La provincia de Sancti Spíritus sufre apagones de hasta 20 horas diarias “intercaladas con dos o menos de alumbrón, sin previo aviso” por falta de generación y combustible, mientras los parques solares en construcción no aliviarán la crisis a corto plazo, admitieron directivos de la Empresa Eléctrica provincial en diálogo con el periódico oficial Escambray.
Según Odeivys Valdés Alba, director técnico, y Reinaldo Montero Méndez, jefe del Despacho de carga, la provincia sufre un “máximo apagable”, debido a lo que pareciera ser un “fatalismo geográfico eléctrico” dada su posición en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), que depende de transferencias desde Occidente y Oriente.
Indicaron que la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, de Cienfuegos, con dos unidades, posee una fuera de servicio, al igual que Hanabanilla, que regula la frecuencia en el sistema eléctrico.
En esa situación, “si hay consumo aquí se cae el voltaje y se puede caer el sistema. Para las transferencias, el centro no puede tener grandes cargas, tiene que ir dando un servicio limitado y las transferencias son grandes, porque además Energás Varadero, que aporta al sistema central, está fuera de servicio. (La termoeléctrica Antonio) Guiteras es lo único que logra mantener la estabilidad en las transferencias”, explicó Valdés.
A esto se suman caídas de voltaje, disparos por sobrecarga, fallas en transformadores y limitaciones técnicas en las líneas, que dificultan incluso el abastecimiento de servicios básicos como estaciones de bombeo de agua protegidas, como Manaquitas y Topes de Collantes. Revelaron que incluso han tenido que cortar la energía a estaciones de bombeo de agua y que solo evitan apagar hospitales, por ahora.
El central territorio dispone de 95 circuitos primarios de los cuales 71 están clasificados como apagables. Con una disponibilidad de apenas cinco a 10 megavatios (MW) para rotación diaria, frente a una demanda que ronda los 140-150 MW, no existe capacidad para aplicar esquemas organizados de distribución.
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A diferencia de otras provincias que aplican esquemas rotativos predecibles -tres por tres, cinco por cinco- en Sancti Spíritus las condiciones técnicas y la fragilidad del sistema no lo permiten. Cuando no hay energía suficiente para mantener ni dos bloques operativos, “no puedes hacer una rotación lógica”, afirmó el director técnico de la Empresa Eléctrica.
Los directivos reconocen que, en estas condiciones, es imposible ofrecer a la población un cronograma confiable a través de canales como Telegram. “No botamos el sofá. Damos la información que podemos dar... No podemos ni afirmar que le vamos a dar dos horas de corriente. Incluso cierras 3 MW y te lo mandan a abrir, en cinco minutos, sobre todo cuando baja frecuencia”, añadió.
El panorama empeora con la paralización total de la generación distribuida por falta de combustible y aceite. Motores diésel y fuel-oil, emplazados en zonas estratégicas como Trinidad, Yaguajay o la zona industrial de la cabecera provincial, están inactivos desde hace días. En total, la capacidad instalada inutilizada en estos puntos ronda los 40 MW, que podrían aliviar significativamente los apagones si contaran con recursos.
Tampoco los grupos electrógenos de emergencia, instalados entre 2005 y 2007 en centros vitales, ofrecen una garantía sólida. “Hay más de 200, pero sufren un alto nivel de deterioro… y no están para trabajar 24 horas”, precisaron.
Por si fuera poco, las “islas eléctricas” que suelen activarse en eventos de colapso nacional hoy tampoco operan con normalidad, pues la escasez de combustible también afecta su activación.
Los ocho parques solares de la provincia aportan unos 18 MW, pero su generación se vierte al SEN, no directamente a los circuitos locales. Nuevas instalaciones fotovoltaicas en construcción no significarán una solución inmediata para la población espirituana, pues lo que aportan “son para el sistema y el país decide a quién dárselo”, confirmaron desde la Empresa Eléctrica.
Ante la opinión popular de que mientras más parques solares fotovoltaicos inauguran, hay más apagones, los funcionarios adujeron que no puede verse así tan plano.
“La gente solo evalúa el parque solar, pero es que hay menos generación y menos combustible para la generación distribuida. Además, los nuevos no generan 21 MW establemente, sino unos ocho o 10. Los 21 los puede coger en un momento. Lo otro es que aún son insuficientes y existe mucha inestabilidad en la generación térmica”, acotaron.
La sobrecarga constante de los transformadores también provoca disparos automáticos y apagones súbitos. Al recibir corriente tras largas horas sin servicio, la población enciende simultáneamente equipos de alto consumo, lo que genera picos que las redes no pueden sostener, el transformador no aguanta y salta el fusible.
En el caso del hospital provincial Camilo Cienfuegos, se decidió rotar semanalmente su alimentación entre tres circuitos para evitar manipulaciones técnicas frecuentes que ya habían dañado interruptores. La medida ha obligado a extender las afectaciones a otras zonas residenciales que comparten esos bloques.
Preguntados sobre cuándo podría comenzar a mejorar la situación, los directivos no ofrecen fechas ni estimaciones. Todo depende de la reincorporación de unidades en mantenimiento y de que el país logre importar el combustible necesario para reactivar la generación distribuida.
Mientras tanto, en Sancti Spíritus, la única planificación que funciona es la del apagón permanente. Y la única certeza es que aún no se ve, ni de lejos, la luz al final del túnel.
Recientemente, Sayli Alba Álvarez, una madre y promotora cultural residente en la ciudad del Yayabo, describió a través de su perfil de Facebook, como los apagones se han vuelto costumbre y la oscuridad que envuelve a la urbe va más allá de lo eléctrico, para convertirse en una sombra profunda sobre la vida cultural, la seguridad y el futuro de sus jóvenes.
“Mi ciudad no se ve. Mi ciudad está borrada. No vi su parque, ni mi biblioteca. Mi ciudad ha muerto y he corrido a esconderme”, sentenció Álvarez.
La crisis energética en Cuba profundiza su gravedad con cifras que no dejan lugar a dudas. Este sábado 29 de junio, el país registró una afectación máxima de 1,936 megavatios (MW), en lo que constituye la peor jornada del año y un nuevo récord dentro de una cadena de colapsos del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
La Empresa Eléctrica de Matanzas anunció la implementación de varias medidas para mitigar los apagones, pero las propias declaraciones confirman que las afectaciones continuarán. En el territorio yumurino, se han reportado cortes de hasta 32 horas consecutivas, lo que ha generado molestias y protestas entre los ciudadanos.
Aunque en los últimos meses se han inaugurado varios parques fotovoltaicos, los cubanos se muestran cada vez más escépticos y no aprecian “ni una ligera mejoría”. Así lo expresan en redes sociales, donde cuestionan duramente la utilidad real de estas inversiones. Otros ironizan con que los paneles solares parecen alimentar únicamente el discurso del gobierno, no las necesidades del pueblo.
El gobernante Miguel Díaz-Canel prometió una mejoría con la instalación de estos sistemas que generarán más de 500 MW de energía solar en el primer semestre de este año. Además, se comprometió a que para finales de 2025 se habrán construido 55 parques solares con una capacidad de 1,200 MW.
Sin embargo, esta medida va acompañada de una importante limitación: la falta de baterías para almacenar la electricidad generada, lo cual significa que la energía solar solo podrá utilizarse en tiempo real, durante el día, sin posibilidad de cubrir la demanda nocturna, cuando se produce el mayor consumo.
Las autoridades insisten en la promesa de alcanzar los 2,000 MW de generación fotovoltaica para 2030.
Preguntas frecuentes sobre los apagones en Sancti Spíritus y la crisis energética en Cuba
¿Por qué ocurren apagones tan prolongados en Sancti Spíritus?
En Sancti Spíritus, los apagones de hasta 20 horas diarias se deben a la falta de generación y combustible, así como a la posición de la provincia en el Sistema Eléctrico Nacional, que depende de transferencias de otras regiones. Los problemas en las termoeléctricas y la falta de recursos para la generación distribuida agravan la situación, impidiendo que se apliquen esquemas de rotación predecibles.
¿Qué papel juegan los parques solares en la crisis energética de Sancti Spíritus?
En Sancti Spíritus, los parques solares actualmente aportan unos 18 MW al Sistema Eléctrico Nacional, pero no alivian la crisis energética local a corto plazo. La generación se integra al sistema nacional y no se destina directamente a los circuitos locales. Además, la falta de baterías para almacenar la energía limita su impacto durante las horas nocturnas.
¿Cuál es la situación de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes y su impacto en la crisis energética?
La termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos tiene una unidad fuera de servicio debido a problemas técnicos, lo que afecta significativamente la estabilidad del sistema eléctrico en la región central y contribuye a los apagones prolongados. Esta planta es crucial para la regulación de frecuencia y la falta de mantenimiento y recursos ha exacerbado su operatividad limitada.
¿Por qué no se pueden aplicar rotaciones de apagones en Sancti Spíritus como en otras provincias?
A diferencia de otras provincias, Sancti Spíritus no puede aplicar rotaciones de apagones debido a las condiciones técnicas y la fragilidad del sistema eléctrico local. La disponibilidad de energía es tan baja que no permite mantener ni siquiera dos bloques operativos, lo que hace imposible establecer un esquema de rotación lógica y predecible.
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