviesa en junio su peor crisis energética en años, con déficits eléctricos de hasta 2,174 MW, disponibilidad de apenas 960-1,160 MW frente a una demanda de 2,500-3,150 MW, y apagones de hasta 48 horas consecutivas en algunas zonas del país. La Empresa Eléctrica de Santiago de Cuba admitió el 18 de junio que ni siquiera podía garantizar dos horas de electricidad al día en algunos circuitos.
En 2025, México cubrió cerca del 17% del combustible consumido por Cuba, con exportaciones de hidrocarburos valoradas en 560 millones de dólares anuales y un promedio de 17,200 barriles diarios, el mayor nivel en 25 años, operaciones que gestionaba Gasolinas del Bienestar, filial de Pemex eliminada en mayo de 2026.
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