
Vídeos relacionados:
Durante más de dos décadas, el aparato de seguridad de Cuba ha tenido un papel determinante en la construcción y ejecución del modelo represivo del régimen venezolano.
Desde la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, y con mayor intensidad bajo Nicolás Maduro, decenas de informes de organismos internacionales y ONG de derechos humanos han documentado la presencia de asesores cubanos en inteligencia, contrainteligencia, entrenamiento militar y control social.
1. La base documental internacional
ONU y Consejo de Derechos Humanos
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela de la ONU, en su informe de septiembre de 2020 y actualizaciones posteriores, señaló la existencia de una “estructura paralela de inteligencia” en la que funcionarios y asesores cubanos desempeñaron un rol técnico y operativo dentro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el SEBIN.
El documento, presentado ante el Consejo de Derechos Humanos, describe “transferencia de conocimiento represivo” y “presencia de instructores extranjeros” —sin nombrar directamente a Cuba, pero identificada posteriormente en análisis complementarios del Alto Comisionado y en reportes de medios y ONG.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH), en su informe de 2019, también señaló que “la asesoría extranjera” reforzaba los mecanismos de control y vigilancia interna dentro de las fuerzas de seguridad venezolanas, especialmente en el monitoreo de disidencia militar y civil.
OEA y CIDH
La Organización de Estados Americanos (OEA), bajo la dirección de Luis Almagro, ha sido una de las instituciones más explícitas sobre la participación cubana.
Lo más leído hoy:
El Informe sobre crímenes de lesa humanidad en Venezuela (OEA, 2018) documentó la existencia de “una red de asesoramiento y supervisión cubana sobre organismos de inteligencia venezolanos, en particular el SEBIN y la DGCIM”.
El texto cita testimonios de exmilitares venezolanos y exasesores cubanos que describen un sistema donde “ningún general venezolano asciende sin el visto bueno del G2 cubano”, lo que confirma la injerencia estructural del régimen de La Habana en los mandos de seguridad de Caracas.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también se pronunció sobre este punto en sus informes de 2020 y 2022, destacando “la importación de prácticas represivas de seguridad de Estado que replican el modelo cubano”, especialmente en la vigilancia masiva, los interrogatorios bajo tortura y la represión de manifestaciones.
Unión Europea
El Parlamento Europeo, en sus resoluciones de 2017, 2018, 2021 y 2023, denunció explícitamente la participación de asesores cubanos y calificó la influencia de La Habana en el aparato de inteligencia venezolano como “una forma de colonialismo político que vulnera la soberanía y agrava la represión”.
El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) reconoció en informes internos la transferencia de “métodos de control social” aplicados por el régimen cubano, incluyendo el uso de Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) con fines de vigilancia y castigo político.
2. ONG internacionales y derechos humanos
Human Rights Watch (HRW) ha documentado desde 2017 los métodos de tortura, espionaje y detención arbitraria empleados por el SEBIN y la DGCIM, señalando la influencia cubana en su estructura.
En su informe “Castigados por protestar” (2019), HRW citó testimonios de exoficiales venezolanos que describen cómo “militares cubanos participaban en sesiones de interrogatorio y entrenamiento”.
Amnistía Internacional, en su informe de 2020 “Silencio a la fuerza”, denunció que las técnicas de control político empleadas por el régimen de Maduro “siguen patrones de represión propios de servicios de inteligencia extranjeros con experiencia en control social totalitario”, en clara referencia a Cuba.
Freedom House, en su informe Freedom in the World 2022, clasificó tanto a Venezuela como a Cuba como “no libres” y señaló la “interdependencia represiva” entre ambos regímenes, basada en el intercambio de asesoría de seguridad e inteligencia.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) ha publicado varios reportes donde detalla la exportación del modelo represivo cubano a Venezuela, Nicaragua y Bolivia, con participación directa de oficiales del ministerio del Interior cubano (MININT) y del G2.
3. Think tanks y organismos especializados
El Instituto CASLA, dirigido por Tamara Suju, ha sido clave en recopilar testimonios de víctimas y exfuncionarios sobre la participación cubana.
En su Informe 2021 ante la Corte Penal Internacional, CASLA presentó decenas de testimonios bajo juramento que vinculan a oficiales cubanos con operaciones de tortura y vigilancia en la DGCIM y el SEBIN.
El documento incluye nombres, rangos y lugares de actuación de asesores cubanos, muchos de ellos vinculados a la inteligencia militar de La Habana.
InSight Crime ha documentado la cooperación en seguridad e inteligencia entre Cuba y Venezuela, subrayando cómo La Habana exportó su sistema de “control civil a través del hambre y la vigilancia”.
Los informes de 2019 y 2022 describen la presencia de oficiales cubanos en los centros de mando del Ministerio del Interior venezolano y en las unidades de contrainteligencia militar.
C4ADS, con sede en Washington, también ha estudiado las redes financieras de la alianza Caracas–La Habana, revelando la transferencia de recursos a través de GAESA y PDVSA que financian el intercambio de personal de seguridad y asesoría técnica.
Por su parte, la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), en su informe de 2020, denominó este entramado como “el laboratorio represivo cubano exportado al hemisferio”.
4. Testimonios y modus operandi
Varios exfuncionarios venezolanos y cubanos han confirmado que el régimen de La Habana ejerce control directo sobre los aparatos de inteligencia venezolanos.
El general venezolano Clíver Alcalá Cordones, en entrevistas posteriores a su salida del país, declaró que “los cubanos son los ojos y oídos del poder dentro del ejército”.
Exoficiales del SEBIN exiliados en Miami y Bogotá han descrito cómo los cubanos supervisaban interrogatorios y enseñaban métodos de tortura psicológica y vigilancia digital.
Los informes coinciden en que los asesores cubanos controlan las comunicaciones, depuran mandos y diseñan estrategias de propaganda y desinformación.
Su rol va más allá de la represión física: incluye la formación ideológica, la censura informativa y la asesoría en operaciones de contrainteligencia regional.
5. Conclusiones
Los hallazgos convergen en una conclusión unánime: la presencia cubana en la represión venezolana está ampliamente documentada y reconocida por múltiples organismos internacionales.
La alianza Caracas–La Habana no se limita al intercambio político o económico, sino que se ha traducido en la creación de un sistema transnacional de control político y social, en el que Cuba exporta su modelo autoritario como herramienta de supervivencia del chavismo.
La documentación de ONU, OEA, UE y ONG’s demuestra que los crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela fueron planificados y ejecutados con asesoría cubana, lo que podría constituir una línea de responsabilidad internacional futura.
El régimen cubano, a través de su aparato de inteligencia, ha mantenido durante años una influencia directa en la persecución de disidentes, la censura mediática y la represión de manifestaciones, consolidando un bloque autoritario regional hoy bajo creciente presión internacional tras la caída de Nicolás Maduro.
Fuentes consultadas
Esta investigación se basa exclusivamente en informes oficiales de organismos internacionales, resoluciones parlamentarias y reportes de ONG y centros de derechos humanos reconocidos. Todas las fuentes citadas son públicas y verificables a la fecha de publicación.
- ONU – Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela (2020). Informe 2020 (sitio oficial)
- ONU – Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela (2022). Informe 2022 (sitio oficial)
- Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) (2019). Informe sobre Venezuela 2019
- Organización de Estados Americanos (OEA) (2020). Comunicado de prensa oficial OEA C-122/20
- Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) (2020). Capítulo IV.B – Venezuela (Informe Anual 2020, PDF)
- Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) (2022). Comunicados oficiales 2022
- Parlamento Europeo (2018). Resolución sobre la situación en Venezuela (2018)
- Parlamento Europeo (2021). Resolución sobre Venezuela (2021)
- Parlamento Europeo (2023). Condena a las inhabilitaciones en Venezuela (2023)
- Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) (2022). Informe anual 2022 sobre derechos humanos y democracia (PDF)
- Human Rights Watch (2025). Castigados por buscar un cambio (2025)
- Amnistía Internacional (2017). Silencio a la fuerza: Detenciones arbitrarias y torturas (2017)
- Freedom House (2022). Freedom in the World 2022: Venezuela
- Instituto CASLA (2021). Informe CASLA 2021 (PDF en Scribd)
- Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) (2020). Informes y publicaciones FDHC
Archivado en: