Un joven cubano refugiado en Perú utilizó su cuenta de TikTok para denunciar la realidad del sistema de salud en la isla y desmontar los mitos que el régimen ha sostenido por décadas.
Leandro Hernández, conocido en TikTok como @leoibarra1112, compartió un testimonio en el que criticó con la atención de salud en la isla y la propaganda oficialista que la presenta como un modelo a seguir.
“Hoy no me siento muy bien de salud, de hecho acabo de llegar de EsSalud... Me vacunaron contra el tétanos y contra la influenza y le hice una reacción alérgica a la vacuna”, explicó en un video publicado en su cuenta. A pesar del malestar, el joven aprovechó para hacer una reflexión más profunda: “Quiero hablar de algo que me pasa muy a menudo... El problema es que la vacuna... hace años que yo tenga recuerdos, desde que yo era niño, no me vacunaban contra nada”.
Contó que al decir esto a personas en Perú, muchas veces se sorprenden: “¿Pero cómo que no te vacunan? ¿Tú no eres cubano? ¿En Cuba la salud no es la mejor del mundo?”. Y fue entonces cuando señaló: “Qué engañada está la gente, y en gran parte es culpa también de nosotros los cubanos... Por orgullo, todo el mundo quiere que te hablen algo bien de tu país, aunque sea mentira”.
Hernández comparó la situación actual con una adicción: “Cuando alguien quiere dejar el alcoholismo, lo primero que tiene que hacer es reconocer que tiene un problema con el alcohol. Eso es lo que nos pasa a los cubanos. A veces nos da vergüenza reconocer lo mal que está nuestra tierra, pero, brother, es la realidad”.
“Hay que dejar de romantizar a Cuba, asere. La Cuba de los últimos 60 años no es ejemplo de nada, o bueno sí, ejemplo de lo que no se tiene que hacer en un país”, afirmó.
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Criticó también la idea de que la salud en Cuba es gratuita: “Se paga muy caro, empezando por estas pastillitas que me dieron hoy, sin costo adicional porque las cubría mi seguro. En Cuba te costarían el salario entero de un profesional, en el mercado informal porque el Estado no las tiene”.
Aunque reconoció que hay médicos capacitados en la isla, también señaló irregularidades en el sistema: “¿Que hay buenos médicos? Sí, como en todos lados del mundo. Pero asere, las historias de los hospitales en Cuba son de horror y misterio. Todo el mundo lo sabe. Que hay médicos que trafican con medicamentos, que hay enfermeros que te inyectan agua en vez de inyectarte el medicamento para después contrabandearlo...”
Hernández calificó como “una mentira bien vendida por Fidel Castro” la supuesta potencia médica cubana, y denunció las brigadas médicas enviadas al extranjero: “Nunca fueron solidaridad, fueron negocios... Les pagaban a Fidel Castro por cada médico y él se quedaba con 90 por 100 del salario... Con la justificación de que eso era para arreglar los hospitales, hospitales que todos sabemos nunca fueron arreglados”.
Sobre las condiciones de quienes participan en estas misiones, expresó: “¿Tú sabes lo que es irte de misión 5, 6 años, vivir bajo presión, vivir bajo amenazas, vivir sin tu pasaporte, vivir vigilado... Para después de todo eso regresar a tu país con 10 por 100 de tu salario, a ver si te compras un televisorcito, una lavadora, a ver si arreglas el baño de tu casa?”
También se refirió al uso político de estas brigadas: “Han sido el mayor caballo de Troya que ha tenido la región... Todo el mundo le abre las puertas a un ejército de batas blancas, pero en ese ejército de batas blancas viene un 30% de médicos y un 70% de agentes de inteligencia”.
Finalmente, lamentó: “Es muy triste que no tengamos actualmente algo de qué sentirnos orgullosos... La perla del Caribe la destruyeron y la convirtieron en el parque temático de la izquierda mundial, donde van los turistas como si fuera un safari a tirarse fotos con la miseria”.
La perla del Caribe la destruyeron y la convirtieron en el parque temático de la izquierda mundial, donde van los turistas como si fuera un safari a tirarse fotos con la miseria
El video generó una ola de reacciones. Muchos usuarios respaldaron su testimonio y compartieron vivencias similares. Otros comentaron que hasta haber emigrado no comprendieron la dimensión de la propaganda sobre la medicina cubana.
Antes de publicar este video, Leandro Hernández ya había compartido otras vivencias que marcaron su proceso de adaptación fuera de la isla. Llegó a Perú tras quedar varado en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, al negársele la entrada a Nicaragua, y pidió refugio al no poder regresar a Cuba. “Aprendiendo sobre el mundo real, porque claro, asere, a mí me sacaron de Narnia”, dijo al cumplir sus primeros tres meses de estancia legal en el país.
Tiempo después, relató su primera experiencia en un centro médico fuera de Cuba, donde recibió atención con insumos, limpieza, organización y sin costos ocultos. “¡Cómo nos mintieron!”, dijo al comparar lo vivido en Perú con el deterioro que experimentó durante años en el sistema cubano.
Otros testimonios coinciden en esa percepción. Una joven cubana en El Salvador expresó su asombro al encontrar medicamentos disponibles en varias presentaciones, algo que describió como “abundancia”, y pidió enviar medicina a Cuba. Su reacción no era por ostentación, sino por la impresión ante la accesibilidad de productos básicos que en la isla escasean gravemente.
Desde Uruguay, otro cubano comparó la sanidad local con la que conoció en hospitales de La Habana y afirmó que “los uruguayos no saben qué cosa es un hospital en pésimas condiciones”. Según explicó, los turnos y las esperas existen, pero nada se compara con la insalubridad y el colapso institucional en Cuba.
Más allá de testimonios ciudadanos, un médico cubano con experiencia profesional en Villa Clara y formación en España también ha desmontado el relato de la “potencia médica”. En su análisis, sostiene que la propaganda del régimen ha utilizado el sacrificio de los médicos para exportar una imagen que no refleja la realidad. Habló de salarios equivalentes a 32 euros, hospitales en ruinas y explotación bajo el disfraz de solidaridad.
La dimensión estructural del problema ha sido también reconocida a nivel internacional. El Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene a Cuba en el Nivel 3 del informe anual sobre trata de personas, la categoría más grave, por prácticas de explotación laboral dentro de las misiones médicas. Entre las irregularidades documentadas se incluyen la confiscación de pasaportes, vigilancia, amenazas, restricciones de movimiento y retención de salarios, elementos que configuran lo que el informe califica como formas de esclavitud moderna.
Preguntas Frecuentes sobre el Sistema de Salud y la Realidad Cubana
¿Es cierto que la salud en Cuba es gratuita y de alta calidad?
Aunque el gobierno cubano promueve la idea de que la salud es gratuita y de alta calidad, muchos testimonios, como el de Leandro Hernández, indican que la realidad es otra. Los cubanos pagan la salud con represión, falta de libertad y salarios bajos. Además, el sistema está plagado de irregularidades y escasez de insumos médicos.
¿Qué son las brigadas médicas cubanas y por qué son criticadas?
Las brigadas médicas cubanas son grupos de profesionales de la salud enviados a trabajar en otros países bajo el pretexto de solidaridad. Sin embargo, estas misiones han sido criticadas por explotación laboral, ya que el gobierno cubano retiene una parte significativa de los salarios de los médicos y ejerce control sobre ellos. Además, se ha denunciado que estas brigadas sirven también para actividades de inteligencia.
¿Cómo es la situación en los hospitales cubanos?
La situación en los hospitales cubanos es crítica. Existen problemas de insalubridad, falta de insumos básicos y deterioro de las instalaciones. Testimonios de residentes y emigrantes cubanos revelan que la infraestructura está en ruinas y que los pacientes deben llevar sus propios suministros médicos.
¿Qué impacto tiene la propaganda cubana sobre la percepción internacional de su sistema de salud?
La propaganda cubana ha vendido durante décadas la idea de que Cuba es una potencia médica, lo cual ha influido en la percepción internacional. No obstante, cada vez más testimonios de cubanos que emigran desmontan esta imagen, revelando las deficiencias y abusos del sistema. Esta propaganda ha sido utilizada para justificar la explotación de los profesionales de la salud en misiones internacionales.
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