Crema de espinacas
Crema de espinacas frescas cocidas en caldo de pollo con cebolla y ajo, batida y espesada con harina. Un primer plato caliente, sencillo y ligero.
- Preparación5 min
- Cocción15 min
- Total20 min
- Raciones4 raciones
- DificultadFácil

Las espinacas se pueden comer de muchas maneras: crudas, hervidas, al vapor o salteadas. Pero esta vez te proponemos una crema deliciosa, suave y reconfortante, perfecta como primer plato.
La espinaca tiene una historia larga. Sus primeros cultivos se ubican en Oriente Medio y llegó a la península ibérica de la mano de los árabes. A finales de la Edad Media, Europa la incorporó a su producción agrícola y luego se extendió por América.
Ingredientes
- 1½ litros de caldo de pollo
- 200 g de espinacas frescas
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de harina de trigo
- Queso rallado, para decorar
- Aceite de oliva, para decorar
Paso a paso
- Lava las espinacas, escúrrelas, córtalas en trozos medianos y resérvalas.
- Corta la cebolla en dados pequeños y machaca los dientes de ajo.
- En una cazuela, pon a calentar el caldo de pollo y añádele la cebolla y el ajo.
- Cuando el caldo empiece a hervir, incorpora las espinacas y déjalas cocer 10 minutos.

- Retira la cazuela del fuego y espera a que se refresque ligeramente.
- Echa el caldo con las espinacas en la batidora, agrega la harina de trigo y bate hasta que todo se deshaga.

- Pasa la mezcla por un colador para retirar cualquier trozo que pueda quedar.
- Vuelve a poner la crema en la cazuela a fuego medio y, sin dejar de remover, llévala a hervor. Se irá espesando poco a poco hasta alcanzar la densidad que te guste.
- Sirve caliente en plato hondo o tazón y decora con queso rallado y un chorrito de aceite de oliva. ¡Buen provecho!





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