
Vídeos relacionados:
La tensión entre Washington y Caracas volvió a escalar este viernes, cuando aviones de combate venezolanos sobrevolaron por segunda vez en dos días el destructor USS Jason Dunham en aguas internacionales, según confirmaron a CBS News varios funcionarios del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Las fuentes calificaron la maniobra como un “jugar con fuego” (chicken game, en inglés), subrayando que los cazas F-16 de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se situaron lo suficientemente cerca como para entrar en el alcance de las armas, tanto del buque como de las aeronaves. No se precisó si los aviones estaban armados.
El episodio es aún más significativo porque ocurrió pocas horas después de que el presidente Donald Trump lanzara una advertencia directa a Caracas.
En una conferencia de prensa el viernes por la mañana, el mandatario había instruido al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine: “Si vuelan en una posición peligrosa… ustedes o sus capitanes pueden decidir qué hacer. Si hacen algo peligroso, los derribamos”.
Esa advertencia seguía a un primer sobrevuelo venezolano detectado el jueves, que el Pentágono calificó oficialmente como una “acción altamente provocadora” destinada a interferir con operaciones antinarcóticos y antiterroristas.
El USS Jason Dunham integra una flotilla de destructores y buques anfibios desplegados en el Caribe con más de 4,500 efectivos, como parte de la estrategia de Trump para enfrentar al narcotráfico regional y, en particular, al Cártel de los Soles, que Washington acusa de estar dirigido por Nicolás Maduro y su círculo militar.
Lo más leído hoy:
En paralelo, la Casa Blanca confirmó que diez cazas F-35, considerados los más avanzados del arsenal estadounidense, serán trasladados a Puerto Rico para reforzar la campaña militar. El movimiento incrementa las capacidades de disuasión y ataque de EE.UU., en medio de crecientes incidentes con aviones y embarcaciones venezolanas.
El martes pasado, un operativo naval estadounidense hundió un barco al que identificó como del grupo criminal Tren de Aragua, con un saldo de 11 muertos. Caracas respondió acusando a Washington de “buscar un cambio de régimen mediante amenazas militares” y advirtió sobre la preparación de una “lucha armada planificada” en caso de agresión.
Archivado en: