
Desde el exilio, cada vez más médicos cubanos han desmontado con sus testimonios la narrativa oficial que presenta a Cuba como una potencia médica.
En esta ocasión, la reflexión que ha ganado fuerza en redes no fue escrita por un funcionario ni por un académico, sino por un médico de a pie que vivió el sistema desde dentro y decidió irse.
El doctor Lázaro Elieser Leyva García, especialista en Medicina Interna y con formación en España, compartió en su perfil de Facebook un texto publicado por su colega Águila Osmany Francisco, en el que se pregunta qué habría ocurrido si no hubieran emigrado.
La reflexión explora desde una visión íntima y dolorosamente honesta lo que implica dejar atrás la vida, la profesión y los afectos en busca de libertad.
“Lo que hubiese pasado si nos hubiéramos quedado en la Cuba de hoy no es una incógnita, hermano, es una condena escrita con dolor y certeza”, comienza el texto.
“Hubiésemos seguido caminando con la cabeza gacha, sobreviviendo en un sistema que premia la obediencia y castiga la dignidad”, agregó.
La reflexión describe el agotamiento moral de ejercer la medicina en Cuba sin recursos, sin autonomía y bajo la presión política.
“Hubiésemos sido profesionales de nombre, pero esclavos de la miseria”, dice uno de los fragmentos más compartidos.
El texto también aborda el costo emocional y familiar del exilio, contrapuesto a la impotencia de permanecer en el país.
“Estar lejos duele, pero estar allá hubiera sido una cárcel para todos”, señala.
Y sobre la dignidad, añade: “Nos hubiésemos quedado, sí, pero quedarnos habría sido morir en vida”.
Para muchos médicos cubanos, el mensaje refleja la contradicción entre la vocación de servir y la frustración de hacerlo en un sistema que los utiliza como propaganda.
Emigrar, concluye el texto, no fue rendición, sino un acto de resistencia: “Irnos no fue rendición, fue salvar la llama que allá querían apagar”.
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