
Miguel Díaz-Canel reaccionó este lunes con un mensaje en Facebook para defender a Raúl Castro horas después de que el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunciara una orden estatal de arresto sin derecho a fianza contra el exgobernante cubano de 95 años, por conspiración para cometer asesinato en primer grado.
El mandatario cubano calificó la acción de «repudiable» y la describió como «un patético circo miamense con trasfondo electoral» que, según él, «no tiene, ni tendrá jamás, el más mínimo sentido jurídico y mucho menos práctico».
Asimismo, añadió que se trata de «una maniobra de vestidura legal montada por políticos anticubanos» que «merece nuestra firme condena».
La respuesta del régimen fue coordinada. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla condenó la acción en la red social X y calificó a los políticos cubanoamericanos de «parásitos» que «engañan y estafan a sus seguidores».
Por su parte, el viceministro de Exteriores Carlos Fernández de Cossío la denominó «maniobra con disfraz legal» y la vinculó a lo que describió como un «espectáculo montado en la ONU por el representante estadounidense».
La orden estatal fue firmada por la jueza Ariana Fajardo Orshan, presidenta del Undécimo Circuito Judicial de Florida, y es independiente de la acusación federal presentada el 20 de mayo por el Departamento de Justicia, que imputó a Castro y a otros cinco exmilitares cubanos con siete cargos relacionados con el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, en el que murieron cuatro hombres cuyos cuerpos nunca fueron recuperados.
Uthmeier subrayó este lunes una diferencia clave respecto al proceso federal: ningún presidente de EE.UU. puede conceder indultos por delitos estatales de Florida. «Si un simpatizante comunista llegara de vuelta a la Casa Blanca, no puede perdonar, no puede conmutar, no puede inmunizar a estos dictadores de nuestros procedimientos estatales», advirtió.
El fiscal también alertó que Castro no podría desplazarse a ningún país con acuerdos de extradición con EE.UU. sin riesgo de ser detenido, «ni siquiera para recibir tratamiento médico».
No es la primera vez que el régimen despliega este tipo de respuesta. Cuando se conoció la acusación federal en mayo, la maquinaria propagandística se activó de inmediato: el primer ministro Manuel Marrero Cruz la llamó «farsa», el Consejo de Estado y la Asamblea Nacional emitieron condenas formales, y el régimen convocó una movilización frente a la Embajada de EE.UU. en La Habana.
Mariela Castro Espín, hija de Raúl, protagonizó aquel acto con frases desafiantes: «a él nadie lo va a secuestrar» y «dice que venían hoy, aquí les estamos esperando». Sin embargo, Raúl Castro no apareció públicamente, lo que desató burlas en redes sociales.
La Fiscalía de Florida advirtió que la investigación continúa abierta y que podrían presentarse cargos adicionales contra otros implicados en el derribo de las avionetas.
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