
Vídeos relacionados:
El precio de la gasolina en Estados Unidos volvió a cruzar una barrera simbólica que no se veía desde hace casi cuatro años.
Este martes, el promedio nacional superó los 4 dólares por galón, en medio de una escalada energética global marcada por la guerra con Irán y la creciente tensión en los mercados internacionales de petróleo.
Según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), el precio medio se sitúa en torno a los 4,02 dólares por galón, lo que representa un aumento superior a un dólar respecto a los niveles previos al inicio del conflicto.
La cifra confirma un repunte que no se registraba desde los meses posteriores a la invasión rusa de Ucrania, en 2022, según reveló la agencia AP.
El encarecimiento ha sido rápido y sostenido.
Desde finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones militares contra Irán, el precio del crudo -principal componente de la gasolina- “se ha disparado y ha fluctuado rápidamente”, impulsado por interrupciones en las cadenas de suministro y recortes en la producción de países clave en Oriente Medio.
Un impacto directo en los bolsillos
El aumento de los precios ya se siente con fuerza en la vida cotidiana de los residente en Estados Unidos.
Llenar el tanque se ha vuelto considerablemente más caro, y el efecto dominó amenaza con extenderse al resto de la economía.
El aumento del precio de la gasolina está afectando a consumidores y empresas, en un contexto donde muchos hogares ya enfrentan presión por el costo de vida.
A medida que el gasto en combustible crece, los consumidores se ven obligados a recortar en otros ámbitos, lo que puede ralentizar la actividad económica.
Además, el encarecimiento del transporte impacta directamente en los precios de bienes y servicios.
Desde productos básicos hasta envíos postales, el incremento del combustible ya empieza a trasladarse al consumidor final.
El Servicio Postal de Estados Unidos, por ejemplo, ha solicitado un recargo temporal del 8% en algunos de sus servicios más utilizados.
Los alimentos podrían ser los siguientes en reflejar esta tendencia.
Analistas advierten que, al depender de cadenas logísticas constantes, los productos alimentarios podrían encarecerse a medida que aumentan los costos de transporte.
Estados con la gasolina más cara
El precio de la gasolina en Florida volvió a colocarse por encima de los cuatro dólares por galón, un umbral que no se alcanzaba desde 2022, en medio de un repunte sostenido del mercado energético internacional.
Según datos de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), el combustible regular se situó en 4.124 dólares este martes, frente a los 3.954 del día anterior, mientras que el diésel alcanzó los 5.736 dólares.
En apenas un mes, el costo del galón en Florida ha aumentado más de un dólar, pasando de niveles cercanos a los 2,98 dólares a finales de febrero a cifras actuales que superan ampliamente los cuatro dólares.
California lidera la lista de los territorios más afectados, con un precio promedio de 5.887 dólares por galón, que en algunas estaciones roza incluso los siete dólares.
Le siguen Hawaii (5.452), Washington (5.346), Oregón (4.93) y Nevada (4.931), todos muy por encima de la media nacional.
Otros estados con precios elevados incluyen Arizona (4.68), Alaska (4.590), Idaho (4.267), Illinois (4.203), Utah (4.199) y el Distrito de Columbia (4.191).
En este contexto, Florida se ubica entre los estados con gasolina cara, aunque todavía por debajo de los niveles más críticos registrados en el oeste del país.
El diésel y el transporte, también bajo presión
El alza no se limita a la gasolina. El diésel, fundamental para el transporte de mercancías, ha subido con aún más fuerza.
Actualmente, su precio promedio ronda los 5,45 dólares por galón, frente a los 3,76 dólares registrados antes del inicio del conflicto.
Este incremento afecta directamente a la cadena de suministro nacional, encareciendo el traslado de productos en todo el país y presionando aún más la inflación.
Una crisis con dimensión global
El fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos.
En Europa, los precios son aún más elevados.
En ciudades como París, el combustible alcanza los 2,34 euros por litro, lo que equivale a más de 10 dólares por galón.
La razón principal es geopolítica. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, permanece parcialmente paralizado.
La situación ha obligado a reducir la producción en varios países productores, mientras ataques a infraestructuras energéticas en Irán, Israel y otras zonas han agravado la incertidumbre sobre el suministro.
Respuesta del gobierno y medidas de emergencia
Ante la escalada, la administración estadounidense ha comenzado a implementar medidas para contener los precios.
Entre ellas, la liberación de reservas estratégicas de petróleo, en coordinación con la Agencia Internacional de Energía, que anunció la puesta en el mercado de 400 millones de barriles.
También se han flexibilizado algunas sanciones para permitir la entrada de petróleo desde países como Venezuela y, de forma temporal, Rusia.
A esto se suma la suspensión durante 60 días de ciertas restricciones marítimas contempladas en la Ley Jones, con el objetivo de facilitar el transporte de combustible.
Desde el ámbito regulatorio, el director de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Lee Zeldin, advirtió que existe riesgo de desabastecimiento y justificó la flexibilización de normas ambientales.
“Prevemos la posibilidad de una interrupción en el suministro de combustible estadounidense”, afirmó.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance reconoció la gravedad del escenario, aunque intentó transmitir calma al calificar el repunte como “temporal”.
Un problema también político
El alza del combustible se ha convertido en un tema central en el debate político estadounidense, en pleno año electoral.
Una encuesta de AP-NORC revela que el 45% de los adultos en el país están “extremadamente” o “muy” preocupados por poder costear la gasolina en los próximos meses, un aumento significativo frente al 30% registrado tras las elecciones presidenciales de 2024.
Mientras los demócratas responsabilizan a Donald Trump y a los republicanos por la situación, estos últimos intentan mantener el control del Congreso en un contexto de creciente descontento ciudadano.
¿Qué puede pasar ahora?
Aunque Estados Unidos es exportador neto de petróleo, no es inmune a las fluctuaciones globales.
El mercado petrolero funciona de forma interconectada, y las refinerías estadounidenses dependen en parte de crudo importado, lo que las hace vulnerables a crisis internacionales.
A corto plazo, la evolución de los precios dependerá en gran medida de la duración del conflicto con Irán y de la estabilidad en rutas clave como el estrecho de Ormuz.
Si la guerra se prolonga, los expertos advierten que los precios podrían seguir subiendo.
Por ahora, los consumidores ya enfrentan una realidad que no veían desde 2022: gasolina por encima de los 4 dólares y una presión creciente sobre el costo de vida, con efectos que podrían extenderse mucho más allá de las estaciones de servicio.
Preguntas Frecuentes sobre el Aumento del Precio de la Gasolina en EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué han aumentado los precios de la gasolina en EE.UU.?
El aumento de los precios de la gasolina en EE.UU. se debe principalmente al conflicto con Irán, que ha generado interrupciones en la cadena de suministro de petróleo y recortes en la producción de países clave en Oriente Medio. Esta situación ha resultado en un encarecimiento del crudo, principal componente de la gasolina.
¿Cómo afecta el aumento de la gasolina a la economía estadounidense?
El aumento del precio de la gasolina impacta directamente en el costo de vida de los estadounidenses. Los hogares enfrentan mayores gastos en combustible, lo que obliga a recortar otros gastos y puede ralentizar la actividad económica. Además, el encarecimiento del transporte influye en los precios de bienes y servicios, afectando también a las empresas.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno de EE.UU. para contener los precios del combustible?
El gobierno de EE.UU. ha implementado varias medidas para intentar contener los precios del combustible, entre ellas la liberación de reservas estratégicas de petróleo y la flexibilización de sanciones a algunos países productores. También ha suspendido temporalmente ciertas restricciones marítimas para facilitar el transporte de combustible.
¿Cuál es el impacto del conflicto con Irán en los mercados internacionales de petróleo?
El conflicto con Irán ha generado una crisis energética global, afectando el flujo mundial de crudo y disparando los costos energéticos. Esto se debe a la paralización parcial del estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo, y a los ataques a infraestructuras energéticas en la región.
Archivado en: