
La Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR) premió a 28 trabajadores por “alto impacto económico y social”, con La Habana como provincia más representada (7 galardones).
La edición del premio dejó un mensaje doble: reconoce el ingenio de los colectivos, pero también normaliza que la industria dependa de adaptaciones de equipos obsoletos para no detener líneas productivas en plena crisis de insumos y reposición tecnológica.
Según los medios oficialista, entre los casos destacados figura Tamara López Lavastida (28 años), técnica en la fábrica de galletas Siré, quien reconvirtió una vieja empaquetadora de caramelos para envasar galletas, “acelerando” el proceso y permitiendo colocar producto en Guantánamo y Pinar del Río tras eventos meteorológicos de 2024.
El premio subraya la creatividad, pero también la dependencia de “parches” por falta de piezas y maquinaria nueva.
La ceremonia, en el Hotel Palco, distinguió soluciones en Comunicaciones, Energía y Minas, Agropecuario, Educación e Industria Alimentaria.
Tras La Habana, las provincias con más lauros fueron Villa Clara, Sancti Spíritus y Holguín. El discurso oficial insistió en ahorros y mejoras de procesos, mientras el país opera con equipos envejecidos y cuellos de botella para la reposición.
Entre las "innovaciones" premiadas se mencionan adaptaciones para mantener activos equipos antiguos (racionalización de emergencia); aportes en bancarización, IA, educación digital y turismo de naturaleza con enfoque de ingresos en divisas; mejoras en salud (con un dispositivo no invasivo que favorece la neurocirugía infantil, terapia biológica regenerativa) y reciclaje de materia prima para sacos de la agricultura, industria azucarera, molinera, salinera y carbón vegetal.
El sector de telecomunicaciones exhibió resultados puntuales: en Matanzas se migraron más de 150 radiobases 2G desde un equipo obsoleto a uno moderno, y se introdujo una nueva funcionalidad a la red 4G que abarata despliegues de fibra. Un logro técnico real… que confirma la brecha de actualización acumulada.
Ingenio vs. modernización
La ANIR funciona como cortafuegos productivo: cuando no hay repuestos, se inventa; cuando la máquina caduca, se reconfigura.
En paralelo, el ministro del CITMA, Armando Rodríguez Batista, adelantó que la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación se presentará en diciembre ante la Asamblea y que adopta un concepto “amplio” de innovación.
Los actuales premios visibilizan la resiliencia técnica de los equipos cubanos, pero también la normalización del parche como modelo.
Sin un puente claro hacia la renovación industrial, la innovación seguirá sosteniendo la producción con máquinas viejas, en vez de impulsar el salto de productividad que el país necesita.
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