
Vídeos relacionados:
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos detuvo en Salt Lake City, estado de Utah, al cubano Fidel Portuondo Martínez, quien tiene una condena previa por posesión ilegal de un arma peligrosa.
La detención de Portuondo fue anunciada el jueves último por ICE en la red social X, donde la agencia advirtió que continuará “arrestando y deportando a extranjeros criminales, uno por uno, para proteger a nuestra nación”.
En marzo de este año, oficiales del escuadrón del Centro de Recursos para Personas sin Hogar (HRC) del Departamento de Policía de Salt Lake City arrestaron a Portuondo, de 66 años, acusado de romper el parabrisas de un automóvil.
De acuerdo con un comunicado de prensa difundido por las autoridades, a las 12:45 p.m. del miércoles 5 de marzo, la policía de Salt Lake recibió una llamada en el 911 sobre un acto de vandalismo ocurrido cerca de 1300 South State Street.
Los agentes que acudieron al lugar encontraron a Portuondo en la avenida Harvard y la calle State, con un cuchillo y un palo, y le ordenaron soltar las armas, pero el cubano se negó a obedecerles. Finalmente, los policías utilizaron herramientas de desescalada para desarmarlo y lo detuvieron sin incidentes.
Portuondo fue recluido en la cárcel de Salt Lake County Metro acusado de daños y destrucción de propiedad, interferencia de un oficial de la ley y posesión de parafernalia de drogas.
Lo más leído hoy:
El anuncio del reciente arresto de Portuondo por ICE no especifica la condena que recibió por estos cargos.
La detención e inminente deportación del cubano se inserta en la férrea estrategia migratoria impulsada por la administración Trump, que busca capturar y expulsar del país a inmigrantes sin estatus legal o que las autoridades consideren un peligro para la seguridad pública.
En este contexto, el gobierno estadounidense está aplicando medidas migratorias más agresivas, que incluyen permanentes operativos de ICE y otras agencias federales y estatales, para arrestar a los extranjeros indocumentados y con antecedentes penales, y deportaciones masivas a sus naciones de origen, o a terceros países si no son admitidos en los suyos.
En este último caso figura Cuba, cuyo gobierno se niega con frecuencia a recibir a sus ciudadanos con órdenes de deportación definitivas.
A fines de mayo pasado, el gobierno de EE.UU. aseguró que siguió todos los protocolos para gestionar la deportación a la isla de dos cubanos con amplio historial delictivo, que finalmente fueron trasladados a Sudán del Sur.
Tras la controversial decisión de deportar a ocho inmigrantes condenados por delitos graves -incluidos los dos cubanos- al país africano, uno de los más inestables del mundo, la administración de Donald Trump fue objeto de una oleada de fuertes críticas.
Pero esa no fue la primera ocasión en que Washington reubicó a inmigrantes en terceros países. Desde enero de 2025, Trump negoció pactos con varios presidentes de la región, incluido el salvadoreño, Nayib Bukele, para que aceptaran migrantes de otras nacionalidades, incluidos criminales peligrosos, como parte de acuerdos de “tercer país seguro”.
La deportación en marzo de cerca de 250 migrantes venezolanos a El Salvador, muchos de ellos enviados directamente a la megacárcel CECOT, hizo escalar las tensiones legales y políticas a un nuevo nivel.
El juez federal James E. Boasberg, del distrito de Columbia, denunció que, con esa decisión, el gobierno desacató su orden emitida el 15 de marzo, la cual prohibía la deportación de migrantes bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, una norma del siglo XVIII históricamente reservada para tiempos de guerra y que apenas se ha invocado en tres ocasiones en la historia del país.
En abril, la Corte Suprema de EE.UU. emitió una orden de suspensión provisional para impedir al gobierno continuar con las expulsiones de inmigrantes venezolanos basadas en la Ley de Enemigos Extranjeros.
En mayo, el juez Brian Murphy, del Tribunal Federal del distrito de Massachusetts, dictaminó que las deportaciones de ocho extranjeros a Sudán del Sur habían violado una orden judicial federal que emitió en abril, según la cual los inmigrantes deben tener la oportunidad de impugnar su traslado a terceros países, argumentando que podrían ser torturados o asesinados.
Sin embargo, hace una semana, la Corte Suprema allanó el camino para que el gobierno restablezca las deportaciones a terceras naciones. Con una votación de 6-3, los jueces del Supremo avalaron la agenda migratoria de Trump al autorizar la reanudación de las deportaciones de inmigrantes a países distintos a sus naciones de origen.
El máximo tribunal estadounidense anuló la orden judicial previa que demandaba al gobierno dar a los migrantes una “oportunidad significativa” para explicar a las autoridades los riesgos que enfrentarían de ser deportados a un tercer país.
Preguntas frecuentes sobre la detención de cubanos y políticas migratorias de ICE
¿Por qué fue detenido Fidel Portuondo Martínez por ICE en Utah?
Fidel Portuondo Martínez fue detenido por ICE en Utah por posesión ilegal de un arma peligrosa. Además, tenía antecedentes por vandalismo y resistencia a la autoridad. Su detención se enmarca en la estrategia migratoria de la administración Trump, que busca arrestar y deportar a inmigrantes con antecedentes penales.
¿Cuál es la postura de Cuba respecto a la deportación de sus ciudadanos?
El gobierno de Cuba se niega frecuentemente a recibir a sus ciudadanos con órdenes de deportación definitivas. Esta negativa ha llevado a que Estados Unidos deba buscar terceros países para la deportación de criminales cubanos, como fue el caso reciente de la reubicación de dos cubanos en Sudán del Sur.
¿Cómo afecta la política migratoria de Trump a los inmigrantes cubanos en EE.UU.?
La política migratoria de Trump ha intensificado las detenciones y deportaciones de inmigrantes cubanos con antecedentes penales. ICE ha ejecutado operativos en ciudades de varios estados, con el fin de arrestar a indocumentados y aquellos con causas pendientes, incrementando la presión sobre la comunidad cubana en Estados Unidos.
¿Qué implica la deportación a terceros países para los inmigrantes cubanos?
La deportación a terceros países implica que inmigrantes cubanos sean enviados a naciones distintas a Cuba, debido a la negativa de La Habana a recibirlos. Esto ha sido criticado por suponer un riesgo para los deportados, como en el caso de los cubanos trasladados a Sudán del Sur, uno de los países más inestables del mundo.
Archivado en: