Desde México, el cubano Leo Ortíz, identificado en TikTok como @elpapi_de_lasmamis, publicó un video que ha encendido el debate dentro de la comunidad migrante cubana.
En su grabación, Ortíz expresa su frustración hacia los compatriotas que participan en las caravanas que marchan desde Tapachula hacia Ciudad de México para exigir la regularización de su estatus migratorio.
El también migrante asegura que pocos cubanos están trabajando para ganarse el respeto en el país que los acoge, mientras otros, dice, “lo están echando a perder”.
“Soy cubano en México y el trabajo que estamos haciendo pocos cubanos para lograr que nos miren de una manera diferente... estos cubanos que están ahora en caravana y toda la vaina y toda la pendejada y toda la maricona esa, porque hay que hablar a lo cubano, lo están echando a perder”, expresó en su video.
En tono directo y coloquial, Ortíz reprochó a quienes protestan por “querer pedir sin merecer”, insistiendo en que los cubanos deberían “dejar la estupidez” y ganarse el respeto “con trabajo, no con exigencias”.
Su mensaje, cargado de frustración, refleja una postura que, aunque compartida por algunos, contrasta con la dura realidad de miles de migrantes cubanos atrapados en México.
La otra cara: la caravana cubana
Mientras el video de Ortíz circulaba en redes sociales, unos 1,200 migrantes, en su mayoría cubanos, transitaban desde Tapachula, Chiapas, rumbo a Ciudad de México.
La marcha, organizada a través de grupos de WhatsApp, busca presionar a las autoridades mexicanas para acelerar los trámites de refugio y residencia, tras meses de espera marcados por corrupción, precariedad y discriminación.
Muchos de ellos aseguran que no buscan caridad, sino el derecho a trabajar y vivir con dignidad. Varios testimonios recogidos por medios locales y agencias internacionales, como la AP, revelan un panorama desolador: rentas imposibles de pagar, falta de empleo formal y xenofobia creciente.
“Todo es caro y no puedo pagar renta. No hay trabajo, no quieren darte empleo si no tienes papeles”, contó uno de los migrantes cubanos que se unió a la caminata. Otros denunciaron que abogados locales cobran entre 15 mil y 22 mil pesos mexicanos para “agilizar” trámites ante la Comisión de Ayuda a Refugiados (Comar) o el Instituto Nacional de Migración, mientras sus solicitudes quedan estancadas durante meses.
Tensiones y rechazo en México
El contexto para los migrantes se ha vuelto cada vez más hostil. En los últimos días, manifestantes mexicanos salieron a las calles en la capital para exigir la deportación inmediata de los integrantes de la caravana, coreando consignas como “¡Fuera de aquí, este no es su país!”.
Las tensiones han ido en aumento a medida que el gobierno mexicano intensifica las redadas y los migrantes denuncian abusos por parte de las autoridades. Organizaciones humanitarias como Pueblos Sin Fronteras alertaron que en algunos operativos “a los migrantes se les trató peor que a criminales”.
En medio de este escenario, el mensaje de Leo Ortíz se ha interpretado por algunos como una voz que reclama responsabilidad y esfuerzo, pero para otros, como una muestra de desconexión con la realidad que viven sus compatriotas atrapados en un sistema migratorio colapsado y un entorno de creciente hostilidad.
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