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El alza en los precios de la gasolina en Estados Unidos, impulsada por el conflicto militar con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, disparó el interés por vehículos eléctricos en todo el país, aunque Florida muestra un repunte menos pronunciado que otros estados.
Desde el inicio de la llamada "Operación Furia Épica" el 28 de febrero, el precio promedio nacional del galón de gasolina subió 37%, desde los $2.98 previos al conflicto hasta los $4.135 registrados este sábado, según la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
En Florida, el galón llegó a $4.19 el pasado lunes, y en Miami Beach se registraron precios de hasta $5.39 en algunas estaciones Shell, uno de los niveles más altos del país.
El impacto en el bolsillo es inmediato: el estadounidense promedio paga unos $31 adicionales al mes en combustible, cifra que se eleva considerablemente para los 50 millones de conductores de camionetas y los 10 millones de hogares con SUV de gran tamaño que predominan en estados como Florida.
La plataforma automotriz CarEdge confirmó que las búsquedas en línea de vehículos eléctricos aumentaron 20% en la semana posterior al inicio del conflicto, y que el tráfico hacia modelos como el Tesla Model Y y el Chevrolet Equinox EV prácticamente se duplicó. Justin Fischer, analista de CarEdge, precisó que "el alza en las búsquedas comenzó dentro de las primeras 48 horas tras el inicio del conflicto".
Jessica Caldwell, responsable de análisis en la consultora Edmunds, resumió la presión que sienten los conductores: "Toda vez que llenas tu tanque, enfrentas el costo, es algo inmediato". Para los consumidores de menores ingresos, el mercado de segunda mano ofrece una salida: Caldwell señaló que "hoy es posible adquirir un vehículo eléctrico usado por menos de $25,000, lo cual resulta atractivo frente a los precios de los autos nuevos". Entre las opciones más accesibles aparecen marcas como Tesla, Chevrolet y Nissan.
A pesar del repunte en el interés, el mercado eléctrico nacional venía en retroceso. Las ventas de vehículos eléctricos representaron apenas el 7.8% del total en 2025, por debajo del nivel de 2024, afectadas por el retiro de incentivos fiscales federales de hasta $7,500 por vehículo y el retroceso regulatorio de la administración Trump. Tras la expiración de esos incentivos, las ventas cayeron 36% en el último trimestre frente al mismo periodo del año anterior.
El precedente histórico, sin embargo, es alentador para el sector: en 2022, cuando el galón alcanzó un récord de $5.36 tras la invasión rusa de Ucrania, las ventas de vehículos eléctricos crecieron un 66% ese año. Elaine Buckberg, investigadora de Harvard y ex economista jefe de General Motors, advirtió que "un segundo episodio de gran volatilidad en menos de cinco años podría hacer que los consumidores se vuelvan más sensibles a los precios de la gasolina".
En Florida, el panorama es paradójico. El estado ocupa el segundo lugar nacional en registros de vehículos eléctricos, con más de 400,000 unidades, y alcanzó una cuota de mercado del 12.8% en el tercer trimestre de 2025, por encima del promedio nacional. Sin embargo, el repunte de interés ante el alza de la gasolina no es tan fuerte como en otros estados con mayor infraestructura de carga y políticas estatales más favorables a la transición energética.
Las decisiones del gobernador Ron DeSantis explican en parte ese rezago. Mediante el Proyecto de Ley 1084, eliminó los requisitos locales de pre-cableado para cargadores eléctricos en desarrollos comerciales, revirtiendo políticas que ciudades como Miami-Dade, Orlando, Tampa y Coral Gables habían adoptado. En julio de 2024 también firmó legislación que prohíbe turbinas eólicas en aguas estatales y elimina programas de subvenciones para energía limpia. La infraestructura de carga pública sigue siendo insuficiente, con desiertos de carga en zonas rurales, el Panhandle y corredores de evacuación por huracanes.
Muchos conductores floridanos siguen priorizando camionetas y SUV de gasolina por hábito y distancias largas, aunque reconocen que, con estos precios, "no tener que llenar el tanque" hace al eléctrico más atractivo. Don Francis, presidente de la asociación EV Club of the South, lo resumió así: "Existe interés, pero la gente aún no se decide del todo. Podría haber un punto de inflexión si estos precios altos se mantienen".
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