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La muerte repentina del joven cubano Isiel Díaz Vera ha provocado profunda conmoción entre todos los habitantes del pueblo de Punta Alegre donde nació, en el municipio avileño de Chambas.
La noticia comenzó a circular en Internet a través de múltiples publicaciones de residentes en Ciego de Ávila, una provincia golpeada en las últimas semanas por un grave aumento de enfermedades virales y complicaciones respiratorias, en medio del deterioro del sistema sanitario cubano.
Cientos de personas lamentaron el fallecimiento del joven, trabajador del hotel Meliá Costa Rey en Cayo Coco.
Las imágenes compartidas muestran a un muchacho fuerte, alegre y de apariencia saludable cuya pérdida ha estremecido a todo su pueblo.
"Me destroza el alma saber que te fuiste"
El avileño Yuniel Pérez fue uno de los primeros en dar a conocer el suceso.
En un mensaje de despedida en Facebook que refleja el impacto emocional de la noticia, escribió: "Despertar y recibir esta triste noticia me destroza el alma. Hoy el cielo se llevó un gran ángel. Te fuiste sin despedirte, sin decir un adiós".
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En la sección de comentarios, el propio Pérez confirmó que Isiel "falleció con el virus".
Otros usuarios precisaron que el joven "se complicó con una neumonía", que estaba "muy malito" y que finalmente no resistió.
Dolor colectivo y suspensión de actividades en Punta Alegre
La muerte de Isiel ocurrió el pasado jueves, y según un amigo de la familia, estaba ingresado en el Hospital de Morón.
Tras el impacto emocional en el pueblo, se anunció la suspensión de las tradicionales parrandas locales.
"Esto fue un choque muy fuerte para todos y no hay deseos de hacer nada", informó en Facebook la usuaria Yuliet Gf.
La decisión fue apoyada por vecinos que confirmaron que el dolor es demasiado grande como para celebrar fiestas y que el luto debe respetarse en toda la localidad.
"Es una linda manera de rendir homenaje a nuestro querido e insuperable Isie", "La parranda es barrio y así hay que respetar el luto por un parrandero" e "Isiel se merece todo el respeto de nuestro pueblo, como también sus padres", fueron algunas de las opiniones.
Crisis epidemiológica reconocida por el propio gobierno
La muerte de este joven avileño ocurre en un contexto sanitario extremadamente delicado.
Cuba atraviesa una epidemia activa de chikungunya y dengue, situación que el propio Ministerio de Salud Pública ha tenido que admitir públicamente.
Más de un centenar de personas se encuentran en terapia intensiva por complicaciones asociadas a estas enfermedades, la mayoría menores de 18 años.
La viceministra de Salud, Carilda Peña García, reconoció que no existen datos exactos del número de contagios porque las pruebas PCR se realizan solo en casos seleccionados. En la mayoría de los pacientes el diagnóstico es meramente clínico.
Las autoridades admitieron además que no se cumplió el plan de fumigación ni el control focal, lo que dificulta detener la expansión del mosquito Aedes aegypti.
Según Peña, el país carece de combustible, insecticidas y equipos para ejecutar campañas masivas como las realizadas en años anteriores. Muchas de las máquinas disponibles tienen décadas de explotación y apenas funcionan, reduciendo el alcance de cualquier acción antivectorial.
En consecuencia, la fumigación se limita únicamente a manzanas específicas donde ya existe transmisión, dejando al resto de la población expuesta.
Un sistema de salud colapsado incapaz de contener la emergencia
La crisis sanitaria avanza en paralelo al deterioro general de los hospitales, la falta de medicamentos, los recursos mínimos y la escasez de personal.
En estas condiciones, complicaciones como neumonías o infecciones virales que podrían tratarse a tiempo se convierten en amenazas graves para miles de cubanos.
En esta situación, muertes como la de Isiel Díaz Vera -un joven trabajador, aparentemente sano, activo y querido por su comunidad- golpean con más fuerza a una población que vive entre la incertidumbre y la desprotección, mientras el Estado insiste en responsabilizar a los ciudadanos por la proliferación del mosquito, sin ofrecer las condiciones materiales para enfrentar la epidemia.
En Punta Alegre y en toda Ciego de Ávila, la consternación por esta pérdida se suma al miedo creciente por una crisis epidemiológica que continúa avanzando sin control y sin recursos para detenerla.
Preguntas frecuentes sobre la crisis sanitaria en Cuba y su impacto en la población
¿Cómo afecta la crisis sanitaria en Cuba a la población?
La crisis sanitaria en Cuba afecta gravemente a la población debido a la falta de medicamentos, el deterioro de los hospitales y la escasez de recursos. Esto ha llevado a que enfermedades que podrían tratarse a tiempo se conviertan en amenazas serias, especialmente en un contexto de epidemias como el dengue y el chikungunya.
¿Qué enfermedades están afectando actualmente a Cuba?
En Cuba, actualmente hay transmisión activa de enfermedades como el dengue, chikungunya y el virus de Oropouche. Estas enfermedades han llevado a muchas personas a terapia intensiva, y el control de vectores es limitado debido a la falta de recursos.
¿Qué factores contribuyen a la propagación del dengue en Cuba?
La propagación del dengue en Cuba se debe principalmente a la falta de fumigación adecuada y el control del mosquito Aedes aegypti. La escasez de combustible, insecticidas y equipos ha impedido realizar campañas masivas de control de vectores, dejando a la población vulnerable.
¿Cómo ha reaccionado el gobierno cubano ante la crisis sanitaria?
El gobierno cubano ha reconocido públicamente la crisis sanitaria, pero las medidas implementadas han sido insuficientes. La falta de recursos y la escasez de medicamentos continúan siendo un problema grave, y las acciones gubernamentales no han logrado contener la emergencia de salud.
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