Una cubana que denunció públicamente la presencia de chinches en una habitación del Hotel Deauville, en La Habana, regresó al establecimiento tras recibir una invitación de la administración, que buscaba demostrarle que el problema había sido atendido.
El caso se volvió viral en redes sociales luego de que la afectada publicara un video mostrando las condiciones de su alojamiento. Según relató este martes la creadora de contenido cubana conocida como Esperanzita DC, tras el suceso el hotel no solo le devolvió el dinero, sino que además la contactó para ofrecerle una nueva estadía.
Al llegar, fue conducida al mismo piso donde se alojó la primera vez y pudo comprobar que todo el nivel había sido fumigado y sellado, con un fuerte olor a químicos y cloro que confirmaba el tratamiento aplicado.
La administración explicó que se aplicaría un seguimiento en tres etapas para garantizar la erradicación total de plagas.
Como gesto adicional, la clienta fue hospedada en el piso 14, donde las habitaciones habían sido renovadas y son lujosas, en relación con la destrucción que presentan las de pisos bajos.
La mujer destacó que los cuartos se encontraban “limpios, frescos y súper cómodos”, en marcado contraste con la experiencia inicial.
El hotel también ofreció a la influencer y su pareja una cena en su restaurante, en lo que la denunciante interpretó como un esfuerzo por reivindicar su imagen ante la opinión pública.
“El trato fue especial, la comida estaba riquísima”, señaló la mujer, aunque reconoció sentirse observada por otros huéspedes y trabajadores, conscientes de la polémica que generó su primer video donde muestra los insectos moviéndose sobre el colchón mientras relata que ya había sentido picaduras, pero pensó que se trataba de mosquitos.
La creadora de contenido insistió en que su objetivo nunca fue “destruir” ni provocar despidos, sino visibilizar un problema real.
Tras la invitación, consideró justo mostrar el “después”, subrayando que la administración del Deauville reconoció la deficiencia y está trabajando en soluciones.
El caso ha generado debate en redes sociales sobre la calidad de los servicios turísticos en Cuba, un sector golpeado por el deterioro de la infraestructura, la falta de mantenimiento y la crisis económica generalizada.
"Cuenta la leyenda que ahora le hace promoción al hotel", escribió un internauta. Otro añadió: "Ok, fumigaron, pero si no lo expones tú, todavía estuviera atestado de chinches y otras plagas".
Para algunos, la reacción del hotel fue un intento de control de daños; para otros, una muestra de que la presión ciudadana puede obligar a las instituciones a actuar.
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